Familia, Presbíteros y vida consagrada, Jóvenes, Ciencia y cultura

Los grandes retos de la Nueva Evangelización (Propuestas finales del Sínodo)

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes 19 noviembre 2012 (ZENIT.org).- Ofrecemos a los lectores nuestra versión en español, de la parte final* de las Propuestas hechas por los participantes en el reciente Sínodo de los Obispos para la Nueva Evangelización y la Transmisión de la Fe.

Dichas propuestas, elevadas a Benedicto XVI por los padres sinodales, son la base sobre la que el papa redactará y entregará, en fecha no especificada, un documento sobre el argumento.

A continuación, las Propuestas de la 47 a la 58.

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Propuesta 47: FORMACIÓN PARA LOS EVANGELIZADORES

Este Sínodo considera que es necesaria la creación de centros de formación para la Nueva Evangelización, donde los laicos aprendan a hablar acerca de la persona de Cristo de manera persuasiva, adaptada a nuestro tiempo y a grupos específicos de personas (jóvenes, agnósticos, ancianos, etcétera).

El cristocentrismo trinitario (cf. Directorio General para la Catequesis, 98-100) es el criterio más esencial y fundamental para la presentación del mensaje del Evangelio en los tres momentos de la evangelización, sea por la proclamación inicial, la catequesis o la formación continua ( cf. DGC, 60-72). Toda la enseñanza y los recursos deben ser evaluados bajo esta luz.

Propuesta 48: LA FAMILIA CRISTIANA

Instituida por el sacramento del matrimonio, la familia cristiana como Iglesia doméstica es el lugar y el primer agente del don de la vida y del amor, de la transmisión de la fe y de la formación de la persona humana según los valores del Evangelio. Imitando a Cristo, toda la Iglesia debe dedicarse a apoyar a las familias en la catequesis de los niños y los jóvenes. En muchos casos, los abuelos tendrán un papel muy importante.

Al mismo tiempo, la Nueva Evangelización debe hacer esfuerzos para abordar los problemas importantes en relación con el matrimonio, en el caso de los divorciados y vueltos a casar, en la situación de sus hijos, el destino de los cónyuges abandonados, en las parejas que viven juntas sin casarse, y en la tendencia de la sociedad a redefinir el matrimonio. La Iglesia, con atención materna y espíritu evangélico, debe buscar las respuestas adecuadas a estas situaciones, siendo un aspecto importante de la Nueva Evangelización. Cada plan pastoral de evangelización también debe incluir una invitación respetuosa a todos los que viven solos, para que experimenten a Dios en la familia de la Iglesia.

Es necesario educar a la gente sobre la manera de vivir la sexualidad humana de acuerdo con la antropología cristiana, tanto antes del matrimonio, como durante el matrimonio mismo.

El Sínodo mira con aprecio a las familias que dejan sus hogares para ser evangelizadores de Cristo en otros países y culturas.

Propuesta 49: DIMENSIÓN PASTORAL DEL MINISTERIO ORDENADO

Los Padres sinodales alientan a los obispos y a los presbíteros a conocer la vida de las personas a las que sirven, de una manera más personal. Las personas buscan testigos auténticos y creíbles en sus obispos y presbíteros que viven y dan forma a la fe y a la Nueva Evangelización. El obispo es un evangelizador que predica con el ejemplo y comparte con todos los bautizados, la bendición de ser llamado a evangelizar.

La formación permanente del clero sobre la Nueva Evangelización y los métodos de la evangelización en la diócesis y la parroquia, son necesarios para aprender modos eficaces que movilicen a los laicos en el compromiso de la Nueva Evangelización.

Invitamos a los obispos, como principales responsables de todo el trabajo pastoral de la Iglesia, a desarrollar un plan que anime y acompañe en modo directo y personal, el trabajo pastoral del presbiterado, el núcleo del liderazgo decisivo de la Nueva Evangelización.

En comparación con los escándalos relacionados con la vida y el ministerio sacerdotal, que deploramos profundamente, proponemos no obstante, que se manifieste gratitud y aliento al fiel servicio de muchos presbíteros. Y que se den orientaciones pastorales a las Iglesias particulares sobre un plan pastoral sistemático y organizado, que sostenga la auténtica renovación de la vida y del ministerio de los presbíteros, que son los principales agentes de la Nueva Evangelización (cf. Pastores dabo vobis, 2).

Para que los presbíteros estén adecuadamente preparados para la obra de la Nueva Evangelización, el Sínodo confía en que se cuide de formarlos en una espiritualidad profunda, en una doctrina sólida, en la capacidad de comunicar la catequesis y en una toma de conciencia de los modernos fenómenos culturales.

