Éxito en españa del grupo juvenil italiano Centinelas de la Aurora

Estuvieron en Toledo invitados por el primado y arzobispo Braulio Rodríguez

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 1167 hits

Durante las jornadas que tuvieron lugar en Toledo, del 11 al 13 de enero, un grupo italiano ha tenido un gran éxito, los Centinelas de la Aurora. Las masivas jornadas, con setecientos inscritos, bajo el lema “Llamados a evangelizar” fueron inauguradas por el primado y arzobispo de Toledo Braulio Rodríguez Plaza.

La ponencia principal del encuentro estuvo a cargo de monseñor Rey, obispo de Fréjus-Toulon, Francia, con el tema «El cristianismo frente a los desafíos de la posmodernidad. Bautismo».

El sacerdote italiano Andrea Brugnoli, impulsor del grupo juvenil Centinelas de la Aurora, ha regresado a Italia entusiasmado de la acogida de los jóvenes españoles.

Fueron invitados por el arzobispo de Toledo, tras oir narrar al sacerdote Brunori su propia experiencia y propuesta de primer anuncio y nueva evangelización, en Valencia, el pasado noviembre, en el encuentro celebrado por la Conferencia Episcopal Española, para agentes de pastoral de la Juventud, también con vistas a la próxima Jornada Mundial de Río 2013.

El proyecto Centinelas de la Aurora, nacido en Italia hace quince años “está inflamando a muchas diócesis españolas, deseosas de pasar de las derivas laicistas de los últimos años a un renovado despertar de la fe. La propuesta de Centinelas trata de formar un nuevo tipo de cristianos (llamados precisamente 'centinelas'), caracterizados por un estilo único y atrayente y capaces de animar, en sus comunidades, un innovador enfoque de la fe dirigido a las personas alejadas de la fe”, afirma este movimiento.

El éxito, añade la nota enviada a ZENIT, es atestiguado “por la masiva participación de jóvenes que viven cada mes en Barcelona en 'Una Luz en la Noche', una vigilia de evangelización y de primer anuncio, organizada por Centinelas de la Aurora, durante la cual son los jóvenes mismos quienes evangelizan a los jóvenes”.

“Tenemos un plan –explica el sacerdote Andrea Brugnoli, iniciador del proyecto– y lo realizamos mediante el método que Dios ha elegido, es decir a través de las personas. Cada centinela es 'uno' para alguien, un hombre conectado a la propia llamada de ayudar a otros jóvenes a convertirse en un 'uno'. Las personas –y no las actividades- son la novedad que llevamos”.