Entra en vigor el Acuerdo entre la Santa Sede y Azerbayán

Se intercambiaron en el Palacio Apostólico Vaticano los instrumentos de ratificación

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 6 de julio de 2011 (ZENIT.org).- Con el intercambio de los instrumentos de ratificación, hoy ha entrado en vigor el Acuerdo entre la Santa Sede y la República de Azerbayán, firmado en la capital azerí, Bakú, el pasado 29 de abril (cfr. ZENIT, 2 de mayo de 2011).

El intercambio tuvo lugar en el Palacio Apostólico Vaticano, entre monseñor Dominique Mamberti, secretario para los Estados de la Secretaría de Estado, y Elmar Mammadyarov, ministro de Asuntos Exteriores de Azerbayán.

Por la Santa Sede participaron en el acto el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano, y los miembros de la Secretaría monseñores Fortunatus Nwachukwu, jefe de Protocolo, Stephan Stocker, asesor de Nunciatura, y Lech Piechota.

Por Azerbayán estuvieron presentes Rashad Aslanov, jefe de la División para el Derecho y los Tratados Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores, y los miembros de las embajadas de ante la Santa Sede e Italia, Hamlet Akbarov, jefe de medios de comunicación, Nasir Mammadov y Rovshan Samadov.

El Acuerdo, en lengua inglesa y azerí, se compone de un Preámbulo y de ocho artículos, y regula la situación jurídica de la Iglesia católica en este país ex-soviético.

Acuerdo histórico

En el discurso que pronunció para la ocasión, monseñor Mamberti definió el intercambio de instrumentos de ratificación como “un punto culminante” en las relaciones entre la Santa Sede y Azerbayán.

“Este Acuerdo histórico, que regula el estado jurídico de la Iglesia católica en la República de Azerbayán, es un precioso instrumento que hace efectivo el principio de la libertad religiosa” u “reconoce y registra la personalidad jurídica de la Iglesia católica, como también la de las instituciones establecidas sobre la base de su legislación”, afirmó.

Esto “asegura a la Iglesia local poder vivir en paz y seguridad, para que pueda contribuir mejor al bien común del país”.

Para el prelado, la entrada en vigor del Acuerdo es un acontecimiento “muy significativo, también porque confirma el respeto mostrado por un país con una gran mayoría musulmana hacia una comunidad religiosa minoritaria”.

“Se trata de una muestra de cómo cristianos y musulmanes pueden vivir juntos y respetarse mutuamente”, reconoció.

El Acuerdo, subrayó, “no influye en la existencia y actividad de las numerosas comunidades religiosas, cristianas o no, presentes en Azerbayán, ni pone a la Iglesia católica en una situación privilegiada”.

Con todo, representa un importante “punto de partida”, y “el consenso alcanzado en ámbitos de mutuo interés” es el signo más claro de la “voluntad común” de la Iglesia y el Estado azerí de “seguir trabajando juntos” para “asegurar la formación integran de la persona, tanto como creyente como ciudadano”.

“Nuestra común esperanza es que nuestras relaciones bilaterales amistosas tengan un nuevo ímpetu para avanzar e intensificarse”, concluyó monseñor Mamberti, indicando con este fin, “la Oficina Diplomática Permanente en Bakú desarrollará un importante papel”.