Los seminarios deben tener la Nueva Evangelización como un objetivo, de modo que se convierta en el hilo conductor y unificador de los programas de formación humana, espiritual, intelectual y pastoral en el ars celebrandi, en la homilética y en la celebración del sacramento de la Reconciliación, que son todos elementos muy importantes de la Nueva Evangelización.

El Sínodo reconoce y alienta la labor de los diáconos, con cuyo ministerio brindan un gran servicio a la Iglesia. Los programas de formación continuada de las diócesis, también deben estar disponibles para los diáconos.

Propuesta 50: LA VIDA CONSAGRADA

La vida consagrada, de hombres y mujeres, ha dado una contribución muy importante a la obra de evangelización de la Iglesia en la historia.

En este momento de la Nueva Evangelización, el Sínodo exhorta a todos los religiosos, hombres y mujeres, y a los miembros de institutos seculares, a vivir radicalmente y con alegría su identidad de consagrados. El testimonio de una vida que expresa la primacía de Dios y que, por medio de la vida colectiva, expresa la fuerza humanizadora del Evangelio, es una poderosa proclamación del Reino de Dios.

La vida consagrada, plenamente evangélica y evangelizadora, en profunda comunión con los pastores de la Iglesia y con la colaboración de los laicos, fieles a sus respectivos carismas, proporcionará una contribución significativa a la Nueva Evangelización. El Sínodo pide a las órdenes y congregaciones religiosas de estar totalmente disponibles para ir a las fronteras geográficas, sociales y culturales de la evangelización. El Sínodo invita a los religiosos a acercarse a los nuevos areópagos de la misión.

Dado que la Nueva Evangelización es ante todo una cuestión espiritual, el Sínodo insiste también en la importancia de la vida contemplativa en la transmisión de la fe. La antigua tradición de la vida consagrada contemplativa, en sus anteriores formas de vida comunitaria estables de oración y de trabajo, sigue siendo una poderosa fuente de gracia en la vida y misión de la Iglesia. El Sínodo confía en que la Nueva Evangelización atraerá a muchos otros fieles a optar por esta forma de vida.

Propuesta 51: LOS JÓVENES Y LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

En la Nueva Evangelización, los jóvenes no solo son el futuro sino también el presente (y regalo) en la Iglesia. No son solo destinatarios sino también agentes de evangelización, especialmente con sus coetáneos. Los jóvenes están en el proceso de búsqueda de la verdad y del sentido de la vida que Jesús, que es la Verdad, y su amigo, puede proporcionar.

A través de cristianos adultos ejemplares, de los santos, especialmente los santos jóvenes, y a través de los ministros comprometidos con jóvenes, la Iglesia es visible y creíble para los jóvenes.

Donde quiera que estén, en casa, en la escuela o en la comunidad cristiana, es necesario que los evangelizadores encuentren a los jóvenes y pasen tiempo con ellos, que les propongan y los acompañen en el seguimiento de Jesús, les guíen a descubrir su vocación en la vida y en la Iglesia. Mientras que los medios de comunicación influyen mucho en la salud física, emocional, mental y espiritual de los jóvenes, la Iglesia, a través de la catequesis y de la pastoral juvenil, se esfuerza en capacitarles y equiparles para discernir entre el bien y el mal, para elegir los valores del Evangelio en lugar de los valores del mundo y a formar sólidas convicciones de fe.

Las celebraciones de la Jornada Mundial de la Juventud y el YouCat, son herramientas especiales de la Nueva Evangelización.

Propuesta 52: DIÁLOGO ECUMÉNICO

La dimensión ecuménica en el compromiso de la Nueva Evangelización es algo que destaca. Esto corresponde a la oración de Jesucristo "que todos sean uno" (Jn. 17,21). La credibilidad de nuestro servicio al Evangelio será mucho mayor si somos capaces de superar nuestras divisiones. Además de confirmar la identidad católica y la comunión, la Nueva Evangelización promueve la colaboración ecuménica, que muestra cómo la fe dada en el Bautismo nos une.

Los padres sinodales aprecian el progreso en el diálogo ecuménico desde el Concilio Vaticano II. A pesar de las dificultades del pasado, este diálogo se ha demostrado sobre todo en este Sínodo, con la participación del patriarca ecuménico Bartolomé I, el arzobispo de Canterbury, doctor Rowan Williams, y de los delegados fraternos. Los padres sinodales han manifestado su deseo de que la Iglesia continúe su compromiso en este camino de unidad y de caridad.

Propuesta 53: DIÁLOGO INTERRELIGIOSO

El diálogo con todos los creyentes forma parte de la Nueva Evangelización. En particular, la Iglesia invita a los cristianos a perseverar y a intensificar las relaciones con los musulmanes, de acuerdo con las enseñanzas de la Declaración Nostra Aetate. A pesar de las dificultades, este diálogo debe continuar. Esto siempre depende de la adecuada formación de los interlocutores, de su fundamento eclesial auténtico como cristianos y de la actitud de respeto por la conciencia de las personas y por la libertad religiosa de todos.

