El Vaticano no apoya oficialmente la patata transgénica

Aclaración de “L'Osservatore Romano” tras el vía libre de la Comisión Europea

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 3 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Desde el Vaticano no ha habido ningún pronunciamiento oficial a favor del cultivo en Europa de la patata transgénica Amflora. Así lo afirma, en la edición de mañana 4 de marzo, el diario de la Santa Sede, L'Osservatore Romano.

El artículo ha sido publicado tras la decisión de la Comisión Europea de autorizar el cultivo de la patata transgénica, desarrollada por la empresa química alemana BASF, que contiene solo amilopectina – y que es, por tanto, rica en almidón – y que será utilizada en la producción de papel y colas.

“Se han expresado desde muchas instancias perplejidad y preocupación – afirma el diario vaticano – sobre todo respecto a los riesgos para la salud humana – la patata contiene una alteración genética que confiere resistencia a dos antibióticos activos contra muchas bacterias – y al “efecto dominó” que el vía libre de la Comisión podría desatar, con consecuencias negativas sobre la agricultura tradicional y biológica en Europa”.

“Entre las diversas tomas de postura – afirma el artículo – algunos medios de comunicación han creído leer también un hipotético pronunciamiento favorable por parte del Vaticano. Que no ha sucedido. Se ha hablado de un explícito 'sí' al uso de organismos genéticamente modificados en la agricultura, confundiendo una vez más comentarios de eclesiásticos a título personal con declaraciones 'oficiales' atribuibles a la Santa Sede o a la Iglesia”.

“La cual – lo explica con claridad la Caritas in veritate - no tiene 'soluciones técnicas que ofrecer', sino que tiene 'una misión de verdad que cumplir, en todo tiempo y circunstancia, para una sociedad a medida del hombre, de su dignidad, de su vocación'”.

En esta misión entra, por ejemplo, “la severa denuncia del escándalo del hambre en el mundo, que hoy – escribe Benedicto XVI - 'no depende tanto de la escasez material, cuanto más bien de la escasez de recursos sociales, la más importante de las cuales es de naturaleza institucional”.

“Y no es casual – concluye L'Osservatore Romano – que precisamente en 2009 – año en el que en los países en vías de desarrollo los cultivos OGM han crecido el 13% (contra una media mundial del 7%) alcanzando casi la mitad de toda la superficie cultivada del planeta con plantas transgénicas – que los hambrientos del mundo hayan superado por primera vez los mil millones”.