España: Aumentan los divorcios y su conflictividad

El IPF constata que las separaciones y nulidades tienden a desaparecer

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MADRID, martes 13 de julio de 2010 (ZENIT.org).- Las rupturas matrimoniales han continuado aumentando en España a pesar de la crisis económica y del descenso del número de matrimonios, constató el Instituto de Política Familiar (IPF) a partir de datos del Consejo General del Poder Judicial.

Concretamente, 33.103 matrimonios se rompieron en España entre enero y marzo de este año 2010, un 4,8% más que el mismo periodo del año anterior.

Esta cifra significa que en el primer trimestre del 2010 se produjeron 368 rupturas matrimoniales cada día, es decir, una ruptura cada 3,9 minutos.

De estas rupturas, el 93,1% fueron divorcios (30.820), mientras que el 6,9% fueron separaciones (2.245) y se registraron únicamente 38 nulidades matrimoniales.

Además, las rupturas conflictivas supusieron un 40,4% del total, habiendo aumentado la conflictividad de las rupturas matrimoniales del 37,6% al 40,4% desde la entrada en vigor de la ley del divorcio exprés, en 2005.

“Más rupturas, más conflictivas y definitivas (únicamente divorcios) son los elementos comunes de la ruptura familiar en España desde la implantación en el año 2005 de la ley del divorcio exprés”, constató la entidad de investigación privada.

Por comunidades autónomas, Andalucía fue la región con más rupturas (6.1010), seguida de Cataluña (6.082), Madrid (4.441) y Valencia (4.093).

Las comunidades con el menor número absoluto de rupturas fueron La Rioja, Navarra y Cantabria.

“La crisis económica actual o el descenso del número de matrimonios no han sido suficientes para evitar el incremento en el número de rupturas matrimoniales”, destacó el presidente del IPF, Eduardo Hertfelder.

El número de matrimonios en España ha pasado de los 216.000 anuales en el 2004 a los 175.000 en el 2009. Sólo en ese año, la tasa de nupcialidad descendió en el país un 10%.

Además, de los casi 37.000 matrimonios celebrados el año pasado, en el 21,3% del total uno de los cónyuges era extranjero, y en el 21,1% de los casos, ambos cónyuges eran extranjeros.