Eutanasia y libertad religiosa, temas abordados en las “Red Masses”

Los obispos australianos hablan de “batalla moral” en la nación

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MELBOURNE, jueves, 3 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Australia atraviesa en estos momentos una “batalla moral”, advierten los obispos de este país a los juristas y magistrados, ante el anuncio de un proyecto de ley que legalizaría la eutanasia en todos los estados australianos.

Esto, junto a la cuestión de la libertad religiosa, ha sido el tema “estrella” de la predicación en las Red Masses, advirtiendo sobre el “poder de la ley y la debilidad de nuestra naturaleza”.

Las Red Masses (traducido literalmente, “Misas Rojas”) son celebraciones eucarísticas con las que se da inicio al año jurídico, una tradición procedente de la Alta Edad Media europea, y que actualmente sigue vigente en los países de cultura anglosajona.

En ellas, se pedía al Espíritu Santo que bajase sobre los juristas y magistrados para que pudiesen juzgar con justicia. El apelativo “Rojas” se debe a la casulla que llevan los sacerdotes, en referencia a Pentecostés.

La archidiócesis de Sidney transmitió la misa celebrada el pasado lunes por el obispo Anhotny Fisher en la catedral de Santa María.

El obispo Fisher se dirigió a los más de 1.000 jueces, abogados, procuradores, catedráticos y profesores de Derecho así como a lo estudiantes de leyes, que están a la espera del proyecto de ley que legalizaría la eutanasia en los diferentes Parlamentos australianos.

“Podríamos estar al borde de la legalización, en algún lugar de este país, del asesinato de las personas que sufren por parte de los que viven cómodamente, de los vulnerables por parte de los poderosos, y de los enfermos por parte de aquellos que deberían sanarlos,” advirtió.

El mismo monseñor Fisher fue abogado en prácticas antes de irse al seminario.

En su homilía, el destacó el caso de Salomón, “reconocido y respetado por su sabiduría y considerado el juez más sabio de todos”, pero después fue víctima de la lujuria de una mujer, poderosa y rica que le hizo caer en desgracia y dejar de hablar con la sabiduría divina.

“El es un ejemplo para todos nosotros, ya que hemos experimentado el poder de la ley y también la debilidad de nuestra propia naturaleza”, dijo el obispo.

Gratitud y vigilancia

El arzobispo Denis Hart de Melbourne celebró una “Misa Roja” el pasado lunes en la catedral de San Patricio, y la homilía fue pronunciada por el obispo auxiliar, monseñor Timothy Costelloe.

Monseñor Costelloe centró su discurso en la libertad religiosa, poniendo el ejemplo de san Juan Bosco y haciendo referencia al mensaje del Papa Benedicto XVI el en Día Mundial de la Paz.

Citando al mensaje del Santo Padre, el prelado explicó: “lo que el Papa dice es que, por supuesto que el reconocimiento y protección del derecho de la práctica libre de la fe religiosa es una condición previa necesaria al mantenimiento de la justicia y de una sociedad pacífica”.

El obispo admitió que el mensaje del Pontífice se refiere especialmente a la violencia contra los cristianos, particularmente en Oriente Medio. Pero, dijo “Deberíamos preguntarnos a nosotros mismos si en nuestro propio país existen posibles peligros contra la libertad religiosa”.

“Del mismo modo que muchos de nosotros nos reunimos en las iglesias de toda la ciudad en la pasada Nochebuena y día de Navidad para celebrar el nacimiento de Cristo, pocos de nosotros habríamos pensado en dar un sólo paso si existiese la posibilidad de un ataque a nuestras iglesias”, dijo el prelado. Además dijo a los que le escuchaban que dieran gracias por esta “maravillosa libertad” que “no todos los países pueden disfrutar”.

“Sintiendo gratitud pero a la vez nos debemos mostrar vigilantes”, afirmó monseñor Costelloe. “Las libertades que damos por hechas podrían convertirse fácilmente en libertades amenazadas”.

En este contexto, se refirió a la “batalla sin fin” del aborto.

“¿Cuántos de nosotros podrían imaginar que, en esta situación, incluso la libertad de los doctores y otros profesionales médicos de ejercer su derecho de objeción de conciencia y no cooperar de ninguna manera en los procedimientos del aborto ha sido denegada por la ley?” reflexionó el obispo.

“Somos conscientes de la presión constante que hay para permitir la legalización de la eutanasia. ¿Debemos buscar un punto de vista alternativo o nos debemos preparar para un resultado similar?”

Buscadores de la verdad

Monseñor Costelloe destacó la declaración del Santo Padre que dijo que en el corazón de la libertad religiosa “está el derecho de todo ser humano a buscar la verdad”.

El obispo continuó diciendo que: “la razón verdadera por la cual la libertad religiosa debe ser protegida y asegurada tiene que ver con la verdad más profunda de los seres humanos, que están hechos por Dios y para Dios. Denegar a la gente el derecho de responder a este Dios plenamente, libremente y abiertamente es una traición al verdadero significado de lo que el servicio público, en todas sus formas, debería ser”.

“Estando otro año al servicio de nuestra sociedad, el Papa Benedicto nos invita a mantener nuestros ojos firmes en esta verdad fundamental. Los seres humanas están hechos por Dios. Cuando olvidamos esto y excluimos a Dios del ámbito privado y público, entonces nuestras vidas individuales y en sociedad, comienzan a desmoronarse. No nos entendemos a nosotros mismos ni a los demás, y no entendemos la verdadera naturaleza del mundo en que vivimos”.