El sacerdote y el mundo digital: ecos del mensaje de Benedicto XVI

Sacerdote y “blogger” comenta el mensaje del Papa sobre las Comunicaciones Sociales

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LIMA, jueves 25 de febrero de 2010. (ZENIT.org) El padre Manuel Tamayo, sacerdote y evangelizador a través de la web, siempre recuerda que san Josemaría Escrivá hablaba constantemente de la necesidad que tenía la Iglesia y el mundo de periodistas católicos.

El fundador del Opus Dei animaba constantemente a los jóvenes cristianos que descubrieran un talento para el periodismo, a seguir esta carrera para difundir por todos los medios la doctrina cristiana.

Por ello, este sacerdote peruano considera que el mensaje del Papa Benedicto XVI para las Jornadas Mundiales de las Comunicaciones Sociales con el título “El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra”, publicado el pasado 25 de enero, se encuentra en perfecta sintonía con la invitación que hacia constantemente el santo Escrivá de Balaguer.

“La Iglesia no puede quedarse atrás y debe utilizar estos medios para llegar a la gente. De allí la preocupación del Santo Padre animando a los sacerdotes”, dice el padre Tamayo en una entrevista enviada a ZENIT por la oficina de comunicaciones de la arquidiócesis de Lima.

El Pontífice asegura en su mensaje que el sacerdote “se encuentra como al inicio de una nueva historia” y por ello es cada vez más llamado a ocuparse de este nuevo areópago de la información, “multiplicando su esfuerzo para poner dichos medios al servicio de la Palabra”.

Desde niño

El padre Tamayo siempre ha sido un apasionado de los medios de comunicación. Los regalos que recibía de niño, eran generalmente una cámara de fotos, o una videograbadora, “También me gustaba escribir artículos en el mural y en el boletín de mi colegio”, recuerda.

Ha estudiado Letras, educación, filosofía y teología. Ha escrito en varios medios de comunicación de su país, por lo que obtuvo así su carné de periodista. Recuerda el sacerdote que cuando Juan Pablo II visitó el Perú “hicimos varios programas de televisión preparando la venida del Papa y luego me quedé unos años con un programa diario que se llamaba “Consejo espiritual”.

La palabra en red

El padre Tamayo explica por qué vio la necesidad de evangelizar en el mundo digital: “me preocupa mucho la falta de formación cristiana que hay en la mayoría de redes sociales y cómo la sociedad se hace cada día más pagana y materialista”, dice.

“Veía hace unos días unas estadísticas que afirmaban que un adolescente hablaba con su papá un promedio de una hora al mes, mientras que estaba delante de su computadora de 3 a 4 horas diarias. En los últimos años, en este siglo XXI he visto una decadencia en los programas y en los valores y veo la necesidad de una urgente recuperación”, comenta el sacerdote.

Por ello, desde hace tres años mantiene dos blogs: uno con temas educativos y otro en el que comenta películas con valores.

También le gusta evangelizar a través de Facebook, donde ha difundido más sus blogs y donde ha podido conocer más los hábitos de los jóvenes y sus temas de conversación: “Se nota cierta pobreza de argumentos y un desinterés casi global por los temas trascendentes. Pero al estar allí -entre ellos- tengo la oportunidad de ser escuchado y leído, aunque alguna vez me han etiquetado y he tenido que soportar alguna broma un tanto irreverente”, comenta.

Amante del cine, el padre organiza frecuentemente cine-forum educativos. “No es una actividad para ver películas sino para conversar sobre temas de fondo y de actualidad. Soy un convencido del cine como medio importante para la educación y formación de las personas y recomiendo a los colegios que no dejen de tener esta actividad en sus programas”.

Pero el padre Manuel advierte los riesgos que puede tener un uso inadecuado de los nuevos medios: “Uno debe tener cuidado en no perder el tiempo frente a la computadora”. Para evitar esto, el sacerdote señala una clave: la disciplina: “Los artículos de los blogs los elaboro en la cabeza en distintos momentos del día”, dice. “Ya sé lo que voy a escribir y voy anotando ideas en un cuaderno”, y así sigue con las responsabilidades litúrgicas y pastorales propias de su vocación.

“Los mismos artículos que elaboro me ayudan mucho para mis prédicas sacerdotales y para aconsejar a la gente”, testimonia. “Procuro que todo esté unido. También rezo cuando escribo y a la hora de la oración pido para que los escritos puedan llegar a muchas personas más”.

El padre Tamayo ve con satisfacción los frutos de su trabajo: “Me alegra mucho cuando un seguidor me dice que alguien se convirtió o que una persona encontró un poco más de claridad para resolver un problema”, dice. Por ello, recomienda siempre a los sacerdotes “hacerse un espacio en el mundo de las comunicaciones con una mercancía sana y limpia que es la doctrina cristiana”.

Puede seguir al padre Manuel Tamayo en el blog www.adeamus.blogspot.com

Por Carmen Elena Villa