Fiel a las enseñanzas del Concilio Vaticano II, la Iglesia respeta a las otras religiones y a sus seguidores, y está feliz de trabajar con ellos en la defensa y promoción de la dignidad inviolable de cada persona.

Propuesta 54: DIÁLOGO ENTRE FE Y CIENCIA

El diálogo entre la ciencia y la fe es un campo vital para la Nueva Evangelización. Por un lado, el diálogo requiere la apertura de la razón al misterio que la trasciende, y la conciencia de los límites fundamentales del conocimiento científico. Por otro lado, también se requiere una fe que esté abierta a la razón y a los resultados de la investigación científica.

Propuesta 55: EL ATRIO DE LOS GENTILES

Las comunidades eclesiales abran una especie de Atrio de los Gentiles, donde creyentes y no creyentes puedan dialogar sobre cuestiones clave: los grandes valores de la ética, el arte y la ciencia, y la búsqueda de lo trascendente. Este diálogo se dirige en particular a "aquellos para quienes la religión es algo extraño, para quienes Dios es desconocido y que, a pesar de eso, no quisieran estar simplemente sin Dios, sino acercarse a él al menos como Desconocido" (Benedicto XVI, Discurso a los miembros de la Curia romana, 21 de diciembre de 2009).

De manera particular, las instituciones educativas católicas podrían promover un diálogo que nunca se separe del "primer anuncio".

Propuesta 56: MANEJO RESPONSABLE DE LA CREACIÓN

La gestión responsable de la creación también sirve para la evangelización de muchas maneras. Es un testimonio de nuestra fe en la bondad de la creación de Dios. Demuestra un sentido de solidaridad con todos los que dependen de ella para sus vidas, y para su sostenimiento, de los bienes de la creación.

Demuestra la solidaridad intergeneracional con los que vienen después de nosotros, y es un testimonio claro del uso responsable y equitativo de la tierra, nuestro hogar común.

Conclusión

Propuesta 57: LA TRANSMISIÓN DE LA FE CRISTIANA

"Serán mis testigos" (Hechos 1,8). Desde el principio, la Iglesia ha entendido su responsabilidad de transmitir la Buena Nueva. La tarea de la Nueva Evangelización, siguiendo en esto la tradición apostólica, es la transmisión de la fe. El Concilio Vaticano II nos recuerda que esta tarea es un proceso complejo que involucra la fe y la vida de todo cristiano. Esta fe no se puede transmitir en una vida que no se forma de acuerdo con el Evangelio o en una vida que no encuentra su significado, verdad y futuro en el Evangelio.

Por esta razón, la Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana llama a todos los creyentes a renovar su fe y su encuentro personal con Jesús en la Iglesia, a profundizar su comprensión de la verdad de la fe y a compartirla con alegría.

Propuesta 58: MARÍA, ESTRELLA DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

El Concilio Vaticano II presentó a María en el contexto del misterio de Cristo y de la Iglesia (cfr. Lumen gentium, 52-68). El papa Pablo VI la declaró "Estrella de la Evangelización".

Ella es por lo tanto el modelo de la fe, de la esperanza y del amor. Ella es el primer apoyo que lleva a los discípulos al Maestro (cf. Jn. 2). En el Cenáculo, es la madre de los creyentes (cf. Hch. 1,14).

En cuanto Madre del Redentor, María se convierte en testigo del amor de Dios: Ella cumple libremente la voluntad de Dios. Ella es la mujer fuerte, que junto con Juan, permanece al pie de la Cruz. Ella intercede siempre por nosotros y acompaña a los fieles en su camino hacia la cruz del Señor.

Como Madre y Reina, es un signo de esperanza para los pueblos que sufren y los necesitados. Hoy ella es el "misionero" que nos ayudará en las dificultades de nuestros tiempos, y con su cercanía abrirá los corazones de los hombres y de las mujeres a la fe.

Fijemos nuestra mirada en María. Ella nos ayudará a proclamar el mensaje de salvación a todos los hombres y mujeres, para que ellos también puedan convertirse en agentes de evangelización. María es la Madre de la Iglesia. A través de su presencia, la Iglesia puede convertirse en un hogar para muchos y Madre de todos los pueblos.

Traducido de la versión italiana de ZENIT por José Antonio Varela V.

*Los lectores pueden encontrar las anteriores entregas en:

Propuestas 1 a 12: http://www.zenit.org/article-43595?l=spanish

Propuestas 13 a 25: http://www.zenit.org/article-43603?l=spanish

Propuestas 26 a 35: http://www.zenit.org/article-43613?l=spanish.

Propuestas 36 a 40: http://www.zenit.org/article-43622?l=spanish;

Propuestas 41 a 46: http://www.zenit.org/article-43631?l=spanish;