Fallece el cardenal Pimenta, arzobispo emérito de Bombay

El papa Francisco destaca su "alma noble"

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 729 hits

Ha fallecido el cardenal Simon Ignatius Pimenta, arzobispo emérito de Bombay a los 93 años. El papa Francisco ha enviado un telegrama de pésame al actual arzobispo de Bombay, el cardenal Oswald Gracias. En el texto, el santo padre le recuerda como "un alma noble" además de los "muchos años de servicio dedicado a la comunidad católica" y de "apoyo fiel" al pontífice en su servicio como cardenal, al que lo llamó Juan Pablo II en 1988.

El papa Francisco se une a la Iglesia de Bombay en oración para que "nuestro Dios Padre misericordioso le conceda el premio de sus fatigas y acoja su alma noble en la alegría y en la paz del Reino celeste".

Nacido en Marol, suburbios de Bombay, el 1 de marzo de 1920, el cardenal Pimenta realizó los estudios de filosofía y de teología en el seminario de Bombay, después de realizar la licenciatura en pedagogía y matemáticas en la Universidad Estatal. Fue ordenado sacerdote en Bombay en 1949 y después de los primeros años de servicio pastoral, se trasladó a Roma para perfeccionar sus estudios en la Universidad Pontificia Urbaniana. De regreso a Bombay, desarrolló numerosos encargos. En 1971 fue nombrado auxiliar de Bombay y por lo tanto ordenado obispo. En 1977, Pablo VI le nombra coadjutor de Bombay y al año siguiente sucede al cardenal Valerian Gracias en la responsabilidad de la archidiócesis de la metrópoli india. De su actividad episcopal se recuerda el notable impulso que dio a todas las actividades pastorales y caritativas, con la gestión de 12 hospitales y 44 dispensarios.  Muy presente estuvo también en el campo de la instrucción cristiana, con la apertura y el mantenimiento de numerosas escueles primarias, secundarias,  universidades y escuelas técnicas de inspiración católica. Elegido y reconfirmado en numerosos mandatos a la guía de la Conferencia Episcopal India, en 1986 acogió a Juan Pablo II en visita apostólica en India. Dos años más tarde, le creó cardenal. En 1990 fue presidente delegado de la octava Asamblea General ordinaria del Sínodo de los Obispos.