España: la muerte de 15 inmigrantes en Ceuta es una 'vergüenza'

El portavoz de la CEE expresa el dolor y pesar de los obispos. Este drama debe espolear la conciencia de Europa y de los católicos

Madrid, (Zenit.org) Iván de Vargas | 510 hits

El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo, ha expresado esta mañana el "dolor y pesar" de los obispos por lo ocurrido en Ceuta el pasado 6 de febrero, cuando 15 inmigrantes murieron mientras intentaban alcanzar la costa española, y ha denunciado esta "vergüenza" que debe "espolear" la conciencia europea y de la comunidad cristiana de forma especial.

Nada más comenzar la rueda de prensa para dar a conocer las cifras de la asignación tributaria a favor de la Iglesia católica, el portavoz del episcopado ha pedido "una labor común ante una situación dramática que afecta a millones de personas". "No entramos en el debate político y creemos que dramas como este no pueden ser banderas de enfrentamiento sino de la conjunción en un espíritu que me atrevo a llamar de humanidad para solucionar este problema", ha destacado.

Para Gil Tamayo esta respuesta "no puede limitarse a políticas de contención". Entre otras cosas, porque "las solas medidas de control no están dando resultado". Y es que "el hambre no conoce fronteras", ha apuntado, retomando las palabras de uno de los inmigrantes rescatados.

El sacerdote y periodista ha reconocido también que "la cuestión es compleja y no admite demagogia", aun así ha invitado al Gobierno español y a la Unión Europea a pasar "de las políticas de control de fronteras a las de prevención en los países de origen, para evitar estas dramáticas consecuencias".

"Si no encontramos una solución, vamos a asistir a un agravamiento y nos vamos a tener que seguir avergonzando", ha asegurado el secretario de la CEE, porque hay "30.000 personas esperando a las puertas de Ceuta y Melilla buscando mejores condiciones de vida", para las que llegar a territorio europeo es como alcanzar "el paraíso" y una salida a la "dura" situación que viven en sus lugares de procedencia, donde "los derechos son pisoteados", viven "en la miseria" o en medio de conflictos y guerras.

Finalmente, Gil Tamayo ha recordado que no se puede caer "en la globalización de la indiferencia", como denunció el papa Francisco en su visita a Lampedusa. Y ha concluido demandando una Unión Europea "más generosa" que pase a ser "de una unión basada en criterios económicos a una Europa de valores y basada en los derechos humanos".

En el turno de preguntas, el portavoz de los obispos ha sido interrogado por la actuación de la Guardia Civil en Ceuta. Según el Ministerio del Interior, los agentes dispararon pelotas de goma al agua cuando los inmigrantes se acercaban a la costa nadando.

Gil Tamayo ha precisado que no entra "en cuestiones de procedimiento" aunque ha defendido que, si bien hay un derecho a vigilar las fronteras, hay que buscar formas en las que vivir esa regularización "con respeto absoluto a la integridad física de las personas". También ha solicitado que no se juzgue a las fuerzas de seguridad del Estado sólo por este hecho, sino por la labor que desempeñan en su conjunto. En este sentido, ha destacado la actuación de la Benemérita en las inundaciones de Badajoz o en la Operación Mare Nostrum.