Fortalecer el compromiso universal en favor de la libertad religiosa

Comunicado conjunto sobre la visita de la delegación de ministros del Gobierno británico a la Santa Sede

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 16 febrero 2012 (ZENIT.org).- Al termino del encuentro realizado en el Vaticano, la Santa Sede y el Gobierno del Reino Unido hicieron público un comunicado conjunto sobre la visita de la delegación de ministros del Gobierno británico a la Santa Sede. Ofrecemos el texto del comunicado.

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El 14 y 15 de febrero de 2012, el secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, arzobispo Dominique Mamberti, acogió las conversaciones entre la Santa Sede y una delegación ministerial del gobierno británico dirigido por la honorable baronesa Warsi. La visita de la delegación a Roma responde a la exitosa visita de su santidad el papa Benedicto XVI en septiembre de 2010, y marca el 30 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas plenas entre el Reino Unido y la Santa Sede, realizadas en el año de la visita del papa Juan Pablo II a Gran Bretaña, la primera de un papa reinante.
La delegación también se reunió con el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, y fue recibida por su santidad el papa Benedicto XVI.

La Santa Sede y el gobierno de Su Majestad están de acuerdo en la necesidad de tomar medidas urgentes para fortalecer el compromiso universal en favor de la libertad religiosa como un derecho humano fundamental, y su aplicación práctica, con el fin de promover el respeto de todas las religiones en todos los países. La Santa Sede y el gobierno británico quieren trabajar en conjunto para combatir la intolerancia y la discriminación fundadas en la religión, donde quiera que ocurra.

La Santa Sede y el gobierno de Su Majestad hicieron hincapié en la necesidad de promover un desarrollo global integrado y sostenible, basado en la centralidad de la persona humana y fundado sobre el principio de la dignidad humana y del valor intrínseco de cada persona. Mucho se ha hecho en la última década en la mejora de la salud y el bienestar de las personas. Sin embargo, todavía hay vacíos y desafíos significativos en el largo y complejo camino, que asegure un desarrollo humano integral para todos. Mucha gente todavía tiene hambre, muchos no tienen acceso a la educación y al trabajo decente, y muchas mujeres mueren durante el parto. A la luz de estos desafíos reconocemos como una obligación compartida el lograr un contexto internacional, financiero y comercial justo. Y nos empeñaremos por un futuro mejor para toda la humanidad, prestando especial atención a los más pobres del mundo.

En vista de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible en Río de Janeiro en junio de este año, y del proceso de implementación de la Convención marco de la ONU sobre el cambio climático, compartimos la convicción de que, con el fin de lograr un desarrollo global sostenible y centrado en el hombre, existe la necesidad de seguir fortaleciendo la integración de sus bases económicas, sociales y ambientales que son interdependientes y se refuerzan mutuamente, así como el vínculo entre la lucha contra la pobreza y la gestión del cambio climático.

La Santa Sede y el gobierno de Su Majestad comparten el compromiso de trabajar en el ámbito de la ONU y otros foros para llamar la atención internacional sobre la prevención de los conflictos, el desarme, el control de armamentos y la no proliferación, con el fin de proteger la vida humana y de construir un mundo más respetuoso de la dignidad humana. Como parte de este esfuerzo, esperamos resultados positivos en las negociaciones finales, previstas para el próximo mes de julio, para que el acuerdo del Tratado sobre Comercio de Armas sea efectivo y con un amplio alcance, así como la segunda conferencia de Revisión del Programa de las Naciones Unidas sobre Comercio Ilícito de Armas Pequeñas y Armas Ligeras.
En cuanto a los cambios que han ocurrido en el norte de África y Oriente Medio, la Santa Sede y el gobierno de Su Majestad han destacado la importancia de llevar a cabo verdaderas reformas en los ámbitos político, económico y social, para garantizar la unidad y el desarrollo de todas las naciones, acogiendo las legítimas aspiraciones de muchas personas a la paz y la estabilidad. En este contexto, se hizo referencia al papel que pueden desempeñar los cristianos y la importancia del diálogo interreligioso. La Santa Sede y el gobierno de Su Majestad expresaron la esperanza de una reanudación de las negociaciones de buena fe entre israelíes y palestinos para lograr una paz duradera. También reiteraron su llamamiento a un cese inmediato de la violencia en Siria y subrayaron la necesidad de una cooperación para superar la crisis actual y trabajar en pro de una convivencia armoniosa y unida.

Cuando se aproxima la Conferencia de Londres sobre Somalia, la Santa Sede y el gobierno británico animan a la comunidad internacional a que apoye una estrategia coherente en Somalia, con el fin de acabar con la crisis, declarando como prioridad la protección y el bienestar de los habitantes de la región del Cuerno de África.

El gobierno de Su Majestad agradeció el apoyo de Su Santidad el papa Benedicto XVI al actual proceso de reconciliación en Irlanda del Norte, para la creación de instituciones políticas estables e inclusivas, y por los esfuerzos para construir un futuro pacífico, estable y próspero para todas las partes de la comunidad. El Gobierno de Su Majestad y la Santa Sede acordaron que el uso de la violencia con fines políticos es deplorable y debe ser dejado de lado en favor de un diálogo constructivo para el bienestar de toda la comunidad.

Mientras que el Reino Unido se prepara para albergar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Londres y celebrar el Jubileo de Diamante de Su Majestad la Reina, ambas partes esperan un año marcado por el espíritu de la Carta Olímpica y la tregua olímpica: al servicio de un desarrollo armonioso del hombre, con la intención de promover una sociedad pacífica interesada en la preservación de la dignidad humana.
También hubo un buen intercambio de puntos de vista sobre una amplia gama de cuestiones sociales, económicas, políticas y culturales, incluido el fomento de la cooperación del Reino Unido con los Museos Vaticanos. Ambas partes reconocieron, en particular, el papel de la fe y la educación para el desarrollo de una cultura de la responsabilidad social y el fortalecimiento de una sociedad sana. En este contexto, se expresó un reconocimiento por la importante contribución que la Iglesia católica y los cristianos en general, han proporcionado y seguirán proporcionando para el bien de la sociedad británica. La Santa Sede ha hecho hincapié en la necesidad de garantizar que las instituciones vinculadas a la Iglesia católica puedan actuar de acuerdo con sus principios y creencias, y reiteró la necesidad de proteger la familia fundada en el matrimonio, la libertad religiosa y la libertad de conciencia. Ambas partes quieren fortalecer aún más sus relaciones, trabajando juntos a través de sus respectivas redes y alianzas mundiales, incluyendo la Commonwealth, para promover el bien común.

Traducido del italiano por José Antonio Varela V.