«Fraternidad y Amazonia» nueva campaña de la Iglesia en Brasil

Un llamamiento a la reflexión y solidaridad en Cuaresma

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BELÉM, jueves, 22 febrero 2007 (ZENIT.org).- En la ciudad amazónica brasileña de Belém, tuvo lugar el lanzamiento de la Campaña de Fraternidad (CF) 2007 de la Iglesia en Brasil, por parte del secretario general de Conferencia Episcopal (CNBB), monseñor Odilo Pedro Scherer. La Campaña este año está dedicada a la Amazonia.



Cada año, durante la cuaresma, la CNBB realiza la Campaña de Fraternidad y convoca a toda la Iglesia en Brasil, y también a toda la sociedad, a implicarse en una propuesta concreta.

En 2007, la CF se celebra por 43ª vez en Brasil. A lo largo de estos años, se han tratado muchos temas de gran interés como: trabajo, educación, vivienda, violencia, tierra, hambre, indígenas, negros, personas con deficiencia y agua, entre otros.

Mediante esta campaña, la Iglesia aborda una cuestión importante, con el enfoque de la fraternidad, lo que supone un criterio ético fundamental para la convivencia social y religiosa.

La campaña, según el tema de cada año, inicia con la denuncia de las situaciones que denotan falta de fraternidad y por ello generadoras de conflictos y de violencia en la convivencia social. Luego, la CF suscita los criterios éticos cristianos, basados en la sabiduría humana, la doctrina de la Iglesia y la Palabra de Dios, para afrontar esas situaciones de falta de fraternidad y discernir la voluntad de Dios.

Para 2007, la CNBB ha elegido el tema «Fraternidad y Amazonia».

«Es preciso –indicó monseñor Scherer en el lanzamiento de la Campaña--, elaborar una ética adecuada para la convivencia con la naturaleza, basada en el celo y la responsabilidad común. Nuestra relación con la naturaleza y sus recursos debe tener presente que esta existe como un bien, no sólo para mí, sino para el conjunto de los seres humanos y de los demás seres de la creación y también para las futuras generaciones».

«Seguir depredando la Amazonia o cualquier otro biosistema es una insensatez, es falta grave de responsabilidad y de fraternidad. El egoísmo y el beneficio destruyen y matan; la fraternidad promueve el compartir y la sostenibilidad», añadió.

«Cuidar la Amazonia, esa rica cuna de vida, es tarea de todos los brasileños. La depredación de la Amazonia y de cualquier otro ambiente de vida debería causar una firme repulsa de todos los brasileños y un fuerte clamor para que las autoridades competentes pongan en marcha políticas públicas capaces de contener la destrucción y promover el respeto de las condiciones de vida de nuestro planeta», subrayó.

Otro aspecto de la CF 2007 es el respeto a los pueblos de la Amazonia: indígenas, caboclos, quilombolas, nativos o migrantes, poblaciones ribereñas y gente de las pequeñas y grandes ciudades de la Amazonia.

«El pueblo de la Amazonia es víctima, con frecuencia –denunció monseñor Scherer--, de olvido y discriminación, de graves conflictos, de violencia y de sangre. En la ocupación de la tierra y en la exploración de los recursos naturales, muchas veces impera la le de la selva, la ley del más fuerte, a causa de la ausencia, o la ineficiencia del estado y de sus instituciones. Y en esas situaciones, personas idealistas y generosas, que hicieron de la solidaridad social su programa de vida y actuación, son víctimas de amenazas y de la pérdida de sus vidas, como sucede con los sindicalistas, agentes sociales y misioneros, por ejemplo la hermana Dorothy Stang y tantos otros, en toda la Amazonia».

Por otra parte, monseñor Scherer señaló que «la sed de lucro de la economía globalizada se proyecta sobre la Amazonia y sus pueblos de manera inexorable y como una apisonadora, no respetando la vida, la cultura y el derecho de los pueblos».

Lo que propone la CF 2997 es que «se conozca un poco mejor el significado de la Amazonia para Brasil y para el mundo; que se tome conciencia de las situaciones vividas por los pueblos de la Amazonia y se haga un gran debate sobre las cuestiones amazónicas».

La CF propone que la Iglesia y sus organizaciones, escuelas, universidades, empresas y clubes, comunicadores y profesionales de todos los campos, se confronten con las realidades de la Amazonia y sobre todo se pregunten qué se puede hacer.

La CF sobre la Amazonia, indicó monseñor Scherer, «pone en jaque el modo de vida consumista inconsecuente, que no hace caso de la sostenibiliad y genera la destrucción de los recursos naturales y de las condiciones de vida en la tierra. Necesitamos todos pensar en un estilo de vida más sobrio, vuelto a las necesidades esenciales y que desestimule la producción y el consumo de superfluos, que destruyen la naturaleza y llenan el mundo de basura y humaredas...»

La preocupación de la Iglesia por el ambiente se inspira, concluyó monseñor Scherer, «en el aprecio y el respeto por la obra divina de la creación, en los principios éticos del destino universal de los bienes de este mundo para todos los seres humanos y la fraternidad universal de todas las personas y pueblos. La convivencia sostenible requiere, por tanto, la promoción de una cultura vuelta al respeto y a la promoción del bien común».

La Iglesia en Brasil ha invitado a toda la sociedad a participar en esta Campaña de Fraternidad porque, indica, «la misión aquí propuesta es de todos» y pide «que Dios bendiga a todos y haga surgir muchos frutos de vida en este suelo de la Amazonia».