Encuentro de obispos de África con los Focolares y San Egidio

Testimonios muestran cómo el compromiso cristiano puede cambiar el continente

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes 19 de octubre de 2009(ZENIT.org).- Un encuentro con los participantes en el Sínodo de África, organizado por el Movimiento de los Focolares y la Comunidad de San Egidio este domingo, ofreció un carrusel de testimonios sobre reconciliación y desarrollo, lucha contra la corrupción y el sida...

Fontem, la evangelización trae reconciliación

Los testimonios que escucharon los padres sinodales comenzaron con Fontem, región perdida en la selva de Camerún, tierra del pueblo bangwa, en donde la presencia de los Focolares está dejando frutos de evangelización y reconciliación.

"Prefectos y magistrados --testimonió Mary Ategwa, mujer bangwa--  constatan una disminución de los procesos en los tribunales. Disminuyen los divorcios. Hay más diálogo en las familias. Las mujeres que venden en el mercado se niegan a engañar a los clientes. Muchos se sienten empujados a dar el primer paso hacia la reconciliación y el amor fraterno".

Se trata, añadió, de los "frutos de la nueva evangelización, de la que son protagonistas precisamente los reyes, llamados fon, y los jefes de la aldea. Es una oleada de vida nueva que nace de un solemne pacto de amor recíproco, hecho por Chiara Lubich en 2000, en Fontem, con dos jefes de tribu. Un pacto al que adhirieron los miles de personas presentes en la gran explanada ante el palacio real. Es un compromiso para curar siempre toda división y conflicto".

En nueve años, este compromiso evangélico ha llegado a otras tribus del país.

María Voce, presidenta de los Focolares, reveló que en un viaje que realizó recientemente a África, el fon de Fontem, Lucas Njufua, le expresó públicamente la gratitud de su pueblo "no sólo por el hospital, las escuelas y muchas obras realizadas por el movimiento, sino sobre todo por esa corriente de amor y de unidad que está cambiando a su gente".

Testimonio de enculturación

En el contexto de la reflexión del Sínodo sobre la enculturación del Evangelio, una profesora de Sagrada Escritura, Maria Magnolfi, habló del trabajo del centro para la enculturación, surgido en 1992, en Nairobi.

Ahora, dijo, contamos con "nuevos ojos de amor con los que podemos acercarnos a las diferentes culturas africanas, una nueva conciencia de las propias raíces, una mayor incidencia en el anuncio del Evangelio".

Esto, además, lleva a una "inter-enculturación entre las mismas culturas africanas, ricas de diversidades étnicas".

Lucha contra la corrupción

Patience Mollé Lobé, la primera mujer de Camerún, ingeniera, que ha entrado en el Ministerio de Obras Públicas, habló de la lucha contra la corrupción, cáncer de muchos países africanos.

"Las empresas que estaban convencidas de tener que comprar a alguien para sacar adelante sus actividades, ahora saben que en una parte de Camerún se trabaja sin corrupción", explicó.

"Junto a los demás amigos que comparten esta espiritualidad y que trabajan en la administración pública, nos damos aliento. Estamos convencidos de que nuestro país sólo podrá avanzar con un cambio de mentalidad. Lo que frena es el miedo de perder el puesto de trabajo, no tener nada para comer mañana. Pero las experiencias que nos ha permitido vivir Dios nos convencen de que Él guía la historia y de que su Palabra tiene una potencia extraordinaria en el ambiente en el que nos encontremos".

Formación espiritual de los sacerdotes

En el aula del Sínodo de África se ha escuchado en varias ocasiones la petición de una formación espiritual más profunda para los sacerdotes. El argumento fue afrontado por Innocent Thibaut, sacerdote de Burundi, quien mostró cómo durante la guerra de su país varios sacerdotes o seminaristas fueron capaces de afrontar el martirio.

Con esta espiritualidad de la unidad, en respuesta a la petición de los obispos de Kenia, los Focolares han creado un centro de espiritualidad en Nairobi, abierto a sacerdotes y seminaristas de toda África.

San Egidio por la paz y contra el sida

Los testimonios sobre la paz y el sida fueron ofrecidos por personas cuya vida ha cambiado gracias a la Comunidad de San Egidio.

Mario Giro recordó la mediación que este movimiento católico realizó para acabar con la guerra civil en Mozambico, e Kpakilé Felemou, de Guinea, mostró los resultados del proyecto DREAM, del que es responsable en su país, contra el sida.

Tras el encuentro, en la iglesia de santa María en Trastevere, se celebró una misa "por la paz y la justicia en África", presidida por el cardenal Roger Etchegaray, presidente emérito del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, concelebrada por 70 obispos y otros tantos sacerdotes, casi todos africanos.