El primer Cónclave de un cardenal

O la 'Universi Dominici Gregis' al dedillo (I)

Roma, (Zenit.org) José Antonio Varela Vidal | 2266 hits

Imagínese, estimado lector, que usted es cardenal y que mañana irá al Cónclave... En caso que eso le asuste, piense al menos que es el cardenal por el que se viene rezando en esa gran cruzada que se extiende por todo el mundo.

A modo de conocer mejor la norma que rige los cónclaves, repasaremos para nuestro cardenal ficticio, los elementos más relevantes que debe tener en cuenta. Porque quizás usted sea parte del grupo de 67 altos purpurados, que asisten por primera vez a la elección de un pontífice, ¿o no?

Conviene empaparse bien ahora porque ya adentro no podrá recibir mensajes ni ayudas-memoria de sus secretarios, y menos aún conversar mucho con los cardenales, bajo pena de levantar sospechas de “lobby”…

Lo importante –eso sí--, es llenarse de paciencia y de confianza, porque no será fácil que salga elegido a la primera. ¿Cree acaso que en la primera votación del martes 12, un cardenal alcance el consenso de 77 votos?

Fíjese no más que para Benedicto XVI hubo que esperar cuatro escrutinios y para Juan Pablo II fueron ocho. Ha habido algunos más rápidos, como aquella vez de la elección de Pío XII que salió elegido a la tercera votación. Y ojalá que no suceda como con Juan XXIII, que tuvieron que votar once veces para elegir finalmente al “Papa bueno”.

Todo está normado

Como sabe, los pormenores de la Sede Vacante, con la realización de las Congregaciones a las que acaba de asistir y la convocatoria al Cónclave, están contenidas en la constitución apostólica Universi Dominici Grecis (UDG) del beato Juan Pablo II. En este documento también se detalla todo lo relacionado a la elección del sumo pontífice.

Sin embargo, en 2007 y en 2013, el santo padre Benedicto XVI modificó la UDG. El primer cambió estuvo referido a la mayoría requerida para elegir al sumo pontífice, y acerca de los casos en que no se alcanzara la votación necesaria en varios días.

Antes de dejar el cargo, el 22 de febrero, el hoy papa emérito firmó un Motu proprio, con el fin de hacer algunas precisiones al texto; es así que con la Normas Nonnullas, modificó 15 numerales de la UDG. Un punto muy esperado fue la posibilidad de adelantar el Cónclave cuando no estén de por medio las exequias por un papa difunto, tal como se dio esta vez.

No son grandes modificaciones, pero si usted ya conocía bien la UDG, no olvide de lo que se precisa ahora en los numerales 37, 43,47, 48, 50, 51, 55, 62,64, 70, 75 y 87.

No se puede ser indiferente a dichos cambios de forma, pues como sabe, hay una serie de elecciones que se realizan con solo empezar el Cónclave, y que ninguno de ustedes está libre de salir sorteado. Y ya a puertas cerradas, le podría tocar la delicada tarea de ser escrutador, revisor o “enfermero”.

Cada acto está bien precisado en la norma. Es por eso que, sea usted elegido papa o en alguna función de servicio, debe ayudar a la Iglesia a llevar a buen término el Cónclave, bajo excomunión letae sententiae

Los prolegómenos

Ahora que ya sabe cuál habitación le tocará en la Casa Santa Marta al interior del Vaticano, es el momento de hacer maletas, pues el día del Cónclave, antes de la misa votiva pro eligendo Papa, tendrá ya que instalarse allí para no salir hasta que haya “humo blanco”.

En las maletas no necesita llevar muchas cosas, pues los días del Cónclave –incluida la misa inicial--, usará su sotana roja con el roquete o sobrepelliz, el solideo y nada más. No se olvide eso sí de llevar la cruz pectoral y el anillo cardenalicio. Tendrá que dejar en casa la computadora portátil, la tableta y hasta el celular. Ya lo dice la norma: ningún contacto con el exterior. Entonces, que sus fans en Facebook le esperen…

Terminada la misa –que será presidida por el Cardenal Decano y concelebrada por todos los cardenales, electores o no (aquí una novedad del Motu Proprio)--, en la tarde participará de la gran apertura del Cónclave, ¡el primero de su vida!

