“El trabajo de una radio católica no es propaganda, sino testimonio”

Monseñor Celli, sobre las conclusiones del Congreso de Radios católicas

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes 23 de junio de 2008 (ZENIT.org) Las emisoras de radio católicas participan de la misión evangelizadora de la Iglesia desde su propia forma propia de trabajar, afirmó el pasado sábado monseñor Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, al concluir la celebración del Congreso de las Radios Católicas.

El I Congreso Mundial de las Radio Católicas tuvo lugar la pasada semana en la Urbaniana de Roma, promovido por este dicasterio de la Santa Sede, y reunió a representantes de emisoras católicas de los cinco continentes.

En una entrevista concedida a la Radio Vaticana, monseñor Celli subrayó la conciencia de las emisoras católicas de este papel evangelizador como uno de los puntos importantes del Congreso: "la conciencia de que una radio católica debe nacer de una experiencia profunda de encuentro con Jesucristo".

"Una de las riquezas de este Congreso ha sido la de llevarnos a redescubrir que, más allá de la tecnología y la profesionalidad, existe un don de Dios en el anuncio de la Palabra; hay una gracia de la predicación", explicó monseñor Celli, ya que "es Dios quien interviene en el corazón del hombre para acoger la Palabra".

"Eso significa que cuando uno se dispone a anunciar la Palabra a través de la radio, debe tener esta conciencia y esta profunda humildad de saber que es portador de algo que es más grande que él mismo".

Por tanto, explicó el Presidente del Consejo Pontificio, el trabajo de una radio católica "no es propaganda, sino testimonio y ser consciente de que lo que se anuncia es palabra de Vida, y esto hay que subrayarlo fuertemente".

Esta participación de la misión evangelizadora de la Iglesia debe situarse en el contexto cultural en el que se trabaja. "Durante los encuentros se formaron el sector africano, el sector latinoamericano, el asiático... por citar algunos, cada uno con sus características propias. El gran debate es cómo anunciar el Evangelio en cada contexto; por tanto, hubo todo un diálogo intercultural alrededor".

La voz de los "sin voz"

Otro de los temas importantes del Congreso ha sido, a juicio de monseñor Celli, la conciencia del papel que una radio católica debe jugar en la promoción del hombre.

Del congreso, afirmó, "ha surgido con gran fuerza este testimonio, este derecho a decir una palabra verdadera al hombre. ¿Por qué? Porque ha surgido con igual fuerza que una radio católica debe ser la voz de los que no tienen voz".

Esto supone, según monseñor Celli, capacidad de reacción "ante problemáticas y situaciones en los que al hombre se le niega la posibilidad de ser hombre, en los que no se le reconoce la dignidad de su humanidad".

"Eran interesantes las referencias a lo que sufren determinadas radios con el propio personal en sectores de este mundo donde ciertas palabras no son acogidas de buen grado, o causan dificultades con ambientes sociopolíticos locales", añadió.

En este sentido, apreció las palabras de Benedicto XVI dirigidas ayer a los participantes del Congreso, sobre la necesidad de una comunicación al servicio del desarrollo de la persona humana. "Creo que el Papa ha indicado de nuevo este gran punto de referencia. De hecho 'L'Osservatore Romano' titulaba ayer 'Una red de amistad entre Cristo y los pueblos de todos los continentes'. Ésta ha sido la riqueza del Congreso", añadió

Por Inmaculada Álvarez