Encuentro de obispos de Chile y Argentina

Para compartir experiencias del ministerio episcopal

Roma, (Zenit.org) Redacción | 747 hits

Obispos provenientes de ocho circunscripciones eclesiásticas del sur de Chile y siete de la Argentina participan desde ayer en la casa de ejercicios monseñor Guillermo Hartl, en la diócesis de Villarrica, Chile, del encuentro binacional que tiene como objetivo "compartir las perspectivas de la vivencia del ministerio episcopal". 

En un ambiente fraterno, marcado por la oración y comunión, los prelados reflexionan sobre su labor episcopal y la integración pastoral de ambos países. Además analizarán el legado de Benedicto XVI y la elección del papa Francisco. 

Por Chile participan los obispos Manuel Camilo Vial, de Temuco; Francisco Javier Stegmeier, de Villarrica; Sixto Parzinger, emérito de Villarrica; Ignacio Ducasse, de Valdivia; René Rebolledo, de Osorno; Cristián Caro, de Puerto Montt; Juan María Agurto, de Ancud; Luis Infanti, de Aysén, y Bernardo Bastres, de Punta Arenas. 

En tanto, la delegación argentina está conformada por los obispos Marcelo Cuenca, de Alto Valle del Río Negro; José Pedro Pozzi, emérito de Alto Valle del Río Negro; Joaquín Gimeno Lahoz, de Comodoro Rivadavia; José Slaby, de Esquel; Viginio Bressanelli, de Neuquén; Marcelo Melani, emérito de Neuquén; Miguel Angel D'Annibale, de Río Gallegos; Fernando Maletti, de San Carlos de Bariloche, y Esteban Laxague de Viedma. 

Monseñor Stegmeier, obispo anfitrión, recibió a los pastores manifestando que esta "es una manera de poder integrarnos como hermanos y también de proyectar el futuro pastoral en cosas que son comunes entre ambas fronteras". 

Por su parte, monseñor Malletti señaló que "la idea fundamental es el encuentro en sí mismo, quienes tenemos la misma misión dada por la Iglesia de ser pastores de pueblo y acompañar la historia de nuestra gente desde nuestro servicio episcopal. Que de un lado a otro allende las cordilleras podamos realmente disfrutar esta misión que tiene un punto fijo de comunión muy grande, de ser discípulos misioneros en la tarea episcopal". 

En diálogo con la prensa católica local, monseñor Laxague comentó que "reunirnos tiene mucha riqueza, esa comunión que vamos forjando al encontrarnos, rezar juntos. Ciertamente, nos une mucho ser del fin del mundo y tener las mismas problemáticas. Buscando desde el Evangelio nuestros puntos en común, por lo que es un regalo grande compartir estos días". 

Sobre este punto, monseñor Agurto precisó que "hay coincidencias y diferencias entre el caminar de la Iglesia en argentina y chilena, creo que nos hace bien escucharnos mutuamente frente a diferentes desafíos. Estamos en el Año de la Fe, es muy bueno ver como se están haciendo iniciativas allá y el trabajo que se está haciendo en la Nueva Evangelización. Pero, no sólo en el compartir de las reuniones, también en los pasillos, en los momentos de convivencia; es un enriquecimiento mutuo".