El Santo Padre recibe a los obispos austríacos en visita ad limina

Mons. Klaus Kung: muchos jóvenes son bautizados pero no evangelizados, aunque quieren un matrimonio de tipo tradicional y eso es una gran esperanza

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 450 hits

El papa Francisco ha recibido este jueves a todos los obispos austriacos en 'visita ad limina apostolorum', desde hace tres días y en vez de pronunciar un discurso, prefirió entregarles el texto del mismo, cuyo contenido aún no ha sido divulgado. Mons. Klaus Kung, interrogado por los periodistas de RV 105 Live, aseguró que su país se encuentra fuertemente secularizado y que es la familia lo que da esperanza a la Iglesia local.

La Iglesia en Austria ha sufrido una hemorragia de fieles, si se toma en cuenta el censo de 2001 en el que el 73,6 por ciento de la población se consideraba tal, respecto al 63,5 por ciento del 2012.

El obispo de la diócesis de St. Pölten reconoció por ejemplo que en Austria el 95 por ciento de las parejas que realizan los cursos de preparación al matrimonio ya conviven y algunos incluso ya tienen hijos. Y precisó: “Son bautizados pero no evangelizados”. Entretanto el prelado subrayó como signo positivo el hecho de que los jóvenes austríacos quieren un matrimonio de tipo tradicional, compuesto por un hombre y una mujer y para toda la vida. “¡Una bendición para la Iglesia!”, dijo.

La última visita ad límina de los obispos austríacos fue en el 2005, aunque en junio de 2009 cuatro obispos de dicho país fueron recibidos por Benedicto XVI para hablar de la crisis de la Iglesia, y del llamado a la desobediencia realizado por algunos sacerdotes y fuertes movimientos progresistas, que aunque minoritarios se han manifestado en diversas ocasiones y con gran cobertura mediática, según informó Radio Vaticano.

En el país europeo donde los sacerdotes son unos 4 mil, el padre Helmut Schueller, líder del movimiento "Iniciativa de los párrocos" declaró en el 2012: "No tememos excomuniones ni queremos un cisma, sino que la Iglesia nos escuche y dialogue”. Sus reivindicaciones van desde el celibato optativo hasta el sacerdocio femenino. Dicho movimiento nació en Austria con el "Llamado a la desobediencia", que firmaron 329 curas.

Benedicto XVI en la visita apostólica que realizó a inicios de septiembre de 2007 a Austria, invitó a los fieles a ofrecer “su contribución, favoreciendo al mismo tiempo la penetración de los valores tradicionales del continente, impregnados de fe cristiana, en las instituciones europeas y en el ámbito de la promoción de las relaciones internacionales, interculturales e interreligiosas”. 

Y tras visitar el santuario de Mariazell, corazón mariano de Austria, que ese año celebró los 850 años de su fundación, el Papa emérito alertó sobre una “teología que deja de respirar la atmósfera de la fe” porque de ese modo “deja de ser teología; acaba reduciéndose a una serie de disciplinas más o menos ligadas entre sí”, e invitó a practicar lo que definió como una “teología de rodillas”.

Y el 5 de abril de 2012 al Benedicto XVI en la misa crismal en la basílica de San Pedro, con motivo de la Semana Santa recordó que “recientemente un grupo de sacerdotes ha publicado en un país europeo una llamada a la desobediencia, aportando al mismo tiempo ejemplos concretos de cómo se puede expresar esta desobediencia, que debería ignorar incluso decisiones definitivas del Magisterio”. E interrogó: “La desobediencia, ¿es un camino para renovar la Iglesia? Queremos creer a los autores de esta llamada cuando afirman que les mueve la solicitud por la Iglesia; su convencimiento de que se deba afrontar la lentitud de las instituciones con medios drásticos para abrir caminos nuevos, para volver a poner a la Iglesia a la altura de los tiempos”.

Y en la misa de esta mañana en Santa Marta, el papa Francisco recordó lo absurdo que significa querer amar a Cristo sin amar a la Iglesia.