Eucaristía por la Libertad de la Iglesia en el Monasterio del Monte Irago

Ante una manifestación contra los monjes convocada por la Junta Vecinal

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RABANAL DEL CAMINO, viernes, 19 marzo 2010 (ZENIT.org).- El pasado mes de agosto la comunidad benedictina tuvo que abandonar el Monasterio de San Salvador del Monte Irago, en Rabanal del Camino, León, España, debido a la oposición a su gestión de un grupo de vecinos. La situación no se ha calmado aún. Una nueva manifestación se prepara para el próximo día 21. Los monjes a su vez han convocado el mismo día a una Eucaristía por la Libertad de la Iglesia.


 
Las vicisitudes de los monjes del Monasterio de San Salvador del Monte Irago, narradas por ZENIT el pasado agosto (http://www.zenit.org/article-32238?l=spanish) no han acabado.
 
En un mensaje hecho público por los monjes afirman: "Una Comisión de Asuntos Eclesiásticos, emanada de la Junta Vecinal de Rabanal del Camino, ha convocado una manifestación para exigir la dimisión del Párroco y controlar los bienes de la Parroquia".
 
La Junta Vecinal del pueblo aprovecha la afluencia de personas en vacaciones, como el  puente de San José, para manipular a quienes allí se reúnen, frente a los 15 vecinos que allí residen todo el año.
 
Ante la situación, los monjes en un primer mensaje afirmaban: "Acaba de convocarse una manifestacion contra el Monasterio. Todo ciudadano tiene derecho a expresar libremente sus opiniones. Lo inaceptable de esta situación es que sea un órgano de la Administración Local del Estado Español, la Junta Vecinal de Rabanal, la que a través de un comisión de asuntos eclesiásticos sea quien convoque este manifestación. Y que lo haga a través de la mentira y la tergiversación".
 
"Nuevamente, el atentado contra la libertad religiosa de los ciudadanos y de la Iglesia es inaceptable. Oremos al Señor, en este tiempo de Cuaresma, para que conceda luz a quienes persiguen injustamente a la Iglesia y a sus pastores".
 
"Hemos estado esperando hasta el último momento el resultado de las diversas gestiones que hemos hecho para intentar evitar la manifestación del próximo día 21 de marzo -añaden los monjes en un segundo mensaje--. En vista de que no hay contestación, hemos decidido, llenos de paz y confianza en el Señor, al mismo tiempo que firmeza en nuestro compromiso cristiano, ofrecer la Eucaristía del 5º Domingo de Cuaresma por la Libertad de la Iglesia Católica. Por nuestra parte, no sólo no trataremos de contestar a nadie, sino que nos dedicaremos a orar por la Iglesia, en un momento en que está de moda perseguirla y denigrarla".
 
"Somos conscientes de que los cristianos de la Parroquia de Rabanal son muy pocos. Por eso, hacemos este llamamiento a cuantos nos conocéis, pues necesitamos vuestra ayuda. Si os fuera posible venir, os lo agradeceríamos profundamente. Es probable que nos insulten; pero será una alegría padecer por Cristo y su Iglesia. Ningún regalo mejor nos podrían ofrecer en esta Cuaresma", concluyen.
 
En el cartel de convocatoria de la Eucaristía se lee: "Una comisión de la Junta Vecinal ha convocado una manifestación en Rabanal del Camino para exigir la dimisión del párroco. La Iglesia Católica es universal. No pertenece a ninguna autoridad civil, ni mucho menos a personas que viven al margen de su fe. Por eso invitamos a todos los fieles católicos, amigos del Monasterio y del Camino de Santiago, a participar en la Eucaristía que se ofrecerá por la Libertad de la Iglesia".

Los monjes, que tuvieron que ser escoltados el pasado mes de agosto por la Guardia Civil, para escapar sin daño de un grupo de vecinos de Rabanal, acabaron por retirarse a Alemania durante una temporada, en la archiabadía de santa Otilia, de la que dependen. Finalmente, regresaron a mediados de septiembre.

La llamada "comisión de asuntos eclesiásticos" de la Junta Vecinal de Rabanal del Camino, mantiene aún las acusaciones de "alterar no sólo la estructura arquitectónica del templo, sino de modificar, incluso, la configuración urbanística del pueblo", así como de "no escuchar a las autoridades locales a la hora de organizar los actos litúrgicos", acusaciones que desde el obispado de Astorga, León, se niegan con firmeza.
 
Por Nieves San Martín