Estados Unidos: Nuevo llamamiento episcopal a reformar las leyes migratorias

En el primer aniversario de la redada masiva en Postville

| 1381 hits

WASHINGTON, miércoles, 13 mayo 2009 (ZENIT.org).- Para conmemorar el primer aniversario de la redada masiva de inmigrantes en una planta en Postville, Iowa -que se cumplió el 12 de mayo--, el obispo John C. Wester, presidente de la Comisión Episcopal para Asuntos Migratorios de los Estados Unidos, hizo público un comunicado recordando el costo humanitario de tales acciones y realizó de nuevo un llamamiento en favor de la reforma de las leyes inmigratorias del país.


 
"Desde que esta acción ocurriera --afirma el obispo--, otras redadas de mayor magnitud han sucedido, pero el precedente sentado en Postville y la respuesta compasiva de esta pequeña comunidad en Iowa y de las comunidades de fe subrayan el costo humanitario de las redadas de inmigrantes en los centros de trabajo así como la necesidad de una reforma de las leyes inmigratorias de nuestro país".
           
"Como líderes religiosos, mis hermanos obispos católicos y yo entendemos y apoyamos el derecho y la responsabilidad que el gobierno tiene de hacer cumplir las leyes --afirma el obispo Wester--. Sin embargo, creemos firmemente que las redadas en los lugares de trabajo no resuelven el desafío de la inmigración ilegal. Por el contrario, éstas llevan a la separación de familias de ciudadanos estadounidenses y a la destrucción de las comunidades inmigrantes".
 
Según el obispo estadounidense, la redada en Iowa "dejó como resultado la separación familiar, un gran sufrimiento, la denegación del derecho a un proceso legal debido y la división de la comunidad".
 
"Nuestra respuesta, religiosa y social -añade--, ante tal daño a la dignidad dada por Dios está basada en las Escrituras, las cuales hacen un llamado a los creyentes a dar la bienvenida al recién llegado en nuestro medio, a tratar al extranjero con respeto y caridad, y a proporcionar asistencia humanitaria y pastoral a las personas y a sus familias".
 
Para el obispo, "la acción del año pasado en Postville es un recuerdo perturbador de la necesidad de reparar las deficientes políticas inmigratorias en el país".

El prelado concluye pidiendo a las familias que "oren por todos aquellos que fueron afectados por la redada del 12 de mayo de 2008 en Postville y que trabajen por una reforma integral de las leyes inmigratorias, para que otros no tengan que enfrentarse al mismo dolor y crueldad en el futuro".
           
Por Nieves San Martín