El Vaticano y la FAO aliados en la lucha contra el hambre

Graziano: En julio Francisco recibirá a nuestras delegaciones. El tema estará en el máximo nivel

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 770 hits

“De 1 a 10, el interés del papa para erradicar el hambre es 11”. Lo dijo hoy a ZENIT el director general de la FAO, José Graziano da Silva, al concluir una conferencia en la Asociación de Prensa Extranjera en Italia.

El director general de la FAO (Food and Agriculture Organization) ente de las Naciones Unidas que se ocupa de alimentación, desarrollo agrícola y lucha contra el hambre, ha asumido el 1 de enero de 2012. El 14 de junio pasado fue recibido por Benedicto XVI y encontró al papa Francisco pocas semanas atrás, después de la misa inaugural del pontificado.

“Me encontré con Benedicto XVI y con el papa Francisco” respondió a nuestra agencia el director general de la FAO. “Tenemos cita y ha confirmado que va a recibir a todas las delegaciones de la conferencia de FAO, ahora en junio. Hemos hecho una estrecha alianza para poner el tema del hambre y de la desnutrición al más alto nivel.

“Eso es un tema no solamente económico --aseveró Graziano-- sino también de tipo moral. Esa combinación que tenemos hoy en día, de producir demasiado y al mismo tiempo desperdiciar no va. Botamos o desperdiciamos demasiados alimentos, casi un tercio de la producción mundial. Esto está llevando una presión sobre el medio ambiente casi insostenible. No podemos seguir ese tipo de modelo”.

El actual número uno de la FAO y promotor en Brasil del plan Fome Zero, ejemplificó: “Mire lo que sobra en un restaurante europeo hoy en día. Esos restos en la Europa de hoy, en crisis, permitirían alimentar a 200 millones de personas más. Tanto para dar un número”.

Y consideró que “reconvertir la producción y el consumo es parte también de la labor de la Iglesia católica y hemos acordado que debemos poner prioridad al tema de la pobreza y el hambre”.

En la actual estrategia de la FAO figura “el incremento de la producción de alimentos a nivel local. Hoy en día se produce más de lo necesario para alimentar a toda la población mundial y a pesar de ello seguimos con 870 millones de personas que pasan hambre”.

Precisó que “se trata de un problema de distribución y acceso. No producimos lo que necesitamos en el norte de África, por ejemplo, pero tenemos excedentes inmensos en Sudamérica o Norteamérica”. Esto explicó: “El costo de transporte es lo que vuelve muy caros a los alimentos para las poblaciones locales. Si podemos mejorar la productividad y rendimiento de esa agricultura, vamos reducir el hambre, mejorar la producción y a mejorar el medio ambiente, el uso del agua, o sea un desarrollo sostenible”.

El acuerdo de colaboración firmado hoy entre la FAO y el Slow Food, consiste en realizar una serie de acciones conjuntas para mejorar los medios de subsistencia de los pequeños propietarios de tierras y agricultores en las zonas rurales. Además de diversas iniciativas, se pondrá el acento sobre los alimentos locales y cereales poco utilizados, promoviendo al mismo tiempo a los mercados el acceso de parte de los pequeños productores.

Slow Food es una organización sin fines de lucro con más de 100 miembros en todo el mundo. Dentro de la estrategia, indicó su presidente Carlo Petrini, está también valorizar la culinaria local, no imponerla a otros, pero que sea respetada. Hoy en África hay mil huertos, y para el 2016 se espera haberlos extendidos a diez mil. “Una respuesta significativa es la de los jóvenes que vuelven a la tierra, que dan valor y son orgullosos de sus productos. Si ellos hacen los huertos con productos locales, es necesario que exista además una gastronomía que los valorice”, dijo.

Indicó también países como Perú, en el cual en colegios se gestionan comedores con las madres de los niños y que de acuerdo con los cocineros tratan de valorizar los productos de la agricultura local.

En Brasil, indicó Graziano, también ha tomado pie la idea de que un país que exporta alimentos no pueda tener gente con hambre. Y se empuja en dos canales, el de la agricultura extensiva y para las zonas deprimidas, también la pequeña.

Indicó que mientras América Latina está dando pasos importantes hacia la erradicación del hambre, en Europa, se han verificado situaciones de retroceso, debido a la crisis y en particular en algunos países en dificultad.