Francisco a los salesianos: que los jóvenes vivan la Iglesia como protagonistas

Audiencia del Santo Padre con los participantes en el Capí­tulo General de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 880 hits

El Santo Padre ha recibido esta mañana a los participantes en el Capítulo General de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco, que la semana pasada eligió como nuevo rector mayor, al español Ángel Fernández Artime. Por eso, Francisco le ha deseado a él y al nuevo Consejo General "saber servir guiando, acompañando y apoyando a la Congregación salesiana en su camino. El Espíritu Santo os ayude a entender las expectativas y los desafíos de nuestro tiempo, especialmente de los jóvenes, y a interpretarlas a la luz del Evangelio de vuestro carisma".

El Santo Padre ha señalado como Don Bosco reforzaba su programa con dos elementos: trabajo y templanza. Y por eso ha recordado que en el colegio "¡estaba prohibido echarse la siesta!" Y así, ha observado, "cuando se piensa en trabajar por el bien de las almas, se supera la tentación de la mundanidad espiritual, no se buscan otras cosas, sino solo a Dios y a su Reino".

Durante su discurso, Francisco les ha señalado, en primer lugar, "que la evangelización de los jóvenes es la misión que el Espíritu Santo os ha confiando en la Iglesia" añadiendo que "está estrechamente unida con su educación". El Pontífice ha indicado que "el camino de fe se inserta en el del crecimiento y el Evangelio enriquece también la maduración humana".  Por esta razón, el Santo Padre ha observado que es necesario preparar a los jóvenes a trabajar en la sociedad según el espíritu del Evangelio, como trabajadores de justicia y de paz, y a vivir como protagonistas en la Iglesia. Además, les ha pedido que su presencia en medio de los jóvenes "se distinga por esa ternura que Don Bosco llamó bondad, experimentado también nuevos lenguajes, pero sabiendo que el del corazón es el lenguaje fundamental para acercarse y hacerse sus amigos".

A continuación, el Papa ha advertido que "a veces la vocación a la vida consagrada se confunde con una elección de voluntariado, y esta visión distorsionada no hace bien a los Institutos". Por esta razón, el año 2015 dedicado a la vida consagrada "será una ocasión favorable para presentar a los jóvenes su belleza". Y así, ha aclarado que el cuidado de las vocaciones necesita atenciones específicas: sobre todo la oración, después actividades propias, recorridos personalizados, la valentía de la propuesta, el acompañamiento, la implicación de las familias. Francisco ha indicado que la geografía vocacional está cambiando y esto significa "nuevas exigencias para la formación, el acompañamiento y el discernimiento".

En segundo lugar, el Santo Padre ha señalado el "mundo de la exclusión juvenil". Francisco ha afirmado que es "tremendo" que haya más de 75 millones de jóvenes sin trabajo, aquí, en occidente. Y les ha hecho pensar en el desempleo -con tantas consecuencias negativas- y en las dependencias que son múltiples pero con una raíz común: la falta de amor verdadero. El Papa ha indicado que para ir al encuentro con los jóvenes marginados es necesaria valentía, madurez y muchas oración y para ese trabajo se debe enviar a los mejores. Para ello, ha explicado, "es necesario un discernimiento atento y un acompañamiento constante".

El tercer aspecto que el Santo Padre ha subrayado es la comunidad. "La comunidad sostiene todo el apostolado", ha afirmado. Reconociendo que a veces las comunidades religiosas atraviesan tensiones, Francisco ha indicado que "la fuerza humanizadora del Evangelio es testimoniada por la fraternidad vivida en comunidad, hecha de acogida, respeto, ayuda recíproca, comprensión, cortesía, perdón y alegría".

Para concluir, el Pontífice ha recordado que falta poco para el bicentenario del nacimiento de Don Bosco y que este será un momento "propicio para proponer de nuevo el carisma de vuestro fundador".