Foro económico deja las principales cuestiones sin respuesta

Dirigente de Caritas destaca que ha habido más esperanzas que provecho

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DAVOS, martes 2 de febrero de 2010 (ZENIT.org).- Tras participar en el Foro Económico Mundial en Suiza, la secretaria general de Caritas afirmó que se plantea si las instituciones financieras pueden realmente llegar a estar motivadas por algo más que el mero beneficio y velar también por el bien común.

Ésta fue la reflexión publicada por Lesley-Anne Knight tras la conclusión, el pasado domingo, de los cinco días de reunión de los políticos y líderes del mundo.

Knight cuestionó no sólo la posibilidad de que los financieros tengan mejores intenciones, sino también si la ayuda al desarrollo puede dirigirse a los pobres y no sólo a los intereses nacionales.

“Como personas de Caritas, como signo y acción del amor de Dios por toda la humanidad, ésta debe seguir siendo nuestra esperanza”, dijo.

Como secretaria general de una red de 164 centros de Caritas nacionales que trabaja en más de 200 países, Knight participó en el foro, interviniendo en las sesiones y liderando debates de grupo.

Valores

Destacó que desde el año pasado, los líderes de la economía mundial se han centrado en los valores, ya que la falta de valores “ha sido identificada como una factor clave de la crisis financiera global”.

El encuentro de Davos de este año adquirió este mismo énfasis, dijo Knight, con el intento, por parte de los participantes, de “identificar los valores que faltan en la sociedad y, lo que es más importante, cómo pueden llevarse a la práctica”.

Por su parte, ella destacó tres: la compasión, la valentía y “sobre todo”, el respeto.

Knight pidió “respeto por toda vida humana, por la dignidad de todos, por la familia humana y por todo el entorno natural en el que vivimos”.

Pero el foro dejó a la líder de Caritas con “una mezcla de sentimientos”, reconoció.

“El Foro Económico Mundial es bueno para responder a las crisis, identificar soluciones innovadoras, enfrentar nuevos desafíos -en palabras del tema de este año, para “replantear, volver a diseñar y reconstruir”-. Pero lo que me preocupa -explicó- es que los problemas viejos, crónicos, del mundo -como por ejemplo la pobreza- no deberían descuidarse”.

Como un ejemplo de ello, Knight destacó la falta de interés, en una sesión, por los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que llevan un gran retraso.

Tras dirigir el debate titulado “Lecciones del pasado para volver a diseñar valores futuros”, organizado por las comunidades de fe en el Foro, escribió: “Mi experiencia habitual es que cuando personas de distintas profesiones y bagajes culturales se reúnen en una conversación, encontramos valores comunes que nos unen en torno a objetivos compartidos sin dificultad”.

“Esos fueron descritos como el respeto por la dignidad de toda persona humana, la solidaridad y la preocupación por el bien común y el cuidado de los más vulnerables de nuestra sociedad”.

El verdadero reto, sin embargo -afirmó Knight- es que “nuestras instituciones financieras ahora los pongan en práctica”.