Europa debe revisar su política de investigación con células madre

Según los episcopados católicos del continente

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BRUSELAS, viernes 9 diciembre 2011 (ZENIT.org).- La investigación con células madre embrionarias no se puede ya patentar, es controvertida desde la ética y es un campo de investigación no consensuado entre los estados miembros y ciudadanos de la Unión Europea (UE). Cada vez tiene menos perspectivas clínicas. Por ello, los obispos del continente piden que se revisen las políticas comunitarias en esta materia.

La Comisión de Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE) llama a la UE a excluir la investigación con células madre embrionarias de su programa marco de financiación de la investigación, Horizon 2020, y a centrarse en el sector más innovador y prometedor de la investigación con células madre alternativas.

Horizon 2020 es el nuevo programa marco de investigación y de innovación de la UE para el período 2014-2020 y está dotado con un presupuesto de ochenta millardos [millardo=mil millones] de euros.

“Hay que dar la bienvenida a este programa –afirma un comunicado de la COMECE- que es un gran instrumento para sostener el crecimiento y la innovación en la Unión Europea. En concreto, en materia de investigación médica, podría llevar al surgimiento de tratamientos innovadores para los pacientes”.

La Comisión Europea presentó recientemente un paquete de propuestas para Horizon 2020. “Estas propuestas –según la COMECE- mejoran el marco ético actual, haciendo referencia a ciertos principios éticos ya aplicables”.

Sin embargo, añade, “dos de los principios más importantes no son mencionados: la protección de la dignidad humana (art. 1 de la Carta de Derechos Fundamentales) y la primacía del interés y del bien del ser humano sobre sólo el interés de la sociedad o de la ciencia (art. 2 de la Conventción de Oviedo).

La COMECE se muestra preocupada por una gran omisión: las nuevas propuestas integran algunos compromisos ya asumidos por la Comisión, en su Declaración de 2006, pero paradójicamente, se excluye el compromiso (§12) en virtud del cual la Comisión Europea “no someterá al comité de reglamentación ninguna propuesta de proyecto que comporte actividades de investigación que impliquen la destrucción de embriones humanos, incluso con el fin de obtener células madre”.

“Esto significa –afirman los obispos europeos- que las proposiciones actuales forman un marco ético que es en realidad menos exigente que el que se aplica en el programa marco de investigación actual (2007-2013)”.

Una investigación no orientada hacia el mercado

A nivel jurídico, las proposiciones no tienen en cuenta la reciente decisión del Tribunal Europeo de Justicia en el caso Greenpeace contra Brüstle. El Tribunal define allí claramente lo que es un embrión humano y confirma que las invenciones biotecnológicas, a partir de células madre embrionarias humanas, no pueden ser patentadas.

“En consecuencia, si el corpus legislativo de la UE quiere mantener su lógica y su coherencia interna, todo proyecto de investigación que implique la utilización de células madre embrionarias”, afirma la COMECE “debería ser excluida de una posibilidad de financiación”.

Hay que añadir que, en el plano económico, parece poco menos que ineficaz financiar investigaciones cuyos posibles resultados, jurídicamente, no podrán ser transformados en verdadera innovación en el mercado, cuando uno de los principales objetivos de Horizon 2020 es precisamente ayudar a las empresas innovadoras a transformar sus hallazgos tecnológicos en productos viables con un verdadero potencial comercial.

Una investigación menos prometedora a nivel clínico

Recientemente, la empresa Geron Corp, líder mundial de la investigación con embriones, anunció que cerraba su programa de investigación con células madre.

La investigación con células madre embrionarias humanas no produjo los resultados esperados, mientras que la que usa fuentes alternativas de células madre adultas --del cordón umbilical o pluripotentes inducidas– ofrece hoy perspectivas tangibles y eficaces de aplicaciones terapéuticas, y se han incluso comprobado resultados clínicos ampliamente compartidos.

“Estos métodos, que son ampliamente aprobados en el plano científico y ético, no son por tanto controvertidos entre los estados miembros. Deberían por tanto beneficiarse de una financiación prioritaria en el nuevo programa marco Horizon 2020”, afirma la COMECE.

Menos apoyo entre los ciudadanos de la UE

La encuesta del Eurobarómetro sobre ciencias de la vida y biotecnología, llevada a cabo en octubre de 2010, muestra que el 56% de los europeos piensan que el embrión es un ser humano desde la fecundación (p. 146), y el 69% de las personas sondeadas aprueban la investigación con células madre adultas, mientras que son mucho menos numerosos quienes aprueban la investigación con células madre embrionarias (p.55).

La COMECE estima que “queda un margen de mejora en estas proposiciones durante el curso del procedimiento legislativo que se ha lanzado ahora”.

Por ello, “espera que la evolución jurídica y científica reciente –así como los principios éticos fundamentales y las opciones políticas de fondo, mencionadas arriba- sean tomados en cuenta y claramente trasladados a los instrumentos del Horizon 2020 cuando este sea finalmente adoptado”.