Genetista alerta: Las células estaminales embrionales no son la «panacea de todos los males»

El profesor Angelo Vescovi interviene en el «Meeting» de Rímini (Italia)

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RÍMINI, viernes, 27 agosto 2004 (ZENIT.org).- Lejos de lo que se piensa y difunde, «las células estaminales embrionales raramente surten el efecto esperado», reveló el miércoles el profesor Angelo Luigi Vescovi --co-director del Instituto de Investigación de Células Estaminales del Hospital San Rafael de Milán— en el multitudinario «Meeting» que desde el pasado 22 se celebra en la localidad italiana de Rímini por iniciativa de Comunión y Liberación.



Experto a nivel internacional en este campo de la ciencia, el profesor de Biología Celular recalcó que la idea «según la cual las células totipotentes extraídas de los embriones sean verdaderamente la panacea de todos los males no está fundada científicamente».

De acuerdo con sus explicaciones, «las células estaminales están presentes en el organismo humano por el feto desarrollado hasta la muerte del individuo. Y están allí para trabajar como una gran y extraordinaria oficina de manutención» que funciona «en todo instante del día para sustituir las células que incluso con el más banal de los movimientos mueren».

Así describió la existencia de células estaminales disponibles para todo tipo de tejido, listas para subsanar, si es necesario, cualquier daño. Basta con pensar que cada quince días todos los glóbulos rojos de la persona son reemplazados.

El profesor Vescovi subrayó que las «verdaderas células estaminales son las de los adultos», que «en términos especialistas se denominan “somáticas” o “pluripotentes”».

Las embrionales se llaman en cambio “totipotentes” y están hechas para «crear, no para reparar», distinguió.

«Contrariamente a cuanto difunden los medios de comunicación --avisó— las células estaminales raramente surten el efecto esperado. Podrían incluso revelarse muy peligrosas, creando las condiciones para la formación de neoplasias o tumores».

Al hilo de lo anterior, precisó que el «embrión es un ser humano»: «esto es innegable», declaró a la publicación «Meeting quotidiano» (26 de agosto) del encuentro de Rímini.

En este contexto, el genetista, –se define «agnóstico, prácticamente ateo» y «taoísta»--, advirtió que «cualquier intento de hacer comenzar la vida humana en un momento posterior es arbitrario y no sostenido por argumentación científica».

Para el profesor Vescovi, el modo de obtener células estaminales embrionales es «de los abortos espontáneos».

«He dicho “espontáneos”», recalcó. De hecho, «bastarían los 44 abortos que ocurren semanalmente sólo en la provincia de Milán para la terapia de decenas de miles de enfermos», concluyó.