España: "La Cruz, signo de Amor"

Conmemoración Jubilar Lebaniega en la diócesis de Santander

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SANTANDER, lunes 16 abril 2012 (ZENIT.org).- El pasado domingo 15 de abril, el obispo de Santander, España, monseñor Vicente Jiménez Zamora, inauguró la Conmemoración Jubilar Lebaniega que se extenderá hasta septiembre, y que celebra los 500 años de la concesión de la Bula del papa Julio II que posibilitó, desde 1512, la celebración del Jubileo de Santo Toribio de Liébana, Cantabria.

La Conmemoración se inició con una misa que se celebró a las 17,30 horas, en el monasterio lebaniego ubicado en los pies del macizo de los Picos de Europa, donde se alberga la sagrada reliquia del Lignum Crucis, el mayor fragmento de la Cruz de Cristo que se conserva en el mundo.

En la homilía de la celebración eucarística, el obispo de Santander, monseñor Vicente Jiménez Zamora, afirmó: "Es un tiempo de gracia y salvación, en el que Dios nos llama a todos, pastores y fieles, a una profunda renovación de nuestra fe y vida cristiana. Es una oportunidad para peregrinar hasta este Monasterio de Santo Toribio, ganar la indulgencia plenaria y venerar el Lignum Crucis, la reliquia insigne del trozo mayor del madero de la cruz, que se conserva aquí desde el siglo VIII y que fue traída desde Jerusalén en el siglo V por Santo Toribio, obispo de Astorga. Estemos atentos en este tiempo para escuchar la voz del Señor y poner en práctica lo que el Espíritu Santo dice a nuestra Iglesia".

"Al venerar hoy y durante este año el Lignum Crucis, nuestra veneración no se queda en el insigne trozo del madero de la cruz, el mayor del mundo, sino que acaba en Cristo, que ha dado la vida por amor en la cruz, concluyó.

La Conmemoración Jubilar Lebaniega, se prolongará hasta el 14 de septiembre próximo, fiesta de la Exaltación de la Cruz y, hasta esa fecha, los fieles que acudan en peregrinación al monasterio, podrán ganar la Indulgencia Plenaria, tal como lo ha concedido la Santa Sede de manera extraordinaria a través de la Penitenciaría Apostólica.

Ante este acontecimiento espiritual que se ha convocado con el lema, “La Cruz, signo de Amor”, el obispo de Santander destacó que este período “será un tiempo de particular gracia para nuestra Diócesis de Santander”.

En una Carta pastoral monseñor Jiménez indica que en esta Conmemoración Jubilar Lebaniega “hay también una llamada al testimonio de la caridad y del amor a los más pobres y necesitados, porque hay que tener en cuenta a los que sufren o pasan necesidades económicas o problemas en estos momentos presentes”.

Este período de gracia, que finalizará el 14 de septiembre próximo, no es propiamente un Año Santo, el cual tiene lugar cuando la fiesta de Santo Toribio de Liébana (16 de abril) coincide en domingo. Este hecho no sucederá hasta el año 2017.

En la misa de inauguración de este período jubilar, estuvieron presentes los obispos de las cuatro diócesis que forman la Provincia Eclesiástica de Oviedo, a la que pertenece la de Santander. Por ello el domingo, además del obispo de Santandar, asistieron el arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz; Astorga, Camilo Lorenzo, y León, Julián López.

Asimismo, acudieron los seis vicarios episcopales de la Diócesis de Santander encabezados por el vicario general, padre Manuel Herrero, acompañados por numerosos sacerdotes del clero diocesano, entre los que figuraban los que atienden la comarca de Liébana.

El monasterio de Santo Toribio de Liébana está regido desde el año 1961 por una comunidad de padres Franciscanos encabezada por el padre Juan Manuel Núñez Cid, que ejerce de actual Guardián del monasterio.

La imagen del cartel anunciador de la Conmemoración Jubilar Lebaniega (“La Cruz, signo de Amor”), en esta ocasión ha sido obra del dibujante e ilustrador cántabro, José Ramón Sánchez y representa, en un primer plano, la reliquia del Lignum Crucis sobre un fondo con los picos nevados de la sierra lebaniega de los Picos de Europa.

En la base, el cartel muestra una imagen de un cáliz “para recordar la relación de amor que existe entre la Cruz del Señor y la Eucaristía”, explicó el padre Manuel Herrero; hacia este cáliz camina un grupo de peregrinos “para impregnarse del amor de Jesucristo”, precisó.

El obispo de Santander en su carta pastoral destaca que Liébana, junto a Jerusalén, Roma y Santiago de Compostela, son los tres lugares del mundo donde se gana el jubileo, y recuerda que aunque la Bula del papa Julio II se concedió un 23 de septiembre del año 1512, “hay constancia de que el jubileo se celebraba ya desde tiempo inmemorial en este lugar”.

Para más información: www.diocesisdesantander.com.