El Vaticano pide poner la tecnología nuclear al servicio del hombre y la paz

Un instrumento al servicio del desarrollo sostenible

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VIENA, 20 septiembre 2002 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha invitado a la comunidad internacional a poner la tecnología nuclear al servicio del desarrollo sostenible y de la paz al intervenir en la sesión de la Conferencia General de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, que se ha celebrado del 16 al 20 de septiembre en Viena.



Monseñor Leo Boccardi, observador permanente de la Santa Sede ante las Organizaciones Internacionales de Viena, ha pedido por este motivo «reforzar» las ya «rígidas reglamentaciones» sobre el «uso y el comercio del material radioactivo» para proteger a la familia humana y el ambiente de potenciales daños radioactivos.

El representante pontificio insistió en la necesidad de sustituir las estructuras obsoletas por las modernas para garantizar un elevado nivel de seguridad y consideró de «gran importancia» la promoción de una cultura de la seguridad nuclear, que presta particular atención a la protección de los pacientes ante las radiaciones.

«No nos cansamos de repetir que la persona humana está en el centro de la investigación científica y del desarrollo», afirmó el prelado.

«Pero este principio fundamental no excluye el problema de la protección ambiental y de la cuestión del impacto de las tecnologías nucleares, en especial de las radiaciones ionizantes», añadió.

«Somos cada vez más conscientes de que preservar nuestra tierra, su biodiversidad, es una parte indispensable de nuestros esfuerzos por hacer un mundo más humano para las futuras generaciones», dijo.

Al mismo tiempo, el representante papal alentó la contribución que está ofreciendo la tecnología nuclear en campos decisivos para el bienestar del hombre, como la medicina, la agricultura, la ganadería, la salubridad alimentaria, la exploración de manantiales de agua, la lucha contra problemas de contaminación en las ciudades, etc.

Monseñor Boccardi concluyó deseando que la Agencia Internacional de la Energía Atómica logre desempeñar su objetivo «poniendo la tecnología nuclear al servicio del desarrollo sostenible, de la paz, y del bienestar de toda la familia humana».