El Vaticano desmiente que esté considerando dar la comunión a divorciados vueltos a casar

Comunicado del Pontificio Consejo para la Familia ante noticias infundadas

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1794 hits

“No tiene ningún fundamento la noticia, difundida por algunos medios de comunicación de que se esté preparando un documento sobre la comunión de los divorciados que se han vuelto a casar”. Este es el comunicado apenas publicado por el Pontificio Consejo para la Familia.

Estas pocas palabras fueron suficientes para desmentir un artículo publicado hoy en el cotidiano italiano La Repubblica, con el título La sfida di papa Bergoglio sulla famiglia: 
Serve soluzione per comunione ai divorziati (El desafío del papa Bergoglio sobre la familia: Hace falta una solución para la comunión a los divorciados).

El artículo deduce sin indicar fuente alguna, que durante la audiencia del sábado pasado, cuando el el papa recibió a monseñor Paglia, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, le habría transmitido una petición de los obispos, redactar un documento que encuentre soluciones para los divorciados y casados nuevamente.

La noticia entretanto rebotó en diversos medios, con títulos tipo Comunione ai divorziati, il papa ci ripensa. (Comunión a los divorciados, el papa lo vuelve a pensar), incluso después de que el dicasterio que preside monseñor Paglia desmintiera la misma.

El tema fue abordado varias veces en el último sínodo de obispos sobre la Nueva Evangelización para la difusión de la Fe que se realizó en el Vaticano en febrero pasado. Y quedó claro que los divorciados no tienen que sentirse afuera de la Iglesia por el hecho de no poder comulgar y deben tener conciencia de que Dios les ama.

En el punto 48 del documento final se indica que “la Nueva Evangelización debe hacer esfuerzos para abordar los problemas importantes en relación con el matrimonio, en el caso de los divorciados y vueltos a casar, en la situación de sus hijos, el destino de los cónyuges abandonados, en las parejas que viven juntas sin casarse, y en la tendencia de la sociedad a redefinir el matrimonio”.

“La Iglesia --prosigue el documento- con atención materna y espíritu evangélico, debe buscar las respuestas adecuadas a estas situaciones, siendo un aspecto importante de la Nueva Evangelización. Cada plan pastoral de evangelización también debe incluir una invitación respetuosa a todos los que viven solos, para que experimenten a Dios en la familia de la Iglesia”.

En la homilía de conclusión de la Jornada Mundial de la Familia en Milán, el 3 de junio del año pasado, Benedicto XVI dijo: “Quisiera dirigir unas palabras también a los fieles que, aun compartiendo las enseñanzas de la Iglesia sobre la familia, están marcados por las experiencias dolorosas del fracaso y la separación. Sabed que el Papa y la Iglesia os sostienen en vuestro sufrimiento y dificultad. Os animo a permanecer unidos a vuestras comunidades, al mismo tiempo que espero que las diócesis pongan en marcha adecuadas iniciativas de acogida y cercanía”.

"La Iglesia ama a estas personas. La gran tarea" de las comunidades y de las parroquias es "hacer realmente lo posible para que sientan ser amadas, aceptadas y no se sientan 'fuera'", concluyó.