Frutos del primer Congreso Internacional en Defensa de la Vida en Brasil

Entrevista con Hermes Rodrigues Nery, coordinador general del evento

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TAUBATÉ, 14 febrero 2008 (ZENIT.org).- En el Santuario de Aparecida de Brasil (a 168 kilómetros de São Paulo), entre los días 6 y 10 de febrero, tuvo lugar el I Congreso Internacional en Defensa de la Vida.

Para hablar sobre el evento y sus frutos, Zenit ha entrevistado al profesor Hermes Rodrigues Nery, coordinador general del Congreso, coordinador de la Comisión Diocesana de Defensa de la Vida y del Movimiento Legislación y Vida de la Diócesis de Taubaté (São Paulo).

--¿Qué balance puede hacer del I Congreso Internacional en Defensa de la Vida?

-Hermes Rodrigues Nery: El encuentro ha reunido a significativos especialistas de Bioética y líderes nacionales e internacionales pro vida, en un evento inédito en Brasil, que ciertamente ha contribuido a enriquecer el debate ya propuesto inicialmente por el texto-base de la Campaña de Fraternidad de este año, que tiene como tema «Fraternidad y Defensa de a Vida», y el lema «Elige, pues, la Vida». Vinieron personalidades de varios estados de Brasil y de otros países que aceptaron la invitación de reunirse esos días, en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Concepción Aparecida, patrona de Brasil, con el propósito de buscar comprender la problemática y presentar propuestas de acción, especialmente relativas a los innumerables desafíos que hoy tenemos ante nosotros, el primero de ellos el de la defensa de la familia, primera y principal de las instituciones humanas, sin la cual no es posible el pleno desarrollo de la persona humana.

--¿Cuáles han sido los resultados de ese encuentro?

-Hermes Rodrigues Nery: Quedó claro, en las exposiciones hechas en el Congreso, que hay graves amenazas a la familia a través, por ejemplo, de innumerables proyectos de ley que se tramitan en las diversas esferas legislativas, que son contrarios a la ley natural, quitándonos el equilibrio necesario para una vida digna, en todos los aspectos. En ese sentido, dentro de las muchas propuestas presentadas por la Declaración de Aparecida en Defensa de la Vida, aprobada por aclamación por los más de trescientos participantes del Congreso, en el auditorio del Santuario, se destacó la urgente necesidad de constituir un grupo de trabajo permanente en el Congreso Nacional brasileño, para acompañar la tramitación de esos proyectos de ley, y hacer viables también relaciones constantes con los liderazgos, además de movilizaciones con el fin de ampliar la sensibilización y la concienciación de la urgencia de afirmar una cultura de la vida en nuestro medio.

--¿Cómo funcionará ese grupo de trabajo?

-Hermes Rodrigues Nery: Ese grupo de trabajo se hace necesario para coordinar una gran red de solidaridad, incluso a través de los medios de comunicación, para que podamos tener un gran frente en favor de la familia y de la vida humana. Ese grupo deberá realizar un mapa preciso de la situación, presentando informes periódicos e intensificando la movilización de la sociedad en favor de opciones que favorezcan a la familia y a la dignidad de la persona humana, en todos los ámbitos y condiciones.

-¿Qué se espera de aquí en adelante como continuación de lo iniciado en Aparecida?

-Hermes Rodrigues Nery: Esperamos que el Congreso tenga muchos frutos, suscite nueva iniciativas y motive a los hombres y las mujeres de buena voluntad a asumir el «buen combate» en favor de la vida, dando así un buen testimonio. Esperamos también que muchos de nosotros, que han participado en este encuentro histórico, puedan convertirse en «embajadores de Cristo» y decir con convicción: sabemos lo que defendemos y a quién defendemos. La Declaración de Aparecida dejó bien evidente la opción decisiva por la vida humana, por la dignidad de la persona humana, por el carácter sagrado de la vida, por la vocación principal de todos nosotros a la felicidad y la santidad querida por Dios para todos.

Traducido del portugués por Nieves San Martín