Fallece el fundador de la Comunidad de San Juan

Benedicto XVI da gracias a Dios por la vida del padre Marie-Dominique Philippe

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 28 agosto 2006 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha dado gracias a Dios en un mensaje por la vida del padre Marie-Dominique Philippe, O.P., fundador de la Familia de San Juan, al recibir la noticia de su fallecimiento, que tuvo lugar el 26 de agosto. El 8 de septiembre habría cumplido 94 años.



En un telegrama enviado en su nombre por el cardenal Angelo Sodano, el Papa «pide al Señor que acoja en su Reino a quien, durante muchos años, guió y formó a numerosas personas en la escuela de Cristo, en el espíritu del "discípulo amado", arraigándoles en un amor profundo por la Iglesia y en la fidelidad al sucesor de Pedro».

El obispo de Roma «da gracias por la vida del padre Marie-Dominique, totalmente entregada al Señor y a sus hermanos, enraizada en la meditación de la Palabra de Dios, en la búsqueda de la contemplación apasionada de la verdad».

Benedicto XVI desea que «su testimonio infunda en todos los que él ha guiado el empuje necesario para que el Evangelio de Cristo siempre sea anunciado, acogido y vivido» y concluye ofreciendo su bendición apostólica a la Familia de San Juan.

Según ha explicado un comunicado emitido por la Comunidad de San Juan (www.stjean.com), el padre Marie-Dominique falleció serenamente en el priorato de Saint-Jodard (en Francia), rodeado de hijos e hijas de la Familia de San Juan. Su salud se había resentido gravemente tras un accidente vascular cerebral padecido el 20 de julio.

La misa de sus exequias será celebrada el sábado, 2 de septiembre, a las 10.30 en la catedral de Lyón por el arzobispo de esa ciudad, el cardenal Philippe Barbarin. En la tarde de ese día, será enterrado en el cementerio de Rimont, en la intimidad de la Familia de San Juan.

La Comunidad de San Juan se compone de 930 hermanos (la mitad de los varones son sacerdotes o diáconos), hermanas contemplativas y hermanas de vida apostólica, así como de más de 3.000 oblatos laicos de más de 34 nacionalidades.

Presente en 21 países, la Familia de San Juan se encuentra organizada en 91 prioratos, de los cuales 48 están en Francia.

Los hermanos de San Juan han sido reconocidos como congregación religiosa, dependiente del obispo de Autun, diócesis en la que se encuentra la casa madre.

El padre Marie-Dominique Philippe nació en Cysoing (Nord) el 8 de septiembre de 1912. Entró en la Orden de Santo Domingo en noviembre de 1930, en Amiens. Fue ordenado sacerdote en julio de 1936. Tras licenciarse en filosofía, presentó su tesis doctoral sobre «La sabiduría según Aristóteles»; después obtuvo su doctorado en teología.

Diplomado también en «Hautes-Etudes», en París, fue profesor de filosofía y teología en el Saulchoir d’ Etiolles (convento dominico de la Provincia de París) de 1939 a 1945 y de 1951 a 1962, y fue profesor de filosofía en la Universidad de Friburgo (Suiza) de 1945 a 1982.

Muy pronto en sus estudios el Padre Philippe sintió la necesidad de renovar la enseñanza filosófica y teológica; para ello, era preciso regresar a sus respectivas fuentes: la experiencia según la perspectiva de Aristóteles y la fe contemplativa tras los pasos de santo Tomás de Aquino y de san Juan, cuyos escritos lo marcaron profundamente y a los que se refería sin cesar.

Su búsqueda de la verdad, como él explicaba, está ordenada según las tres sabidurías: filosófica, teológica y mística.

Al lado de esta actividad de enseñanza universitaria, el sacerdote impartió, sobre todo en Francia y en Suiza, conferencias de filosofía y de teología en medios muy diversos (secretarías de sindicatos cristianos, empresarios, psicoanalistas, médicos, Asociaciones de Familias Cristianas, Renovación carismática, artistas, etc.).

También predicó en muchos monasterios (sobre todo de carmelitas, benedictinas y dominicas, y a la Familia monástica de Bethlem), en los Hogares de Caridad («Foyers de Charité»), principalmente en Chateauneuf-de-Galaure (durante casi 17 años predicó el retiro para los sacerdotes y los miembros del Hogar), en Senegal, Togo, Ruanda, etc., y a muchos grupos de jóvenes.

En Friburgo, en 1975, sin dejar de ser dominico, fundó la Comunidad de los Hermanos de San Juan a petición de algunos estudiantes franceses, y varios años después, la comunidad de las Hermanas contemplativas, luego la de las Hermanas apostólicas. A estas tres comunidades se añadieron numerosos laicos: los oblatos de San Juan. Todos forman una nueva familia espiritual en la Iglesia: la Familia San Juan.

En 1982, de vuelta en Francia, se consagró particularmente a la enseñanza de la filosofía y de la teología en las casas de formación de los Hermanos de San Juan en Rimont (Saône et Loire) y en Saint Jodard (Loire).

Por otro lado, como fundador y prior general, guió a la comunidad en su extraordinario crecimiento. Desde 1974 estaba unido por una profunda amistad con el cardenal Karol Wojtyla. A través de varios encuentros y cartas, Juan Pablo II siempre lo alentó en su búsqueda filosófica y en su misión en medio de los hermanos y hermanas de la Familia San Juan.

En el año 2001, la responsabilidad de prior general fue transmitida al padre Jean-Pierre-Marie.

El 30 de junio del año 2006, festejó el 70 aniversario de su ordenación sacerdotal en Ars. Al día siguiente, día de la ordenación sacerdotal y diaconal de los hermanos de San Juan, el cardenal Franc Rodé, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, presente en la celebración, le entregó un vibrante mensaje de Benedicto XVI (Cf. Zenit, 6 de Julio de 2006).

Semanas más tarde, como consecuencia de un accidente vascular cerebral, el padre Philippe perdió el uso de la palabra.

«Permaneció en un gran silencio, esperando serenamente el encuentro con Aquél que tanto deseó conocer y dar a conocer», explica la comunidad en el mensaje enviado a Zenit.