El Vaticano pide que se declare la pederastia «crimen contra la humanidad»

Conclusiones del Congreso sobre la infancia organizado en Roma

| 836 hits

CIUDAD DEL VATICANO, 21 nov (ZENIT.org).- La Santa Sede pide que el abuso sexual de niños y todo tipo de violencia que se cometa contra ellos sean castigados como «delitos contra la humanidad».



La propuesta es presentada en un documento en el que se recogen las conclusiones del Congreso Mundial «Los hijos, primavera de la familia y de la sociedad» (11 al 13 de octubre), que se celebró en Roma en preparación del Jubileo de las Familias.

El texto, redactado por los participantes en aquel encuentro, organizado por el Consejo Pontificio para la Familia, organismo vaticano presidido por el cardenal Alfonso López Trujillo, ofrece una interesante panorámica sobre la situación por la que atraviesa la infancia, hasta llegar a tocar con la mano el sufrimiento psicológico al que son sometidos los niños por la sociedad contemporánea.

«La difusión de la droga, la promiscuidad sexual y otros estilos de vida contrarios al Evangelio, que son ofrecidos a los hijos como una liberación, como si fueran expresiones de modernidad, son en realidad una trampa para muchos», se puede leer en el comunicado final del Congreso.

«A todo esto --continúa explicando-- hay que añadir con frecuencia una desoladora carencia afectiva y educativa por parte de muchos padres. Necesitados de cariño y serenidad, nuestros hijos corren el riesgo de buscar su profundo deseo de felicidad siguiendo caminos equivocados y alienantes».

Analizada la crisis familiar, que afecta particularmente a Occidente, el Consejo Pontificio para la Familia afronta, después, la situación de la infancia en países pobres, en donde las guerras y la miseria se encuentran en el origen de «un grave e irreversible déficit en la educación de los niños que, sin la protección y la guía de la familia, son abandonados y dejados a la merced de los malhechores».

«De este modo, ellos mismos se convierten en delincuentes, e incluso en criminales; mientras que las muchachas acaban en las calles y en el ambiente de la prostitución», con el riesgo de contagiarse de sida y de otras enfermedades de transmisión sexual.

Al llegar a este punto, el documento invoca «un reconocimiento legal de los derechos del niño», en primer lugar, «el derecho a la vida del niño no nacido». Al mismo tiempo, exige «medidas legales» que sirvan para combatir las «gravísimas ofensas a la dignidad de los niños», como son el abuso sexual o la violencia.

«¿No son acaso auténticos delitos contra la humanidad que deberían ser, por tanto, reconocidos y penalizados como tales, no sólo allí donde tenga lugar, sino también en los países de los que proceden los autores de estos delitos?», se pregunta el documento vaticano.