Francia: los padres de escolares boicotean la asignatura sobre 'teorí­a de género'

El ministro de Educación niega que a los niños se enseñe la homosexualidad en el programa ABCD que debería entrar el próximo curso en los colegios

Madrid, (Zenit.org) Iván de Vargas | 934 hits

En los últimos días, un gran número de padres franceses no han llevado a sus hijos a la escuela en respuesta a un llamamiento al boicot de una asignatura experimental sobre la 'teoría de género', denominada ABCD de la igualdad, impuesta por el Ministerio de Educación francés.

Con el lema 'Día de suspensión del colegio', la protesta ha sido promovida por la escritora Farida Belghoul, del movimiento "Manif pour Tous", creado el año pasado en oposición a la legalización del mal llamado matrimonio homosexual.

Belghoul inició una campaña de envío de mensajes SMS con el texto: "En el futuro, serás una mujer, hijo mío". Además, a través de las redes sociales instó a los progenitores a desescolarizar a sus hijos una vez al mes.

El llamamiento al boicot de las escuelas fue particularmente seguido, lo que alertó al ministerio y a las instituciones educativas galas. Según los medios locales, en algunos centros el absentismo escolar llegó a ser de un tercio del alumnado y en algunos departamentos incluso del 50 por ciento.

Ante esta situación, el ministro francés de Educación, Vincent Peillon, se vio obligado este martes a desmentir que en las escuelas francesas se enseñe a los niños a ser homosexuales.

Peillon reconoció que algunos padres le preguntaron por la veracidad de un rumor según el cual en la escuela francesa se alienta en los niños la homosexualidad.

"Es totalmente falso", afirmó el responsable de Educación, para quien la asignatura sería solamente un intento de enseñar a los niños la igualdad de géneros.

"La educación nacional rechaza totalmente la teoría de género y la instrumentalización de quienes, desde la extrema derecha, intentan transmitir el miedo a las familias y que faltan el respeto a los educadores", declaró.

El ministro solicitó reunirse urgentemente con los responsables de los colegios afectados para convocar a los padres que retiraron a sus hijos de los centros de enseñanza. "Quiero explicarles la realidad de las cosas y explicarles que en Francia existe una obligación de escolarizar a los hijos. Lo que hacemos en los colegios es enseñar los valores republicanos y por tanto el respeto entre los hombres y las mujeres. Y no creo que nadie pueda negar eso", aseguró al salir del consejo de ministros.

Según el ministerio, el programa ABCD de la igualdad busca "acabar con los estereotipos sobre los géneros" y, a través de diverso material, "permitirá trabajar sobre los conocimientos, las actitudes y los comportamientos de los profesores y los alumnos en materia de igualdad entre niños y niñas".

Esta asignatura está previsto que se dé en todas las escuelas francesas a partir del próximo curso.

El gobierno francés está embarcado en una legislación, altamente ideologizada y que cuenta con el apoyo del lobby gay. Dicha legislación va contra los valores y principios de una gran parte de su población, como se ha podido constatar en las movilizaciones populares contra la ley del mal llamado matrimonio homosexual.

La última ofensiva es la enseñanza sexual obligatoria desde los 6 años que adopta el enfoque de la ideología de género y que busca la deconstrucción de la figura masculina y femenina como complementarias.  

Según los expertos en la materia consultados por ZENIT, "con el pretexto de promover la igualdad sexual y la lucha contra la homofobia, la enseñanza obligatoria que desarrolla la Ley Peillón pretende sustituir las categorías como el sexo, basado en la naturaleza, por el concepto de género, una construcción social que puede ser elegida y mutable a lo largo de la vida".

Por su parte, el diputado italiano y presidente del Grupo PPE en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Luca Volontè ha cuestionado ese proyecto legislativo francés a través de una pregunta escrita al Consejo de Europa, quien ha de dictaminar si la iniciativa gala respeta la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho.

La denuncia de Volonté pone en evidencia el intento del gobierno de François Hollande de "cambiar las mentalidades de los más jóvenes deconstruyendo los estereotipos de género y la teoría de la complementariedad entre mujeres y hombres desde edades especialmente tempranas y la vulneración de derechos fundamentales, al poner en peligro el equilibrio psicológico de los menores con teorías sin base científica e interferir en la educación que los padres desean inculcar a sus hijos".