El sentido del dolor y los milagros, según el portavoz vaticano

Comentario del padre Lombardi a la Jornada Mundial del Enfermo

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CIUDAD DEL VATICANO, domingo 14 de febrero de 2010 (ZENIT.org). - Los milagros tienen un objetivo: ayudar a descubrir el amor de Dios, explica el portavoz de la Santa Sede. Del mismo modo, añade, el sufrimiento constituye una oportunidad única para abrirle el corazón.

El padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha hecho un balance de las actividades en las que Benedicto XVI y la Santa Sede han participado con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo, que se celebró el 11 de febrero, conmemoración de la Virgen de Lourdes.

"El Papa ha querido celebrar solemnemente y presidir personalmente la misa con motivo de la Jornada de los Enfermos y subrayar con sus palabras en qué consisten los verdaderos milagros, es decir, los signos que causan maravilla, pues iluminan de manera más profunda la inmensa realidad del sufrimiento humano", afirma el padre Lombardi en el último editorial de "Octava Dies", semanario del Centro Televisivo Vaticano.

"El sufrimiento es el lugar en el que el amor, puesto duramente a prueba, se manifiesta de la manera más intensa y pura. En la debilidad del enfermo grave cada vez es más evidente que la relación de amor, dado y recibido, es la auténtica revelación del sentido de una vida reducida a lo esencial; todo los demás ya no cuenta", añade.

"No sabemos si hubiera podido existir un mundo sin sufrimiento --reconoce el portavoz--. En el nuestro hay un océano, pero este sufrimiento no es sólo del hombre, lo es también del corazón de Dios y puede manifestar el amor".

"¿Se puede comprender y vivir el sentido misterioso del sufrimiento en un mundo sin Dios y sin la cruz de Cristo?", se pregunta por último el portavoz. Y responde: "Es inmensamente difícil, quizá imposible. Por este motivo, el sufrimiento es parte esencial de la vida y del servicio de la Iglesia. Para salvar la esperanza del mundo".