España: Abortos en hospitales en cuya dirección participa la Iglesia

El Vaticano recuerda que "los hospitales católicos están llamados a tutelar la vida"

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BARCELONA, jueves 23 de junio de 2011 (ZENIT.org).- El Vaticano mostró su preocupación por la situación en relación al aborto de algunos hospitales de Cataluña en cuya dirección participa la Iglesia.

Lo hizo en una carta con fecha del 6 de junio enviada al sacerdote del arzobispado de Barcelona Custodio Ballesteros, quien el pasado mes de mayo comunicó al dicasterio su preocupación por la práctica de abortos en esos hospitales y por, en su opinión, la falta de respuesta de la Iglesia local.

“El Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios es consciente del desafío que se presenta sobre todo para los hospitales católicos, pues están llamados a tutelar y defender la vida humana en medio de una cultura de muerte”, indica la misiva.

“La situación de algunos hospitales de Cataluña en relación al aborto”, ilustrada por Ballesteros en un amplio dosier entregado al dicasterio, “preocupa a la Iglesia universal”, indica el subsecretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, monseñor Jean-Marie Mupendawatu.

En su carta, escrita por indicación del presidente del dicasterio, el arzobispo Zygmunt Zimowski, a la que ha tenido acceso ZENIT, también explica que el organismo vaticano ya había recibido informaciones sobre esta situación en Cataluña en otras ocasiones “y hemos tenido la oportunidad de hablar con los responsables”.

El consejo pontificio exhorta a esas personas responsables “a averiguar detalladamente lo que ocurría a fin de que se pueda, lo más pronto posible, buscar soluciones concretas a eventuales problemas individualizados”, añade.

El Hospital San Pablo de Barcelona y el Hospital General de Granollers aparecen en el registro oficial del Ministerio de Sanidad como centros sanitarios que notificaron haber realizado abortos legales en el año 2009.

Ante esta realidad, “la dirección del hospital ha dado órdenes al servicio de obstetricia y ginecología para que no se practiquen abortos”, informó este martes a ZENIT un portavoz del arzobispado de Barcelona.

Ya el pasado mes de agosto, los representantes del cabildo de la catedral de Barcelona en el Hospital San Pablo comunicaron que siempre “se han manifestado a favor de la vida humana desde el mismo momento de su concepción y trabajan para que este principio sea el que rija en las actuaciones del Hospital”.

Explicaron que en ese hospital barcelonés, “de acuerdo con los principios éticos en que se inspira desde su fundación, no se practican interrupciones voluntarias del embarazo, aunque excepcionalmente concurran circunstancias médicas que lleven a actuaciones que puedan tener como consecuencia la pérdida del feto”.

Y afirmaron que si alguno de los principios éticos y morales de la Iglesia católica que el funcionamiento de ese hospital debe respetar por convenio se ha vulnerado “se tomarán las medidas oportunas para su cumplimiento”.

Por su parte, el obispado de Terrassa condenó entonces públicamente la realización de abortos en el Hospital de Granollers y solicitó que sea un centro exento de estas prácticas, aunque de momento no ha habido ningún cambio en este sentido, señaló a ZENIT el secretario general y canciller de este obispado, Fidel Catalán.

El mismo portavoz afirma que ha “elevado a sus superiores una consulta” pero todavía no ha recibido respuesta oficial.

En la administración del Hospital San Pablo están representados a partes iguales el arzobispado y el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña.

En el patronato del Hospital de Granollers, el vicepresidente está designado por la parroquia de Sant Esteve de Granollers, perteneciente al obispado de Terrassa, y entre sus seis vocales se encuentra el párroco de la misma.

Por ley

En España, según la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo que entró en vigor el pasado mes de julio, “la prestación sanitaria de la interrupción voluntaria del embarazo se realizará en centros de la red sanitaria pública o vinculados a la misma”.

La norma indica que “se garantizará a todas las mujeres por igual el acceso a la prestación”, libremente a las embarazadas con un periodo de gestación de hasta catorce semanas y con un dictamen médico de justificación hasta las veintidós semanas.

Además, esa ley sólo prevé la objeción de conciencia para las personas individuales, y no para los centros.

Tras su entrada en vigor, algunos hospitales están recibiendo más presión para que se realicen abortos en ellos, explicó a ZENIT el vicepresidente del patronato del Sant Hospital de La Seu d'Urgell y párroco de la parroquia de esa ciudad pirenaica, Xavier Parès.

“En una reunión del patronato hace medio año, un médico afirmó que en este hospital todavía no se realizaban abortos pero que a largo plazo tendrán que practicarse -explicó el sacerdote-. Yo dije que no podemos permitir esta práctica en un hospital en cuyo patronato está la Iglesia y todos callaron”.

En el patronato de este hospital comarcal, el vicepresidente, el secretario y dos vocales pertenecen a la Iglesia. “Nosotros lucharemos para que se respete la vida y no se realicen abortos”, añadió Parès.

Custodio Ballesteros declaró a ZENIT que ha mantenido conversaciones en Roma con altos representantes vaticanos que le han indicado que si la Iglesia está en un hospital, no se pueden realizar abortos en él, y si se realizan, la Iglesia debe retirarse.

Para Ballesteros, la Iglesia podría renunciar a los fondos públicos para mantener su libertad aunque ello conllevara reducir la envergadura de sus hospitales.

Píldoras

La dispensa de píldoras abortivas (la RU-486 y la píldora del día después) afecta a un número mayor de hospitales en cuya dirección participa la Iglesia.

Por su causa, en el Hospital de Sant Celoni, situado en la diócesis de Terrassa, el vicepresidente del patronato, el sacerdote Ignasi Fuster, dimitió de su cargo al considerar que la Iglesia debe retirarse de un hospital donde se practican abortos.

En el Hospital San Juan de Dios de Esplugues de Llobregat se dispensó también la píldora del día después hasta que empezó a dispensarse en las farmacias, informó a ZENIT su capellán Miguel Martín Rodrigo, delegado de pastoral de la salud del obispado de Sant Feliu.

El religioso declaró al mismo tiempo que en ese hospital nunca se han practicado abortos ni se ha dispensado la píldora RU-486.

Además, añadió, la orden de San Juan de Dios siempre ha manifestado que en el hospital no se realizarán abortos y “la Generalitat nos lo respeta”.

En la lista de Centros de Referencia de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva de la Generalitat y de “información para la realización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, aparecen varios hospitales en los que participa la Iglesia.

Entre otros, figuran el Hospital San Juan de Dios de Esplugues de Llobregat, el Hospital Residencia San Camilo de Sant Pere de Ribes, el Sant Hospital de La Seu d'Urgell y el Hospital de Santa Tecla de Tarragona.