En la vigilia por Siria piden también por la paz en Venezuela

El cardenal Jorge Urosa solicitó el cese de la violencia política en su país

Roma, (Zenit.org) Redacción | 571 hits

El cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, presidió la misa en la basílica Santa Teresa, con motivo de la jornada mundial de ayuno y oración convocada por el santo padre Francisco pidiendo por la paz en Siria y en el mundo.

"El mismo Papa Francisco lo dijo --indicó el cardenal-- la violencia trae más violencia". Añadió que “la Iglesia a través del llamado que hace el papa Francisco, rechaza todo uso de violencia. Hoy más que nunca la necesidad de diálogo y negociación debe imperar para resolver los conflictos. Toda la comunidad internacional debe acompañar a Siria en esta hora”.

Rechazó que la violencia se utilice como recurso para conquistar el poder: “Es lamentable que las apetencias de poder de los hombres se imponga ante la humanidad. Ahora se necesita una actitud de serenidad, fraternidad y tolerancia para salirle al paso a la violencia. 

Y al terminar la eucaristía ante un grupo de periodistas pidió el cese de la violencia en su país. "Los que detentan el poder tienen un mayor compromiso de trabajar por la paz", dijo y "porque en Venezuela mueren más personas por la violencia que por algunos conflictos bélicos".

El cardenal pidió que se detuviera la violencia contra los niños, contra la mujer y la que ejercen algunos funcionarios del Estado. Y denunció como "violencia política, la agresividad que se practica por el mal uso de las leyes contra las personas a las que no se le somete a un debido proceso".

"Debemos rechazar todo tipo de violencia porque eso va contra de la paz y los mandamientos de la ley de Dios". Y precisó que cumplir las leyes, acatar la Constitución, promover la vida, cultivar la verdad y la justicia, "ese es el camino para promover la paz".

El arzobispo también ha subrayado la importancia de los laicos que en Venezuela, dijo “representan una gran fuerza que trabaja por la misión de la Iglesia, bien sea a título personal o en movimientos organizados. Es un patrimonio muy precioso y les pido que se lancen a la arena de la vida diaria: en la política, en la cultura, en los medios de comunicación. Allí donde los hombres viven, trabajan, luchan, sufren y gozan”.