Según la norma, una solemne procesión desde la Capilla Paulina hacia la Capilla Sixtina, portará a todos los participantes entre el cántico de las letanías. Como ha reseñado el padre Federico Lombardi, portavoz vaticano, en las letanías de los santos se han introducido nombres nuevos, pero que corresponden al uso de la Iglesia universal. Se invocará entonces a los patriarcas y profetas Abraham, Moisés y Elías; a san Marón del Líbano y a san Frumencio, de Etiopía y Eritrea; asimismo, santa Nina de Georgia, san Gregorio el Iluminador, de Armenia y a san Patricio de Irlanda. También sonarán otros santos que representan a diversos pueblos de la tierra, como son los mártires de Canadá, de Uganda, de Corea, de Oceanía; así como santa Rosa de Lima, por América Latina, y algunos papas entre los que se encuentra san Pío X .

Como ya se ha informado ampliamente, llegados a la Capilla Sixtina entonarán el himno “Veni Creator Spiritus”, a fin de pedir la asistencia del Espíritu Santo en estos días especiales.

Juramento y reflexión

Algunos periodistas dicen que al ingresar a la Capilla Sixtina, todos pasarán por un arco detector de frecuencias o que los revisarán... Pero esto es solo producto de la imaginación de los colegas, que no interpretan con claridad lo que dice el numeral 51 de la UDG, en el sentido de que los cardenales tomarán las medidas más seguras –convocando incluso a la pericia de técnicos y expertos en la materia--, para que no sea instalado de manera oculta ningún medio audiovisual que reproduzca o transmita hacia fuera lo que sucederá en el Cónclave.

Es decir, antes que ustedes lleguen, ya se habrá hecho un “barrido” de frecuencias para evitar cualquier intromisión, lo que podría hacerse periódicamente en las pausas, por ejemplo. Serán instalados otros mecanismos de aislamiento y bloqueo de señales de telecomunicaciones, a fin de evitar que alguien por inexperiencia, le provoque enviar un tuit a sus seguidores…

Cuando estén todos en su puesto –tendrá que buscar el suyo--, y cerradas las puertas a extraños por el Maestro de Ceremonias Pontificias, ya sabe usted que le corresponde hacer un primer juramento en común. Posteriormente viene el individual, el cual lo cumplirá según orden de precedencia.

En este caso, con su nombre completo, jurará que está dispuesto a cumplir con el mandato de sumo pontífice si fuera electo, así como a guardar el secreto de lo allí visto y oído. También se incluye la voluntad de no interferir ni oponerse al resultado, y menos prestarse a cualquier manipulación del mismo por parte de alguna autoridad secular o grupos de personas.

Luego, con la tranquilidad del que ha dado su palabra, se podrá sentar a escuchar la segunda meditación prevista en la norma, que está vez la tendrá a su cargo el cardenal agustino maltés, Prosper Grech –no elector--, quien les hablará sobre la grave responsabilidad que van a ejercer por el bien de la Iglesia, y la necesidad de actuar con recta intención.

Cónclave = Con llave

Terminada la meditación, y después que los cardenales electores se han quedado solos, aún tendrá una última oportunidad de tomar la palabra, pero sobre todo para aclarar algún punto del procedimiento. Esto es porque el Cardenal Decano les preguntará si ya se puede empezar el proceso de elección, o aún hay dudas sobre la norma.

El aislamiento que acaba de empezar, le obliga a no mantener correspondencia con el exterior, salvo casos de extrema urgencia que serán analizados por la Congregación particular de los cardenales. Otro elemento al que tendrá que acostumbrarse es a la prohibición de leer diarios, ver televisión o escuchar radio por el tiempo que dure el Cónclave; menos aún podrá navegar por Internet…

Si todo está aclarado, el proceso podrá empezar a fin de elegir al sucesor del apóstol Pedro. Este acto podrá hacerse unicamente por escrutinio, habiéndose derogado por la UDG, las modalidades llamadas “por aclamación” y “por compromiso”.

Recuerde que para elegir al sumo pontífice, deben alcanzarse los dos tercios de los votos, contados sobre la totalidad de los electores presentes y votantes. La norma aclara que si el número de los electores no puede ser dividido en tres partes, para ser elegido papa se necesitará un voto más. En este caso, como son 115, se necesitarán setenta y siete votos a favor de un cardenal.

En el primer día, que empezará en la tarde con las ceremonias de ingreso, el juramento y la meditación, la UDG prevé una sola votación, la cual dará una visión panorámica de quién o quienes tienen las mayores preferencias del Colegio Cardenalicio.

Así, luego de un día intenso, podrá usted ir a descansar con la certeza de si está ubicado entre los papables, o caso contrario, afirmar o reorientar su voto “con recta intención”.

Continuará…

Para saber más:

Constitución Apostólica Universi Dominici Grecis

Motu proprio Normas Nonnullas