“Gaudí atrae a las masas”

Entrevista con el cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach

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BARCELONA, jueves 28 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- Es el artífice de la visita del Papa a Barcelona el próximo 7 de noviembre. El cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, confía en esta entrevista a Zenit qué es lo que ha atraído al Papa de la Sagrada Familia: “La riqueza simbólica bíblica, litúrgica y catequética que Gaudí dio a su proyecto”, así como la vida ejemplar de Antoni Gaudí, el “arquitecto de Dios”.

El cardenal y arzobispo de Barcelona desgrana qué tipo de frutos espera de este acontecimiento, e ilustra la peculiar originalidad de este nuevo templo para Barcelona, que el Papa declarará como basílica ante miles de ciudadanos dentro de diez días.

- Una visita papal siempre crea expectativas y deja huella. Usted desea que deje “muchos frutos espirituales”. ¿Espera un florecer vocacional, un nuevo impulso evangelizador, una mayor implicación de los católicos en la vida pública?

Cardenal Martínez Sistach: Pienso que sí. Normalmente las visitas del Papa a los países dan estos frutos. El Papa tiene la solicitud por toda la Iglesia universal y nos enriquecerá en esta catolicidad y con un dinamismo evangelizador y misionero.

Desearía que gracias a la presencia del Papa y a su mensaje descubriéramos más que nuestra vida es de Dios y él nos la ha confiado para realizar la vocación que nos da a cada uno.

Desearía que aumentaran las vocaciones al matrimonio cristiano, al sacerdocio, a la vida consagrada y las misioneras. El Papa reitera la vocación específica de los laicos cristianos que consiste en su implicación en la vida pública. Aquí y en general en todo el mundo necesitamos esta presencia para sembrar en las realidades del mundo los valores del Evangelio. Esperamos muchos frutos espirituales y pastorales de esta visita apostólica.

-¿Qué piensa que atraerá más a Benedicto XVI de esta consagración de la Sagrada Familia?

Cardenal Martínez Sistach: El Papa Benedicto XVI ha captado, además de la belleza del templo de la Sagrada Familia, la concepción teológica de la iglesia o templo que tenía Antoni Gaudí y que armoniza con la que tiene el Santo Padre

Este genial arquitecto se inspiró en el capítulo 47 del profeta Ezequiel y en el capítulo 22 del libro del Apocalipsis, proyectando el templo de la Sagrada Familia, como la Jerusalén celestial, la ciudad nueva y santa que baja del cielo.

Ha atraído al Papa la riqueza simbólica bíblica, litúrgica y catequética que Gaudí dio a su proyecto. Y, también, la vida cristiana ejemplar de este “arquitecto de Dios” –como él se consideraba- y que tiene la causa de canonización en curso en la Congregación Romana.

- ¿Cataluña se está volcando en los preparativos o esperaría todavía más implicación?

Cardenal Martínez Sistach: Cataluña se está volcando en los preparativos. Este templo gaudiniano está muy enraizado en los corazones barceloneses pero también de los catalanes.

Para la celebración del día 7 de noviembre vendrán de todas las diócesis catalanas y también vendrán del resto de España. Hemos divulgado más de cien mil ejemplares de siete catequesis de preparación para la visita apostólica de Benedicto XVI, tres sobre el servicio eclesial de Pedro y sus sucesores, dos sobre Antoni Gaudí y dos sobre la simbología del templo y el sentido de su dedicación a Dios.

- Gaudí atrae a masas de turismo. ¿Puede también acarrear conversiones?

Cardenal Martínez Sistach: Gaudí atrae a las masas. Cada año visitan el templo por dentro unos tres millones de personas y cuatro millones lo hacen por fuera.

¿Por qué vienen? Les atrae la armonía, la belleza, la simbología. Pienso que el templo evangeliza. Gaudí deseaba que todas sus construcciones condujeran las personas a Dios. Considero que lo ha conseguido con creces en el templo de la Sagrada Familia. Se han dado conversiones y algunas las conocemos.

La construcción del templo fue convirtiendo más y más al propio arquitecto hasta entregarse completamente a esta obra renunciando a propuestas de nuevas construcciones que le ofrecían en París y en Nueva York.

Otro ejemplo es la del escultor japonés Etsuro Soto, que trabajando en el templo recibió el don de la fe para él y su esposa. Otros ejemplos de conversión no los conocemos, pero seguro que se han dado porque la visita del templo ayuda a reflexionar sobre la creación y la salvación como obras de Dios.

Como dijo Benedicto XVI a los artistas reunidos en noviembre del año pasado en la capilla Sixtina, que la belleza es un camino hacia lo trascendente, hacia el misterio último, hacia Dios. El Papa quiso expresar y renovar la amistad de la Iglesia con el mundo del arte, una amistad consolidada ya que el cristianismo desde siempre ha comprendido el valor de las artes y ha utilizado sus multiformes lenguajes para comunicar su inmutable mensaje de salvación.

-La Sagrada Familia es un nuevo templo. Barcelona ya tenía su catedral, su templo expiatorio (Tibidabo) y otras iglesias. ¿Cuál es su peculiaridad?

Cardenal Martínez Sistach: Su peculariedad es su originalidad. Siendo proyectado en el año 1883, este templo es distinto, nuevo, no repite estilo antiguo. Pero la peculariedad principal es la riqueza simbólica que Gaudí proyectó, fruto de su conocimiento y estima de la liturgia, ya que en su mesita de noche tenía el libro L’Anné Liturgique, de Dom Prosper Guéranger, abad de Solesmes. Están


pensados todos los contenidos litúrgicos, bíblicos y catequéticos.

Este templo, que el Santo Padre declarará Basílica el día 7 de noviembre, tiene la peculiaridad de ser visitada por millones de personas de todos los continentes cada año. Los hay creyentes y no creyentes. Es como un “atrio de los gentiles” para muchísimas personas que todavía no están dentro de la Iglesia pero que la simbología y la belleza de este magnífico templo les da qué pensar.

Por Miriam Díez i Bosch