“Esta crisis debe llevar a revisar las maneras de buscar el beneficio económico”

Comunicado de los obispos franceses sobre la actual crisis financiera

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PARÍS, jueves 9 de octubre de 2008 (ZENIT.org).- Los obispos franceses miembros del Consejo para cuestiones familiares y sociales, han publicado estos días una reflexión sobre la actual crisis financiera mundial, una crisis que debe, según los prelados, a llevar a una revisión de las “actuales formas de buscar el beneficio económico”.



Aun siendo los mecanismos financieros necesarios para proveer de recursos a las economías, “la crisis ha revelado las consecuencias negativas de lógicas financieras que, llevadas al extremo, están desconectadas de la economía y se ponen sólo al servicio de un benficio inmediato”.



“Nuestras sociedades están quebrantadas. Y como siempre, en estos casos, los más pobres son las primeras y más inocentes víctimas”, añaden.



Cuando las finanzas “pretenden ser un fin en si mismas y sólo están animadas por el deseo de beneficio, pierden la cabeza”, afirman los obispos, “cuando las preocupaciones de los hombres, de cada hombre y de todos los hombres, se convierte en prioritaria, la confianza renace”.



Para superar la crisis, advierten los prelados, advierten que las medidas no pueden encaminarse solo al “mantenimiento de un sistema financiero que ha revelado sus debilidades y sus consecuencias humanas”.



Es necesaria “la cooperación entre los Estados”, el establecimiento de instituciones de organización financiera, y “una reorientación de las economías hacia el servicio de las personas”.



Los obispos exigen “una reflexión ética y un compromiso” que recise “las prácticas especulativas a corto plazo”, así como “una revisión de los sistemas de remuneración y gratificación de los dirigentes de las instituciones financieras”, especialmente “por su contribución a la crisis buscando el beneficio de forma inconsiderada”.



Exigen también mayor trasparencia, así como “un recurso más razonable al crédito”, y sobre todo, “una reorientación de las finanzas al servicio de la economía productiva y adecuada a las exigencias medioambientales”.



Por Inma Álvarez