Encuentro por la fraternidad entre musulmanes afroamericanos y cristianos

Participan Chiara Lubich y el líder islámico moderado W. D. Mohammed

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WASHINGTON, 14 nov (ZENIT.org).- Diez mil musulmanes, cristianos y miembros de otras religiones se reunieron en Washington el domingo pasado en una Convención que tenía como objetivo dar testimonio de fraternidad entre los creyentes en las dos religiones monoteístas.



En el encuentro intervinieron, entre otros, la fundadora del Movimiento de los Focolares, Chiara Lubich; el arzobispo de Baltimore, el cardenal William H. Keeler; y el líder religioso de los moderados musulmanes afroamericanos, W.D. Mohammed.

«Es el inicio de la curación de muchas de las divisiones de América», confesaba durante el encuentro el jeque Daud de Maryland.

Este era también el deseo de Juan Pablo II, expresado en un mensaje enviado con esta ocasión, muy aplaudido por los presentes al ser leído por el cardenal Keeler.

«Que las grandes tradiciones religiosas lleven, en este momento de agudas tensiones, la paz a través del diálogo auténtico», afirma el obispo de Roma.

En el texto pontificio, enviado por el cardenal Angelo Sodano, el pontífice insiste en que «en estos momentos de tensión en el mundo, las grandes tradiciones religiosas tienen una contribución vital que ofrecer a la búsqueda de la paz, en virtud de los valores trascendentes que se encuentran en ellas».

«Sólo el auténtico diálogo puede abrir el camino para un futuro digno de la familia humana y sólo una falsificación de la religión puede estar en connivencia con la violencia», añade el Santo Padre.

Por su parte, el líder de los afroamericanos, tras aludir a los sufrimientos del racismo, que ha tratado de cancelar incluso la naturaleza misma de su pueblo, dejó espacio más bien a la liberación ofrecida por el amor de Dios, a la recuperación de la identidad que permite a los hombres sentirse como una sola familia universal, creada por un Padre común.

«Ya no es tiempo de vivir aislados --dijo W.D. Mohammed--. Cristianos y musulmanes se tienen que encontrar y conocer. Esto es lo que podemos presentar: personas de religiones diferentes que se reconocen como parte de una única humanidad; personas que han encontrado una nueva vida porque han quitado el peso de los prejuicios de sus corazones».

Precisamente, Chiara Lubich recalcó estas dos dimensiones, al ser exponer la esencia de la espiritualidad de la unidad que mana del Evangelio. «Dios, que guía la historia, ofrece en ocasiones dones especiales, los carismas --explicó--. La humanidad está llamada por Dios a formar una sola familia. Se nos ha dado este carisma precisamente para poder ofrecer una contribución a la vivencia de este designio divino».

Ya en 1997, Chiara Lubich, se convirtió en la primera mujer, blanca y laica, en ser invitada por el líder musulmán a hablar de su experiencia espiritual en la mezquita Malcolm X de Harlem (Nueva York), ante miles de musulmanes afroamericanos. Desde entonces se han multiplicado las relaciones entre los miembros de los Focolares y las comunidades musulmanas en muchas ciudades estadounidenses.

El Imán W.D. Mohammed, de 67 años, hijo de Elijah Mohammed, el fundador de la Nación del Islam, un movimiento para el rescate moral y social de los afroamericanos, es el líder del ala pacifista por él fundada: la Sociedad Musulmana americana, que cuenta con 2 millones de adherentes. Es uno de los presidentes de la Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz (WCRP). Recientemente ofreció su amistad y reconciliación a Louis Farrakham, su antiguo rival, un acontecimiento que ha tenido un gran eco en la prensa estadounidense. En octubre pasado estuvo entre los líderes religiosos que intervinieron en la Plaza San Pedro con el Papa, en el gran encuentro interreligioso.

Chiara Lubich es fundadora y presidente de un Movimiento difundido en más de 180 países, con más de 7 millones de adherentes y simpatizantes, comprometido en abrir nuevos caminos para la unidad de la familia humana, con el diálogo entre las religiones, entre cristianos de diversas Iglesias, con personas de convicciones no religiosas.

Los contactos de los Focolares con el Islam comenzaron en los años sesenta, en Argelia. Nació así el diálogo a través de la estima y el conocimiento recíprocos. Hoy día entre los amigos musulmanes del Movimiento de los Focolares hay líderes religiosos y fieles de muchos países.

Chiara Lubich, que forma parte de la presidencia honoraria de la WCRP, recibió el Premio Templeton ´77 por el Progreso de la Religión y el Premio Unesco ´96 por la Educación a la Paz.