España: ¿Está disminuyendo el respeto a la libertad religiosa?

153 violaciones de la libertad religiosa en España, ante la ONU

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MADRID, miércoles 18 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Diversas personalidades y entidades están llevando a cabo actuaciones para mostrar las vulneraciones a la libertad religiosa que se están produciendo últimamente en España y garantizar este derecho reconocido en el artículo 16 de la Constitución.

En el ámbito jurídico, varias entidades están presentando querellas y combatiendo la impunidad de los delitos contra el sentimiento religioso.

Una de ellas, la Asociación Estatal de Abogados Cristianos (AEAC), ha denunciado ante la ONU 153 violaciones de la libertad religiosa registradas en España desde el año 2004.

La presidenta de esta asociación, Polonia Castellanos, presentó un informe con datos sobre ataques a la libertad religiosa, este lunes 16 de mayo en la División de procedimientos especiales de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Ginebra.

La AEAC se ha lanzado a denunciar nada más y nada menos que al Gobierno liderado por José Luis Rodríguez Zapatero por las “violaciones reiteradas, persistentes y manifiestas de los derechos humanos relacionados con la libertad de religión o de creencias en España”.

Violaciones

Entre ellas, muchas de las cuales están extraídas del Observatorio Antidifamación Religiosa, figuran diversos ataques a sacerdotes, como los del 28 de febrero de 2007 en Toledo, y a imágenes e iglesias católicas, como los de iglesia de Santa Catalina Mártir de Majadahonda.

Se hace eco de acciones como el cierre al culto de la basílica del Valle de los Caídos por parte del Gobierno el 6 de abril de 2010, las agresiones laicistas en varias capillas universitarias, la llamada “procesión atea” prohibida el pasado Jueves Santo en Madrid, y el apedreamiento del escaparate de una librería de la capital española donde se exhibían varios libros de Juan Pablo II el pasado 9 de mayo.

El informe recoge numerosas exposiciones y espectáculos como Me cago en D..., Cómo cocinar un Cristo y un ciclo de cine sobre la homosexualidad organizado por la Diputación de Granada en noviembre de 2007.

Incluye insultos y amenazas a obispos proferidas públicamente por algunos colectivos y entidades, como la invitación a quemar la Conferencia Episcopal coreada en una manifestación a favor del aborto el 28 de septiembre de 2009, en una marcha del orgullo gay el 5 de julio de 2008 y en una concentración ante juzgados de Madrid en febrero de 2008.

Y cita también declaraciones ofensivas de representantes del Gobierno, políticos y altos cargos, como la del excomisionado para el apoyo a las víctimas del terrorismo Gregorio Peces-Barba al afirmar que los católicos “sólo entienden del palo” y, unos años antes, que “la Iglesia católica es manipuladora y dañina”.

Sanciones

La asociación ha pedido a la ONU que investigue los hechos y sancione al Gobierno español en caso de responsabilidad probada.

Según la AEAC, si España no toma medidas contra la “creciente oleada de ataques laicistas o antireligiosos”, podría ver comprometido su voto en la Comisión de Derechos Humanos, medida que los denunciantes han solicitado.

Castellanos explicó hoy a ZENIT que la denuncia se interpuso según el procedimiento especial de conformidad con el relator especial sobre la libertad de religión o de creencias establecido por la Comisión de Derechos Humanos.

La Asociación de Abogados Cristianos es una asociación civil española de ámbito estatal con sede en Valladolid nacida en el año 2008 que promueve en el ámbito jurídico los valores inspirados en el cristianismo.

Entre sus fines se encuentra la defensa de la libertad religiosa y de todos lo ciudadanos que ven lesionados sus derechos y libertades por razón de su Fe.

Para ello, entre otras medidas, ofrece en su web (www.abogadoscristianos.es) un cuestionario a través del que cualquier persona puede denunciar delitos contra la libertad religiosa.

Preguntas en el Congreso

En el ámbito político, el Congreso de los Diputados admitió el pasado mes de abril una pregunta al Gobierno sobre la libertad religiosa en España en la actualidad, por parte del diputado Carlos Salvador Armendáriaz.

El parlamentario, de Unión del Pueblo Navarro y perteneciente al Grupo Mixto, solicitó que el ejecutivo español responda por escrito cuáles han sido las actuaciones del Gobierno para esclarecer los recientes actos ofensivos a la Iglesia católica y quienes profesan su fe.

Como ejemplo, Salvador citó “la profanación de varias capillas, daños provocados en determinadas iglesias o concentraciones beligerantes y ofensivas de creencias y sentimientos”.

También preguntó si el ejecutivo tiene conocimiento de que actos de este tipo se hayan producido o se puedan estar gestando contra otras confesiones religiosas con presencia en España.

Finalmente, el diputado pidió información sobre las actuaciones que el Gobierno ha llevado a cabo para esclarecer esos actos ofensivos y prevenir otros, a fin de “garantizar el respeto a la libertad religiosa reconocida por la Constitución española y que está siendo vulnerado con mayor virulencia cada día en nuestro país”.

Salvador todavía no ha recibido la respuesta del Gobierno. También formuló otras preguntas, no admitidas por la Mesa del Congreso por razones jurídicas, con las que pedía al ejecutivo una valoración de esos actos y preguntaba también “qué tipo de actos considera el Gobierno constituyen una ofensa al derecho de libertad religiosa”.

Para el diputado navarro, “lo grave es que un gobierno se muestre indiferente, que no deslegitime e incluso apoye como algo normal esas manifestaciones que se producen en contra de las convicciones de los demás”.

Nivel educativo y civismo

Sobre las posibles causas de los actos contrarios a los católicos, Salvador declaró a ZENIT que “es una realidad que la exigencia y el nivel educativo en España ha bajado mucho y yo me temo que esa disminución del nivel educativo afecta también al civismo”.

“Si no entendemos que la libertad de expresión de cada uno termina donde empieza la libertad de conciencia, de opinión y los valores de los demás, estaremos abonando un campo para que se produzcan estas expresiones en las que gentes malinterpretan el ejercicio de la libertad de expresión”, añadió.

Para el político, “también hay un componente de cobardía evidente porque saben quienes hacen esas manifestaciones que la respuesta de la gente de convicciones católicas va a ser pacífica”.

Hostilidad”

El mismo Benedicto XVI se refirió a la cuestión de la libertad religiosa en el discurso que entregó el pasado 16 de abril a la nueva embajadora de España ante la Santa Sede, María Jesús Figa.

Con motivo de la presentación de las cartas credenciales de la diplomática, el Papa señaló que en estos momentos “no faltan formas, a menudo sofisticadas, de hostilidad contra la fe, que se expresan a veces renegando de la historia y de los símbolos religiosos, en los que se reflejan la identidad y la cultura de la mayoría de los ciudadanos”.

Y destacó que la libertad religiosa no sólo se viola con la discriminación o la profanación, sino también con la denigración o la burla.

Benedicto XVI propuso una visión diferente de la religión, que considera una dimensión “inherente a la dignidad de la persona humana” y “un arma auténtica de la paz, porque puede cambiar y mejorar el mundo”.

Por Patricia Navas