Francisco a la Vanguardia: persecuciones, diálogo, fundamentalismo, antisemitismo y Pio XII

El papa Francisco en la entrevista al cotidiano español, se pregunta por qué no bombardearon las vías que llevaban a los campos de exterminio

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 1354 hits

“Los cristianos perseguidos son una preocupación que me toca de cerca como pastor. Sé muchas cosas de persecuciones que no me parece prudente contarlas aquí para no ofender a nadie. Pero en algún sitio está prohibido tener una Biblia o enseñar catecismo o llevar una cruz... Lo que sí quiero dejar claro es una cosa: estoy convencido de que la persecución contra los cristianos hoy es más fuerte que en los primeros siglos de la Iglesia. Hoy hay más cristianos mártires que en aquella época. Y no es por fantasía, es por números".

Lo dijo el papa Francisco este lunes al periodista Henrique Cymerman que le hizo una entrevista en exclusiva que publicó hoy "La Vanguardia". "El Papa estaba contento de haber hecho todo lo posible por el entendimiento entre israelíes y palestinos", afirma Cymerman, una de las personas que preparó el camino que hizo posible el encuentro en el Vaticano con el presidente de Palestina y el de Israel.  

En la extensa entrevista, Francisco trata diversos temas, como la violencia en nombre de Dios, que domina Oriente Medio. Y el Papa afirma que es "una contradicción. La violencia en nombre de Dios no se corresponde con nuestro tiempo. Es algo antiguo. Con perspectiva histórica hay que decir que los cristianos, a veces, la hemos practicado. Cuando pienso en la guerra de los Treinta Años, era violencia en nombre de Dios. Hoy es inimaginable, ¿verdad? Llegamos, a veces, por la religión a contradicciones muy serias, muy graves. El fundamentalismo, por ejemplo. En las tres religiones tenemos nuestros grupos fundamentalistas, pequeños en relación a todo el resto". Y añade que aunque no maten o peguen a nadie "es violento. La estructura mental del fundamentalismo es violencia en nombre de Dios".

Cymerman le pregunta al Papa como se sintió el día del encuentro con Abbas y Peres para pedir por la paz en Tierra Santa. "Sabe que no fue fácil porque usted estaba en el ajo y se le debe gran parte del logro. Yo sentía que era algo que se nos escapa a todos", reconoce.  Del mismo modo, Francisco dice que en el Vaticano, un 99 por ciento decía que no se iba a hacer y después ese 1 por ciento fue creciendo. Yo sentía que nos veíamos empujados a una cosa que no se nos había ocurrido y que, poco a poco, fue tomando cuerpo. No era para nada un acto político –eso lo sentí de entrada– sino que era un acto religioso: abrir una ventana al mundo".

Por otro lado, indica que es importante para todo cristiano visitar Jerusalén y Tierra Santa "por la revelación. Para nosotros, todo empezó ahí. Es como 'el cielo en la tierra', un adelanto de lo que nos espera en el más allá, en la Jerusalén celestial".

Me dijo hace un año que “dentro de cada cristiano hay un judío”, indica el periodista. Pero el Papa especifica que "quizá lo más correcto sería decir que “usted no puede vivir su cristianismo, usted no puede ser un verdadero cristiano, si no reconoce su raíz judía”. No hablo de judío en el sentido semítico de raza sino en sentido religioso. Creo que el diálogo interreligioso tiene que ahondar en esto, en la raíz judía del cristianismo y en el florecimiento cristiano del judaísmo. Entiendo que es un desafío, una papa caliente, pero se puede hacer como hermanos. Yo rezo todos los días el oficio divino con los salmos de David. Los 150 salmos los pasamos en una semana. Mi oración es judía, y luego tengo la eucaristía, que es cristiana".

Sobre el antisemitismo Francisco reconoce que no sabría explicar por qué se da, pero "creo que está muy unido, en general, y sin que sea una regla fija, a las derechas. El antisemitismo suele anidar mejor en las corrientes políticas de derecha que de izquierda, ¿no? Y aún continúa. Incluso tenemos quien niega el holocausto, una locura".

Relacionado con esto, hablan sobre la apertura de los archivos del Vaticano sobre el holocausto.
 El Papa afirma que traerán mucha luz. Pero, añade que "en este tema lo que me preocupa es la figura de Pío XII, el papa que lideró la Iglesia durante la Segunda Guerra Mundial. Al pobre Pío XII le han tirado encima de todo". Pero, Francisco recuerda que escondió a muchos en los conventos de Roma y de otras ciudades italianas, y también en la residencia de Castel Gandolfo" y cómo en la propia cama del Papa nacieron 42 nenes, hijos de los judíos y otros perseguidos allí refugiados. "No quiero decir que Pío XII no haya cometido errores –yo mismo cometo muchos– pero su papel hay que leerlo según el contexto de la época", observa. Pero, se pregunta, "¿era mejor, por ejemplo, que no hablara para que no mataran más judíos, o que lo hiciera?"

A propósito, el Papa reconoce que le da "un poco de urticaria existencial" cuando ve que todos se la toman contra la Iglesia y Pío XII, y se olvidan de las grandes potencias, que "conocían perfectamente la red ferroviaria de los nazis para llevar a los judíos a los campos de concentración" pero "no bombardearon esas vías de tren".  

Otro tema afrontado en la entrevista es el acercamiento a la Iglesia ortodoxa y recuerda su encuentro con Bartolomé I en Jerusalén. El Papa explica que desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia católica hace los esfuerzos de acercarse y la Iglesia ortodoxa lo mismo. Con algunas iglesias ortodoxas hay más cercanía que otras. Por esto, Francisco dice que quiso "que Bartolomé I estuviera conmigo en Jerusalén y allí surgió el plan de que viniera también a la oración del Vaticano. Para él fue un paso arriesgado porque se lo pueden echar en cara, pero había que estrechar este gesto de humildad, y para nosotros es necesario porque no se concibe que los cristianos estemos divididos, es un pecado histórico que tenemos que reparar".