El Vaticano y Guatemala recuerdan al obispo "mártir" Gerardi

Asesinado hace quince años, tras publicar el informe ''Recuperación de la Memoria Histórica, Guatemala Nunca Más'' que implicaba al Ejercito en la mayoría de los 55.000 crímenes de la guerra civil

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1213 hits

La Iglesia católica en Guatemala recordó hoy los quince años del asesinato del obispo Juan José Gerardi Conedera, ultimado a las 54 horas de hacer público el informe interdiocesano denominado Recuperación de la Memoria Histórica (REHMI), Guatemala Nunca Más, que documentó más de 55.000 violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado (1960-1996), la inmensa mayoría atribuidas al Ejército y fuerzas paramilitares.

Varios jóvenes confeccionaron, ante la catedral de la Ciudad de Guatemala, alfombras como parte de las actividades conmemorativas por el homicidio de monseñor Gerardi, quien el 24 de abril de 1998 dio a conocer el informe redactado cuando presidía la citada comisión.

Este mismo viernes los restos de monseñor Gerardi y del arzobispo Próspero Penados, fallecido el 13 de mayo de 2005, fueron inhumados en la Capilla San Sebastián de la catedral.

La comisión de investigación de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado responsabilizó en el mencionado texto a la institución castrense, y otras bandas paramilitares afines, del 90% de los crímenes cometidos durante el conflicto armado de 36 años en este país centroamericano.

Por el asesinato de Gerardi, la justicia de Guatemala condenó a veinte años de prisión a los militares Byron Lima, su hijo Byron Lima y al sacerdote Mario Orantes, en 2001. Dos de ellos recuperaron su libertad este año al aplicarles las autoridades la redención de penas. Mientras que Lima Oliva sigue en prisión por haber cometido irregularidades en los documentos con los que solicitó la redención de su pena, y las autoridades lo acusaron de falsificación.

Después de las sentencias contra estos implicados quedaron pendientes conclusiones de las pesquisas sobre otros trece sospechosos de estar entre los autores intelectuales y materiales de aquel suceso.

Cada año la Iglesia católica y los fieles impulsan el 26 de abril diversas iniciativas para recordar a quien es considerado como uno de los más notables mártires de Guatemala.

El traslado se debe a que las criptas en las que estaban son demasiado pequeñas para el gran número de feligreses que frecuentan las tumbas del obispo y arzobispo, "que aún son muy queridos", expresó el párroco José Luis Colmenares.

Gerardi fue asesinado a golpes el 26 de abril de 1998 en la cochera de la iglesia San Sebastián, situada a unos doscientos metros de Casa Presidencial.

De la conmemoración se hace eco hoy el diario vaticano L'Osservatore Romano, calificando al obispo asesinado de "defensor de los derechos humanos".

Los fieles han podido rezar tres días ante los féretros de los dos obispos. El diario vaticano recuerda que "el prelado empeñó la parte final de su vida sacerdotal en las investigaciones para la elaboración del dossier de cuatro volúmenes".