En marcha el Observatorio para el Estudio de la Información Religiosa

Entrevista al catedrático de periodismo Gabriel Galdón López

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MADRID, miércoles, 8 noviembre 2006 (ZENIT.org).- La apremiante necesidad de mejorar en todos los aspectos el tratamiento de la información religiosa ha llevado a la puesta en marcha, este curso, del Observatorio para el Estudio de la Información Religiosa (OEIR), una de las realidades que integran el Instituto de Estudios de la Democracia -de la Universidad CEU-San Pablo (http://www.ceu.es/).



Y es que el abordaje periodístico de la religión reclama el uso de criterios específicos que permitan llegar «al corazón de la religión, al sentido cabal de cada acontecimiento religioso», subraya en esta entrevista concedida a Zenit el catedrático de Periodismo de la citada universidad, el profesor Gabriel Galdón López, director del Observatorio.

Es autor de más de 70 publicaciones científicas en los ámbitos de la Teoría, la Documentación y la Ética de la Información Periodística, entre las que cabe destacar «Desinformación. Método, aspectos y soluciones» (EUNSA), un volumen en 4ª edición en español, también traducido al italiano y al portugués.

--¿Qué motiva la puesta en marcha de un OEIR?

--Gabriel Galdón: La necesidad perentoria de mejorar en todos los aspectos la información religiosa que, en la actualidad, es escasa o nula en muchos medios de información general; está limitada en sus contenidos a los aspectos superficiales, políticos, escandalosos; no recibe un tratamiento adecuado a su naturaleza propia, y carece de una teoría específica pertinente y de una enseñanza acorde con su naturaleza y con su importancia para el hombre y toda la sociedad.

--El objeto de estudio parece de fuerte especialización. ¿Prevé el OEIR finalidades más amplias?

--Gabriel Galdón: Es que la fuerte especialización es lo más necesario y lo más «amplio». No se pueden tratar ni científica ni informativamente todas las realidades del mismo modo, sino que hay que adecuar los métodos de conocimiento de la realidad y, posteriormente, los métodos de tratamiento comunicativo e informativo de ese saber adquirido, a la naturaleza específica de esa realidad y a las necesidades de conocimiento de los ciudadanos sobre tal realidad. En concreto, si tratamos la religión de la manera periodística habitual no llegaremos nunca al corazón de la religión, al sentido cabal de cada acontecimiento religioso. Las noticias sólo se preocupan de lo nuevo, mientras que la religión lo hace de lo permanente, de lo esencial... Así lo han observado algunos intelectuales, y así lo expresó uno de los mejores periodistas británicos del siglo anterior, Malcolm Muggeridge, al reconocer en cierta ocasión con tristeza que si hubiera sido periodista en Tierra Santa en tiempos de Jesucristo, se habría dedicado a averiguar lo que ocurría en la corte de Herodes, habría intentado que Salomé le concediera la exclusiva de sus memorias, habría descubierto qué estaba tramando Pilatos... ¡pero se habría perdido por completo el acontecimiento más importante de todos los tiempos!

Para que no nos sigamos perdiendo ese acontecimiento, hace falta investigar cuáles son las dimensiones básicas de la religión que hay que comunicar públicamente; cuáles son las fuentes básicas y los métodos de conocimiento adecuados para poder acceder y saber sobre ellas; cuáles son las mejores formas narrativas que deben utilizarse para poder informar cabalmente... Y eso exige mucho estudio, mucha investigación especializada y, posteriormente, la organización de una enseñanza adecuada. Por lo que los objetivos prioritarios del OEIR son pocos, concretos, muy difíciles y ambiciosos.

--El Observatorio, a efectos prácticos, ¿qué cercanía y utilidad puede brindar al ciudadano de a pie?

--Gabriel Galdón: Nuestros primeros destinatarios serán los comunicadores e informadores presentes y futuros. Si logramos nuestros objetivos, a través de esa mejora sustancial de la información religiosa, el ciudadano de a pie, como usted dice, se verá beneficiado ya que la finalidad de la información es servir al ciudadano un saber verdadero y útil para su enriquecimiento cultural y moral y, por tanto, para su libertad. Esto no quita para que, cuando el Observatorio se vaya desarrollando, ponga directamente al servicio de los ciudadanos, a través de Internet, los contenidos que sean más útiles.

--¿En qué acciones concretas se traducirán los objetivos que persigue el OEIR?

--Gabriel Galdón: En una primera etapa, en la elaboración de varios «Papeles de información religiosa» cada año; en la puesta en marcha y consolidación de un «Master en comunicación e información social y religiosa»; en la dirección y coordinación de trabajos de investigación y tesis doctorales; en la edición de libros que recojan estas investigaciones; en la organización de varios seminarios de actualización profesional de los informadores; en la organización de un Congreso Anual sobre Información Religiosa; ...

--¿Qué importancia tiene incluir información religiosa en el amplio abanico de cuestiones de interés mediático?

--Gabriel Galdón: Toda. El hombre es, por naturaleza, un ser religioso. O, dicho de otra manera, la religión es un elemento constitutivo básico del hombre. Si además, a través de la Revelación y de la Encarnación, Dios se comunica al hombre... Si... Bueno, creo que es evidente, como se ha demostrado en múltiples ocasiones de modo fehaciente, que el interés por la información religiosa es universal y, por tanto, de interés mediático. Otra cosa distinta, como ya vimos anteriormente, es que haya que informar mucho mejor.

--¿Podría adelantarnos algunas claves de las que, en su opinión, la información religiosa no debería carecer, sea cual sea el medio en que se publique?

--Gabriel Galdón: Pues, entre otras, de contexto histórico adecuado; de precisión y rigor terminológicos; de un carácter explicativo; y de una transmisión de sentido.

[El primero de los «Papeles de Información Religiosa» ya está íntegramente disponible «on line», en formato «pdf», en el enlace http://www.uspceu.com/id/pdf/1_galdon.pdf].

[Entrevista realizada por Marta Lago - Zenit].