España: Animan al uso de las nuevas tecnologías en el trabajo pastoral

Obispos españoles y portugueses reunidos en Málaga

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MÁLAGA, viernes 2 de julio 2010 (ZENIT.org).- Obispos españoles y portugueses, reunidos en Málaga para analizar el tema “Iglesia y nuevas tecnologías de la comunicación: una oportunidad para la misión pastoral”, han puesto en común sus reflexiones y agradecen cuanto se ha hecho hasta ahora para insertar la vida de la Iglesia en la “cultura digital”.

Las Comisiones Episcopales de Comunicación Social de Portugal y España, con la presencia del presidente del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, monseñor Claudio Maria Celli, reunidas en Málaga los día 28 al 30 de junio, para analizar el tema “Iglesia y nuevas tecnologías de la comunicación: una oportunidad para la misión pastoral”, han hecho públicas las conclusiones de su encuentro.

En primer lugar, agradecen a Dios los frutos de la reciente visita apostólica del Papa Benedicto XVI a Portugal, “en especial su aliento a una evangelización más profunda de nuestra sociedad, que tiene en el ámbito de la cultura y de la comunicación uno de sus desafíos más importantes”.

La acción de gracias se extiende “a la cordial acogida de las enseñanzas pontificias y a su correcto tratamiento informativo por los medios de comunicación social”.

En esta línea, hacen votos para que las anunciadas visitas del Papa Benedicto XVI a España (en noviembre de 2010 a Santiago de Compostela y a Barcelona y, en agosto de 2011, a la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid) “se realicen en este mismo espíritu”.

Especiales consecuencias para el trabajo pastoral de estas Comisiones Episcopales tienen las palabras del Papa dirigidas al mundo de la Cultura (Lisboa, 12 de mayo de 2010), donde se engloba la pastoral de las comunicaciones y de las nuevas tecnologías que las hacen posibles, en las que afirmaba siguiendo a Pablo VI: “La Iglesia debe entrar en diálogo con el mundo en que vive. La Iglesia se hace palabra, la Iglesia se convierte en mensaje, la Iglesia se torna diálogo (Ecclesiam Suam, 67). De hecho el diálogo sin ambigüedades y respetuoso entre las partes implicadas es hoy una prioridad en el mundo, a la cual la Iglesia no se sustrae”.

Para concretar este objetivo, los obispos españoles y portugueses quieren “unir sus esfuerzos a los de los hombres y mujeres que hacen de las nuevas tecnologías su medio de vida y de relaciones personales y sociales”.

Con este mismo espíritu, expresan “su deseo de llevar a cabo la misión evangelizadora de la Iglesia en el escenario del mundo digital, al que consideran una oportunidad donde se han de implicar más los sacerdotes, religiosos y laicos, educadores y catequistas, en particular los más jóvenes y ‘nativos’ en la Red, poniendo, con creatividad y audacia apostólica, las nuevas tecnologías de la comunicación al servicio del anuncio de Jesucristo”.

“La evangelización de la cultura actual –afirman--, esencialmente mediática, pasa por esta necesaria exigencia, a la cual no basta responder solamente con elogiosas consideraciones teóricas sobre los medios de comunicación, sino que es necesario hacerlo también con proyectos y realizaciones, destinando para ello los necesarios recursos materiales, técnicos y humanos”.

“Las nuevas tecnologías –añaden--, no sólo ofrecen a la Iglesia grandes ventajas para una mejor gestión pastoral, sino también son medios privilegiados para beneficiarse de sus bienes y servicios, sin dejar de valorar ante todo el encuentro personal, familiar y comunitario. Así se favorece la comunión eclesial y se promueven nuevos modos de relaciones con cuantos buscan un sentido trascendente para sus vidas en el anhelo de la verdad y en la realización del bien”.

En sintonía con el llamamiento del Papa al ejercicio de un verdadero ministerio pastoral en la “cultura digital”, los obispos consideran necesario “que los futuros sacerdotes sean adecuadamente preparados para su misión de buenos comunicadores en la adecuada forma y transmisión del Mensaje”.

Exhortan también a los padres y educadores “a guiar a los más jóvenes en el uso correcto de las nuevas tecnologías, en particular internet, a fin de que sean benéficas para la persona y la sociedad y favorezcan la búsqueda de la Verdad, del Bien y de la Belleza”.

Conscientes de que el mundo de las nuevas tecnologías no puede ser un espacio exento de responsabilidad ética y moral, los obispos llaman la atención de los padres y educadores y la eficaz acción de las autoridades, que “deben proteger a los menores de contenidos y conductas ofensivos de la dignidad humana”.

Ambas comisiones valoran “la oportunidad que constituyen las nuevas tecnologías tanto para la cohesión social, como para superar la soledad de las personas, fomentar las relaciones intergeneracionales y fortalecer las nuevas redes de conocimiento”.

“Ante la crisis económica actual –concluyen--, que tanto afecta a los sectores más desfavorecidos de la sociedad, cuyo origen no obedece sólo a causas económicas, sino, sobre todo, al debilitamiento de los valores morales, los medios de comunicación están llamados a favorecer la solidaridad promoviendo así el bien común”.