El reconocimiento del estado palestino, “acto de alto valor simbólico”

Monseñor Shomali comenta la petición hecha a la ONU

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ROMA, lunes 10 de octubre de 2011 (ZENIT.org).- Reconocer al estado palestino tendría “un alto valor simbólico”, afirmó monseñor William Shomali, obispo auxiliar del del Patriarca latino de Jerusalén.

El prelado comentó a la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) la propuesta presentada en la ONU por Mahmoud Abbas, Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, de reconocer al estado palestino.

Monseñor Dominique Mamberti, secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, auguró al respecto “una decisión por parte de los órganos competentes de las Naciones Unidas que ayude a alcanzar efectivamente el objetivo final, es decir la realización del derecho de los palestinos a tener su propio estado independiente y soberano así como del derecho de los israelitas a la seguridad, dotando a ambos estados de fronteras internacionalmente reconocidos”.

Para monseñor Shomali, “incluso sin solucionar los problemas del proceso de paz -refugiados, asentamientos, Jerusalén capital de dos estados- el reconocimiento de un estado palestino representaría un acto de alto valor simbólico”.

Esta opinión es compartida por monseñor Giacinto Boulos Marcuzzo, obispo de Nazareth y vicario del Patriarcado latino, que definió la iniciativa de la propuesta como “válida y justificada”.

Consenso a la petición se le ha dado también por parte de la Misión Pontificia para Palestina, fundada en 1949 por el Papa Pío XII para la atención a los refugiados palestinos. El director regional Sami El-Yousef declaró, de hecho, a AIN que “sólo un estado realizado que vive en paz al lado de Israel puede garantizar la seguridad a la región”.

Para El-Yousef, la petición de una silla en la ONU puede dar nuevo impulso al diálogo entre Israel y Palestina, basado en la legitimidad internacional.

“Una vez cumplido esto, el resto comenzará a ser más fácil de gestionar”, indicó. “Creo que es muy útil remitir el asunto a la ONU, antes que permitir que los Estados Unidos monopolicen las negociaciones, dada su evidente parcialidad con respecto a Israel”.

La Misión Pontificia para Palestina espera, por tanto, que se alcance lo antes posible el fin del conflicto, con “la institución de un estado independiente y con la resolución de todos los problemas pendientes, incluso el de los refugiados”.

Monseñor Shomali añadió que, más allá del trabajo político, es necesario también un consistente trabajo espiritual, por el que los cristianos pueden desarrollar un papel fundamental.

“Tenemos un gran responsabilidad y podemos contribuir concretamente a la creación de un diálogo destinado a la pacifica convivencia, cuyos pre-requisitos indispensables son la renuncia a la violencia, el mutuo respeto y el deseo de derruir las barreras”, reconoció.

Frenar el éxodo

Según su opinión, el alcance de la paz tendrá ciertamente consecuencias positivas en la comunidad cristiana, “no sólo frenando el éxodo, pero sobre todo convenciendo a muchos fieles a volver a la tierra donde nació el cristianismo”.

Monseñor Shomali refirió que “la hemorragia de los creyentes” comenzó en 1890, cuando muchos huyeron del servicio militar, de la pobreza y de la falta de la libertad religiosa. Desde entonces el éxodo de los cristianos no se ha detenido nunca, alcanzando su máximo en 1948, en 1967 y durante la primera y la segunda Intifada.

Hoy la situación está ligeramente estabilizada, sobre todo gracias a la afluencia de peregrinos, “que han relanzado el sector turístico, ofreciendo empleo a los cristianos”.

El ámbito laboral es donde los fieles han sido más castigados. Por este motivo, AIN entrega desde hace años rosarios y otras obras artesanales en madera de oliva y madreperla a los artesanos cristianos locales.

La Iglesia y las obras caritativas católicas se comprometen a frenar el éxodo de los cristianos de Tierra Santa, destaca AIN, indicando que la población se beneficia de estas iniciativas.

“En este momento estamos construyendo 80 apartamentos en Jerusalén destinados a los cristianos de diversos ritos y también a dos familias musulmanas”, afirmó monseñor Shomali.

El Patriarcado latino es responsable de las 13 escuelas en los territorios palestinos, con más de 5.800 alumnos de ambos sexos y de diversa pertenencia religiosa.

En los territorios palestinos y en Jerusalén, Ayuda a la Iglesia Necesitada sostiene diversos proyectos dirigidos de modo directo o indirecto a promover la reconciliación, como formación para los sacerdotes o seminaristas, reestructuración de los Centros Pastorales y proveen ayudas y de transporte para alcanzar las distintas parroquias.

Ayuda a la Iglesia Necesitada, obra de derecho pontificio fundada en 1947 por el padre Werenfried van Straaten, realiza proyectos para sostener la pastoral de la Iglesia donde es perseguida o carece de medios. En 2010 recogió más de 65 millones de dólares en los 17 países en los que está presente con sedes nacionales y ha realizado más de 5.500 proyectos en las 153 naciones.