El Salvador: Arzobispo apoya el diálogo por la paz

Entre gobierno y varios sectores por la violencia de las 'maras'

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SAN SALVADOR, lunes 7 mayo 2012 (ZENIT.org).- El arzobispo de San Salvador, monseñor José Luís Escobar, hizo público su apoyo este domingo al inicio de un diálogo del presidente de El Salvador, Mauricio Funes, con diferentes sectores del país, con el fin de alcanzar un acuerdo que permita terminar con la violencia social que vive el país.

"Nos parece muy bien [el diálogo], le felicito y le auguro éxito", declaró el arzobispo en rueda de prensa tras celebrar la misa dominical en la catedral de San Salvador.

Aprovechando el ambiente de distensión que vive el país desde el 9 de marzo, por una tregua acordada entre las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y la Mara 18 (M-18), Funes inició el miércoles reuniones con empresarios, y el viernes con directores de medios de comunicación para alentar un pacto por la paz.

El presidente busca un acuerdo que cree oportunidades laborales para los jóvenes con el fin de evitar que emigren o se incorporen a las pandillas.

Tras señalar que "es legítimo" que el presidente convoque a un diálogo, el arzobispo vaticinó que será "un proceso difícil y largo" demandó "la mayor voluntad de todos para salir de este bache grande" en que se encuentra el país.

El sábado, Funes pidió a los diferentes sectores del país "comprometerse" para alcanzar un acuerdo de paz que termine con la violencia social.

"No pedimos tan solo colaboración, tan solo ayuda, pedimos también compromiso de todos los sectores porque nadie puede cruzarse de brazos cuando la vida de la nación se pone en juego", destacó.

Con la tregua entre pandillas, lograda tras mediación del obispo castrense Fabio Colindres y del exdiputado y excomandante guerrillero Raúl Mijango, los homicidios se redujeron de 15 a 5 por día.

Este domingo, la Iglesia también dijo ver "con buenos ojos" el anunció que hicieron el miércoles las pandillas de un cese del reclutamiento forzoso y de declarar las escuelas como "centros de paz", con lo cual cesó el asedio a los escolares.

Según datos oficiales, las cárceles salvadoreñas albergan a unos 10.000 pandilleros, mientras que en barrios y calles circulan 50.000.