España: fallece el cardenal Ricardo Marí­a Carles Gordó

Fue cardenal arzobispo de Barcelona y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 638 hits

El cardenal Ricardo María Carles Gordó ha fallecido hoy, a los 87 años de edad. El arzobispo emérito de Barcelona tuvo que ser ingresado el pasado 22 de noviembre en el Hospital Virgen de la Cinta de Tortosa, a causa de un ictus.

El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, ha expresado esta mañana su "tristeza y emoción" por el fallecimiento del cardenal Carles, del que ha destacado "su sencillez, su adhesión inquebrantable a Cristo y su pasión por la Iglesia".

El arzobispo, que visitó al purpurado el pasado sábado en el hospital de Tortosa, donde se encontraba ingresado, ha señalado en declaraciones a la agencia AVAN que "su sencillez le hacía cercano a todos ya que era un hombre que nunca se dio importancia y se acercaba a todas las personas". Asimismo, ha indicado que "el cardenal Carles ha sabido amar a la Iglesia y ha vivido siempre su ministerio episcopal con un cariño tremendo y con un amor incansable".

Igualmente, Mons. Osoro ha recordado que "en todas las horas y ratos que le he visto rezar, pero también en sus reflexiones, eran siempre un eco de la Palabra de Dios; y lo he visto en todas las interpretaciones que ha hecho ya sea como presidente de la comisión de Seminarios, en la Conferencia Episcopal o cuando a nivel personal hemos estado charlando".

Además, el prelado valenciano ha destacado que el cardenal Carles "ha realizado un servicio generoso, sin mirar para él mismo y sin hacer nunca lo que le gustaba sino preguntándose siempre qué es lo que quería Dios".

Ricardo María Carles nació el 24 de septiembre de 1926 en Valencia. Cursó sus estudios primarios en la escuela de las Teresianas y los secundarios en la de San José de los Padres Jesuitas de Valencia. En 1951 fue ordenado sacerdote tras ingresar en el Seminario Mayor de Valencia y, al mismo tiempo, en el Colegio del Corpus Christi. Dos años después se licenció en Derecho y fue nombrado párroco de Tavernes. En 1969 fue consagrado obispo de Tortosa y en 1990 fue nombrado arzobispo de Barcelona. 

Cinco años más tarde el papa Juan Pablo II lo nombró miembro del consejo de cardenales para el estudio de los problemas económicos y organizativos de la Santa Sede. 

Fue un gran impulsor del avance de las obras en la Basílica de la Sagrada Familia y su influencia fue grande en la promoción de algunos de los sacerdotes que actualmente son obispos en Cataluña. 

La diócesis de Barcelona era entonces una de las más grandes del mundo, con más de 4 millones de habitantes y él la reorganizó en demarcaciones que primero encomendó a obispos auxiliares y después a vicarios pastorales. 

En la Conferencia Episcopal Española fue vicepresidente de 1999 a 2002 y miembro del Comité Ejecutivo de 1990 a 2005. Además, formó parte de la Comisión Episcopal del Clero, de 1972 a 1975, y miembro de la Comisión Episcopal de Misiones, de 1972 a 1978. Por otro lado, fue presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia (1978-1984) y presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades (1984-1990).

El cardenal Ricardo María Carles se retiró como arzobispo de Barcelona en 2004, a los 78 años y tras 14 años al frente del cargo. 

Participó después, con derecho a voto, en el Cónclave de 2005 que eligió a Benedicto XVI como sucesor de Juan Pablo II. Cuando cumplió ochenta años, en 2006, perdió la condición de cardenal elector.