En el día de los trabajadores

Mensaje de los obispos de Uruguay

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LA FLORIDA, lunes, 30 abril 2007 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje que han escrito los obispos de la Iglesia católica de Uruguay con motivo del día de los trabajadores, 1 de mayo.





EN EL DÍA DE LOS TRABAJADORES




Los Obispos de la Iglesia Católica del Uruguay:

Saludamos a los hombres y mujeres –de la ciudad y del campo- que con sus capacidades, talentos y esfuerzo diario constituyen junto a sus familias, los más jóvenes, jubilados y ancianos, la riqueza, la memoria y el porvenir de nuestro país.

1. Anhelamos que los que buscan trabajo lo encuentren pronto y que los jóvenes descubran en sus estudios una herramienta para forjar sueños solidarios.

2. Trabajar y transformar el mundo pertenece a la condición originaria del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios. Como seguidores de Jesucristo, el Hijo de Dios y a la vez trabajador manual de Nazaret, reafirmamos que el trabajo está en función del hombre y la mujer que lo realizan y, mediante él, crecen y se desarrollan como personas responsables.

Humanizar el trabajo

3. El amplio escenario del trabajo, en el actual momento histórico, experimenta profundos cambios tecnológicos, sociales y económicos. Son evidentes los contrastes: junto a nuevos emprendimientos multinacionales subsisten la precariedad y la informalidad. Atentos a la Doctrina Social de la Iglesia reafirmamos que el trabajo en las pequeñas empresas, tan extendidas en nuestro país y el trabajo artesanal son también una ocasión para hacer más humana la experiencia laboral, ya sea por la posibilidad de establecer relaciones solidarias en comunidades de menor escala en tiempos de creciente fragmentación social, ya sea por las oportunidades que se ofrecen a la iniciativa y el espíritu emprendedor.

Seguiremos alentando los emprendimientos de economía solidaria que encontramos a lo largo y ancho del país. Nos alegramos de todas las iniciativas que en este sentido se están brindando. Todo esto sin dejar de lado la importancia de que se organicen en solidaridad con la vida sindical del resto de los trabajadores.

Trabajo y familia

4. Una relación muy particular une a la familia con el trabajo. La familia de cada trabajador es uno de los ámbitos de referencia más importante para un ordenamiento ético del trabajo humano.

El trabajo hace posible fundar y dar estabilidad a una familia. Un elemento a tomar en cuenta es el salario familiar, que procure abarcar las responsabilidades de cada hogar.

Alentamos a los trabajadores, sindicalistas, empresarios y gobernantes, a sumar esfuerzos para superar las confrontaciones e impulsar el desarrollo solidario de nuestro país, sustentado en la dignidad del trabajo de sus hijos e hijas.

Que San José Obrero de Nazaret los proteja junto a sus familias en este día.

LOS OBISPOS DE URUGUAY
Florida, 27 de abril de 2007