El primado Welby escribe a las organizaciones ecuménicas: "nos necesitamos unos a otros"

En una carta, el arzobispo de Canterbury explica la decisión del Sínodo anglicano de nombrar mujeres obispo. Decisión que, según el Patriarcado de Moscú, "alejará a muchos fieles"

Roma, (Zenit.org) Redacción | 814 hits

Hace unos días se daba a conocer la histórica decisión del Sínodo anglicano de nombrar, desde el 2015, mujeres obispo. Mientras el Patriarcado ortodoxo de Moscú se declara "alarmado y desilusionado" por el éxito de la votación sinodal, el arzobispos de Cantebury Justin Welby, primado de la Comunión anglicana, ha enviado una carta a las organizaciones ecuménicas en la que explica las razones de tal decisión.

En la carta, enviada el pasado jueves y publicada por L'Osservatore Romano, Welby dice que es consciente "de que esta histórica decisión da lugar a una reacción doble dentro de la Iglesia de Inglaterra. Mientras muchos creen que el nombramiento de mujeres obispo afirma su papel en la ministerio de la vida de la Iglesia, para otros, sin embargo, esta decisión podrá ser fuente de decepción y preocupación".

"Algunas de nuestras iglesias hermanas en comunión - señala el arzobispo de Canterbury - comparten la alegría de tener mujeres en el episcopado. Pero también somos conscientes de que nuestros interlocutores ecuménicos encontrarán en esta decisión un nuevo obstáculo en nuestro camino hacia la plena comunión".  Sin embargo, subraya, "hay muchas cosas que nos unen y espero que los lazos de amistad que continuarán fortaleciéndose y que nuestro entendimiento mutuo continúe creciendo en el futuro".

Las Iglesias "se necesitan mutuamente", afirma el primado. Y asegura que la Comunión anglicana continuará en su compromiso y en la búsqueda "para hacer más visible nuestra unidad con los que están en comunión con nosotros, y para una mayor unidad con aquellos que aún no lo están".

Es evidente, subraya Welby en la carta, que "si bien nuestro diálogo teológico se enfrentará a nuevos retos, todavía hay algo que preocupa a una gran parte del mundo de hoy, es decir, nuestro testimonio común del Evangelio". Sobre todo en un momento histórico caracterizado por "diferentes conflictos en muchas regiones del planeta, la pobreza extrema, el desempleo y la gente huyendo de sus países en busca de refugio en otros lugares". Por tanto, "nos necesitamos unos a otros -dice el arzobispo- y nosotros, como Iglesias fortalecidas por el Espíritu Santo, tenemos la tarea de proclamar la Buena Nueva de nuestro Señor y Salvador Jesucristo y luchar por una amistad más estrecha y una mayor unidad".

Mientras tanto, el Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú, expresó su parecer al respecto: "La Iglesia ortodoxa rusa está alarmada y decepcionada por la noticia de la decisión de la Iglesia de Inglaterra de admitir a las mujeres al episcopado".

Según la Iglesia de Moscú, esta es una decisión que "impide considerablemente el diálogo entre ortodoxos y anglicanos" y "contribuye a aumentar las divisiones en el mundo cristiano en general". Además, "la introducción al episcopado femenino también elimina la posibilidad teórica de un reconocimiento por parte de la Iglesia ortodoxa de la existencia de la sucesión apostólica en la jerarquía anglicana". Y añaden que "la consagración de mujeres obispos contradice a la antigua tradición de la Iglesia".

Para el Patriarcado, por tanto, la decisión del Sínodo no habría sido causada por "una necesidad teológica o asuntos de la práctica de la iglesia", sino -se lee en la declaración- de "un esfuerzo por satisfacer la idea mundana de la igualdad de género en todos las esferas de la vida y mejorar el papel de la mujer en la sociedad británica". En otras palabras, se trata de una "secularización del cristianismo", que "alejará a muchos fieles que, en la inestabilidad del mundo moderno buscan apoyo espiritual en la inquebrantable tradición del Evangelio y de los apóstoles".