Estados Unidos: Semana eclesial a favor de los inmigrantes latinoamericanos

Con el lema ''Renovar la esperanza, buscar la justicia''

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SAN ANTONIO, miércoles, 6 enero 2009 (ZENIT.org-El Observador).- La Iglesia católica en los Estados Unidos realiza durante esta semana una multitud de actividades tendientes a crear conciencia en la sociedad estadounidense y en el gobierno de este país sobre la situación de fragilidad e injusticia en que se encuentran millones de inmigrantes latinoamericanos y sus familias, especialmente los niños y las mujeres.

Las actividades se enmarcan dentro de la Semana Nacional de la Migración que se celebra del 3 al 9 de enero bajo el tema ''Renovar la esperanza, buscar la justicia'' y que forman parte de una cita anual del episcopado estadounidense con los inmigrantes.

Esta iniciativa regularmente se traduce en propuestas al Senado para que lleve a cabo, de una vez por todas, una reforma migratoria integral que proteja a los inmigrantes y a sus familias.

El énfasis de estas jornadas que tienen especial importancia en ciudades como San Antonio, Houston, Los Ángeles, Dallas o Chicago y Nueva York, serán los niños inmigrantes y refugiados, de acuerdo con la intención del Papa Benedicto XVI, quien eligió a ambos sectores como eje de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado a celebrarse en este 2010.

El obispo John C. Wester de la arquidiócesis de Salt Lake City, presidente del Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos dijo que con ello se busca destacar la vulnerabilidad de este segmento de la población que, de acuerdo con informes de las autoridades migratorias de Estados Unidos, va en aumento: cada día son más los niños que cruzan la frontera para tratar de colaborar con sus familias obteniendo un trabajo a menudo superior a sus fuerzas, mal pagado y sufriendo explotación laboral.

''Esto es particularmente cierto cuando se trata de menores indocumentados y que están solos en un país extranjero, quienes a menudo no tienen nadie a quién pedir ayuda'', dijo monseñor Wester.

Por su parte, Mar Muñoz Visoso, vocera de la Conferencia de Obispos Católicos dijo que más allá de esa intención, el objetivo de la Semana Nacional de la Migración es crear mayor conciencia sobre los inmigrantes, sobre sus derechos y sobre sus familias: ''La intención es hacer énfasis sobre la necesidad de respetar a los inmigrantes como personas humanas, de las necesidades que tienen, y de su lucha diaria'', explicó en entrevista concedida a la agencia mexicana de noticias Notimex.

Muñoz Visoso dijo que las actividades a nivel nacional serán muchas y variadas, aunque se apegaran a la naturaleza y las necesidades de cada diócesis del país. Adicionalmente, el Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos lanzó otras iniciativas para esta jornada.  Entre otras figura un programa de becas para ayudar a parroquias, escuelas y organizaciones católicas locales que quieran empezar algún proyecto o programas relacionados con la inmigración.

La crisis --sobre todo la crisis de la industria de la construcción-- ha golpeado duramente la economía de las familias de los inmigrantes. 

Durante 2009, datos extraoficiales, calculan que las remesas que estos hacen llegar a México, principal expulsor de trabajadores indocumentados a Estados Unidos, bajaron cerca del 17 por ciento. En diciembre, la caída fue de 14.4 por ciento. 

La falta de trabajo hace que sea más fácil la explotación y, por lo tanto, el pisoteo de los derechos de los inmigrantes.

Por Jaime Septién