El santo padre recibe a fundadores del Camino Neocatecumenal

Le presentan su proyecto de suscitar 20 mil vocaciones sacerdotales en el continente asiático

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 3481 hits

El Papa Francisco ha recibido hoy en audiencia oficial en el Palacio Apostólico a Kiko Argüello, Carmen Hernández y el padre Mario Pezzi, iniciadores y responsable a nivel mundial del Camino Neocatecumenal. 

Lo indicó la oficina de prensa del movimiento, en un comunicato enviado hoy por la tarde a la redacción en español de Zenit. 

En la reunión, el Pontífice ha expresado su agradecimiento al Camino diciendo: "Os doy las gracias por el bien inmenso que estáis haciendo a toda la Iglesia". Kiko ha destacado el gran amor con el que el Santo Padre les ha acogido durante la media hora que ha durado el encuentro, en el que le han hablado, entre otros temas, de las missio ad gentes, de esta iniciación cristiana en todo el mundo, así como de la importancia de la evangelización en Asia.

Los iniciadores del Camino han explicado al Papa Francisco el deseo de organizar encuentros vocacionales en diferentes países con el fin de suscitar 20.000 vocaciones sacerdotales de manera que  se pongan al servicio de la Nueva Evangelización en Asia, donde, como dijo el beato Juan Pablo II, pasaría la evangelización del tercer milenio.

El Camino Neocatecumenal, un fruto del Concilio Vaticano II

El pasado 26 de junio la Universidad Católica Juan Pablo II de Lublín (Polonia), una de las más prestigiosas de todo el mundo le concedió a Kiko Argüello un doctor honoris causa en Sagrada Teología, por su contribución a la renovación de la Iglesia. Según dicha universidad, el fundador del movimiento Neocatecumenal ha seguido "atentamente las indicaciones del Concilio Vaticano II, reconduciendo a los cristianos alejados de la comunidad eclesial a las fuentes de la fe que brotan de la Biblia y de la Liturgia". Además, subraya que el Camino Neocatecumenal "prepara la missio ad gentes; interviene activamente a fin de que el cristianismo y el judaísmo se acerquen el uno al otro y defiende los valores de la vida y de la dignidad del hombre, del matrimonio y de la familia cristiana”.