Fieles limeños muestran su profunda devoción al Corpus Christi

En la clausura del congreso Eucarístico y mariano celebrado en la capital peruana

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LIMA, lunes 7 de junio de 2010 (ZENIT.org) El arzobispo de Lima, el cardenal Juan Luis Cipriani, pidió de manera especial por la paz en el Perú, durante la multitudinaria santa misa que presidió en el Campo de Marte, ayer domingo con motivo de la solemnidad del Corpus Christi y en la clausura del I Congreso Eucarístico y Mariano de Lima (CEM 2010).



Cientos de miles de fieles de parroquias, hermandades, cofradías, movimientos eclesiales, colegios,
universidades, Fuerzas Armadas y Policiales, así como congregaciones religiosas, se comprometieron a defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

“Seamos defensores de la vida, ¡digámosle no al aborto!, ¡sí al matrimonio!”, dijo el arzobispo de Lima, durante su homilía.

“¡Cuánto queremos a nuestro Perú!. Señor, bendice al pueblo peruano; que nos entendamos, que no haya rencores, mentiras ni venganzas, que cese la violencia. (…) Hagamos de nuestra patria un Perú grande, solidario, justo, todo esto brota de la Eucaristía”, prosiguió el purpurado.

Iglesia que perdona

El cardenal Cipriani animó a los cientos de miles de fieles a acercarse al sacramento de la confesión para recibir a Jesús en la Eucaristía con el corazón limpio.

“¡Bendito el sacramento de la confesión, que una y mil veces viene para sanarnos, aliviarnos y quitarnos esas penas del alma! ¡Qué maravilla esta fe y la Iglesia que conserva y administra los sacramentos!”, afirmó.

Después del congreso eucarístico

El arzobispo de Lima pidió que los propósitos del CEM 2010 fuesen el rezo del rosario, la constante adoración al Santísimo Sacramento y la participación activa en la misa dominical.

“Lancémonos a esa misión maravillosa, Cristo está en ti, te espera, en tu Iglesia te acompaña, está con nosotros. Cristo te llama, te busca, te abraza, qué grande amor el de Cristo al quedarse con nosotros en la Eucaristía, alégrate, entusiásmate”, reconoció el cardenal.

El purpurado dijo que espera que uno de los frutos sea “la participación en la misa dominical; que cada uno en sus parroquias y capellanías vaya con una amigo más a misa, y al mismo tiempo acompañemos a Jesús que se encuentra en el Santísimo”.

El arzobispo se refirió a Lima como a una “ciudad eucarística llena de Sagrarios expuestos el día entero”.

Y pidió “que Dios bendiga a todas las comunidades parroquiales que con tanta generosidad han expuesto a Jesús Eucaristía para que todos los días puedas visitarlo en el Santísimo”.

En los últimos años, en la arquidiócesis de Lima se ha dado un gran impulso a la devoción eucarística, con ocasión del Año de la Eucaristía (2004 – 2005) y la Gran Misión de Lima, hasta el punto de que en la actualidad hay más de 60 capillas de adoración al Santísimo, algunas abiertas las 24 horas.

El cardenal Cipriani se refirió también a las nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas: “Hay muchas llamadas, respondamos con generosidad; padres de familia, apoyen a sus hijos”, exhortó.

Uno de los encuentros más importantes del CEM 2010 fue el encuentro con la juventud que se celebró el pasado sábado.

“Aprendan a amar ese amor hermoso y limpio: de un joven con su enamorada, de un marido con su esposa, ese amor maravilloso que hace la vida tan alegre”, pidió el cardenal.

“Promuevan siempre la verdad, la libertad, la amistad, y para todo eso acérquense a la confesión; este Dios tan bueno nos ha dejado esta maravillosa forma de pedir perdón, recibamos el cuerpo de Cristo con el alma limpia”, dijo el arzobispo a los miles de jóvenes congregados en el Campo de Marte de Lima.

El Encuentro con la Juventud empezó a las 18 horas con música, cantos, alabanzas, videos y la alegría de miles de jóvenes de la arquidiócesis de Lima.

Además de un concierto de música católica especial para jóvenes, se presentaron testimonios de personas que expresaron su amor a Jesús y su constante lucha por buscar la santidad en el siglo XXI.