El trabajo de purificación de Benedicto XVI da fastidio

El cardenal Bertone explica en una entrevista qué sucede en la Curia y el IOR

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Por H. Sergio Mora

ROMA, martes 19 junio 2012 (ZENIT.org).- “La gran acción de esclarecimiento y purificación de Benedicto XVI, desde cuando era prefecto para la doctrina de la fe, en total sintonía con Juan Pablo II, seguramente da fastidio”. Lo indicó el cardenal Tarcisio Bertone en una entrevista a la revista Famiglia Cristiana que se encontrará el jueves en los kioscos de Italia.

“Su acción para erradicar episodios de pederastia en el clero --explicó el purpurado- ha demostrado que la Iglesia tienen una capacidad de autoregeneración que otras instituciones y personas no poseen”.

“Es evidente – subrayó el cardenal – que la Iglesia es una roca que resiste a las tormentas. Es sin lugar a dudas un punto de referencia para innumerables personas e instituciones en todo el mundo. Por esto se intenta desestabilizarla”.

Sobre la labor de algunos medios de información muy agresivos al papa y a sus colaboradores, el secretario de estado dijo: “Muchos periodistas juegan a interpretar a Dan Brown, se siguen inventando fábulas o reproponen leyendas”.

Y les pidió a los periodistas recuperar el sentido de la proporción, pesando la real consistencia de los hechos, evitando fantasías sobre los documentos sustraídos al papa por su mayordomo Paolo Gabriele.

Aseguró que a él no le resulta la existencia “de una participación de cardenales o de luchas entre personalidades eclesiásticas para conquistar un fantasmagórico poder”.

En cuanto a la responsabilidad del ayudante de cámara del pontífice que robó los documentos, el cardenal Bertone no dijo mucho, recordando que las investigaciones están aún en curso. “El mismo papa –reveló- nos ha pedido muchas veces, de manera cordial, una explicación sobre los motivos que llevaron a cometer semejante acción a Paolo Gabriele, por él querido como un hijo”.

“Me encuentro en el centro de la pelea – recordó el cardenal y añadió – vivo estas polémicas con dolor pero también viendo a mi lado a la Iglesia real”. Según indicó el secretario de Estado, se trataría de un “intento rabioso de separar, de crear divisiones entre el santo padre y sus mismos colaboradores”. Se quiere “golpear a quienes se dedican con mayor pasión y con mayor esfuerzo personal a trabajar por el bien de la Iglesia”.

Y desmintió voces según las cuales cuando era arzobispo de Génova habría recibido la visita de un monseñor “para disuadirme de aceptar la propuesta de Benedicto XVI que me quería como secretario de Estado”. Subrayó que “esto es totalmente falso si bien sigo leyendo sobre este presunto episodio”.

El secretario de Estado reafirmó la gravedad de “la publicación de tantas cartas y documentos enviados al santo padre, por personas que tienen derecho a su privacidad, lo que constituye como lo hemos muchas veces reiterado, un acto inmoral de inaudita gravedad”.

Violar la privacidad, precisó “es vulnerar un derecho reconocido explícitamente por la Constitución de Italia, el cual debe ser observado y hecho observar”.

Sobre la dimisión del director del Instituto de las Obras Religiosas (IOR), el cardenal aseguró que “la publicación de los actos del Consejo de intendencia muestra que su alejamiento no fue por dudas internas sobre la voluntad de transparencia, sino más bien por un deterioro de las relaciones entre los consejeros”.

“Además --añadió el purpurado- más allá de los escándalos pasados (muy enfatizados y repropuestos para crear desconfianza sobre esta institución del Vaticano), el IOR se puso reglas muy precisas aún antes de la ley de antirreciclado”.

“El actual Consejo de superintendencia del IOR –afirmó el cardenal– compuesto por altas personalidades del mundo económico-financiero, confirmó y reforzó esta línea de claridad y transparencia y está trabajando para recuperar a nivel internacional la estima que esta institución merece”.

Sobre los tiempos y procedimientos del arresto y liberación de Paolo Gabriele, el purpurado explicó que “el magistrado aún no ha dado una respuesta favorable a la solicitud” y que los interrogatorios se reanudarán en breve.

El padre Federico Lombardi, director de la Sala de Prensa del Vaticano ha precisado que los tres cardenales que integran la comisión de investigación: Jozef Tomko, Salvatore De Giorgi y Julián Herranz, han escuchado a 23 personas y que el sábado por la tarde refirieron a Benedicto XVI los elementos que obtuvieron con la investigación.